#TiempoDeLealtadNoDeTraición Declaración de la Asociación de Cubanas y Cubanos Residentes en la República Bolivariana de Venezuela (ACCREVEN)

“Se sabe que al poema del 1810 falta una estrofa y yo, cuando sus verdaderos poetas habían desaparecido, quise escribirla”(…)  “A ofrecer vengo nuestros dolores, como en el día del triunfo vendremos a ofrecer en el altar del Padre Americano el fruto de nuestra redención y el brillo y el honor de nuestra historia”.[1]

La Asociación de Cubanas y Cubanos Residentes en la República Bolivariana de Venezuela (ACCREVEN) saluda al Abril Victorioso y del Poder Popular de Cuba y Venezuela. Es el mes en que ambas naciones hermanas han tenido a la historia y la razón de su lado  para llevar a cabo batallas impostergables  por la independencia  definitiva  y el ejercicio pleno de la soberanía. El  mes de victorias irreversibles que juntan almas  e incendian continentes  para escribir con cada llamarada  la  todavía  pendiente y eterna estrofa del poema de 1810.

No nos fue ni será ajena la experiencia histórica que vivimos junto al pueblo venezolano cuando hace quince años, el 11 de abril del 2002,  tuvo lugar el golpe de estado orquestado por la CIA, apoyado por el gobierno de los Estados Unidos y aprobado por la  administración Bush. Golpe dirigido contra el  legítimamente electo  Presidente Hugo Rafael  Chávez Frías, quien fue depuesto por una horas, gracias a que el pueblo bolivariano salió de las catacumbas y desbordó las calles, en unidad cívico militar (uno de los principales logros que debe exhibir una  Revoluciòn que nace triunfante y garantiza su defensa, resistencia y permanencia sin importar las amenazas).

La Revoluciòn Cubana y su pueblo atesora la experiencia de  haberle infringido al imperialismo yanqui hace cincuenta y seis años, entre los días 17 y 19 de abril de 1961, su primera derrota en América Latina en Playa Girón. Gracias a  la movilización de nuestro pueblo y su Ejército, bajo la acertada conducción del Comandante en Jefe Fidel Castro, se obtuvo una victoria que advirtió al imperio con todas sus formas de agresión que ¡Quien intente apoderarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre si no perece en la contienda![2]

Después de la sonada victoria cubana de abril,  el imperialismo ha tratado de perfeccionar sus técnicas de ataque y dominación   llevando a cabo desde el bloqueo genocida màs largo que se haya conocido  hasta las màs deleznables acciones terroristas.

Después del triunfo de Abril del 2002, la Revoluciòn Bolivariana con sus logros sociales nunca ha dejado de estar amenazada, pero la  Casa Blanca ha estrenado un inquilino que con sus acólitos han advertido que pese su agenda de guerra convencional y no convencional, pese  a la subida de tono de sus  amenazas no han podido debilitar y subvertir la voluntad de un pueblo que  resiste  dignamente, que a todas luces sale victorioso y fortalecido de  todas las pruebas. Contrario a las  aspiraciones imperiales  el legado del Comandante Eterno demuestra su solidez;  el liderazgo del  presidente Nicolás Maduro Moro crece a nivel local, regional y mundial; la diplomacia Bolivariana y de los pueblos exhibe  combatientes de primer nivel  que en cualquier escenario, como ocurrió recientemente en la OEA,  desmontan con inteligencia y lealtad a la Patria sagrada  los funestos planes de agresión y desenmascaran a los traidores ocultos a  quienes  no les queda otra cosa que hacer el ridículo ante los ojos del mundo tratando de sostener sobre sus hombros los escombros  de lo que queda del ministerio de colonias yanquis, de la  alianza militar, del  aparato de represión contra el movimiento de liberación de los pueblos latinoamericanos[3].  Esto ha provocado que en  la agenda de guerra   imperial contra la Revoluciòn Bolivariana  la desesperación y la violencia sea el primer error en las costuras.

Abril es y será el mes que le recordará  una y otra vez a los   administradores de la Casa Blanca y sus acólitos que por cada plan golpista planificado y puesto en marcha con  afanes imperiales, por cada intento de usurpar las riquezas naturales  que reposan en el sagrado suelo de la Patria de Bolívar, borrar de un plumazo los logros de esta Revoluciòn  y echar por tierra el  ejemplo de vida nueva  y esperanza que trasciende fronteras, el pueblo venezolano demostrará que cada once tiene su trece.

ACCREVEN

 

[1] Martí, José. Carta a Don J. Ramírez. Nueva York.10 de Junio de 1882.

[2] Maceo Grajales, Antonio. El Titán de Bronce.

[3]Castro Ruz, Fidel  la Plaza de la Revolución, el 4 de febrero de 1962.

A 4 años del “fantasma” de la guerra económica

Pasqualina Curcio | ALAINET
     

Opinión
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 La respuesta política del gobierno de Estados Unidos al régimen de Allende consistió en un tejido de diplomacia, secreto, y hebras militares y económicas.

La presión económica exhortada por Estados Unidos formó una parte importante de la mezcla. Es imposible comprender el efecto de la acción encubierta sin conocer la presión económica que le acompañó.

Acción encubierta en Chile 1963-1973. Informe de la Comisión del Senado de EE. UU. 18 de diciembre de 1975

A 4 años de incesantes y cada vez más intensas agresiones económicas contra el pueblo venezolano, hay quienes continúan afirmando que la guerra económica es un fantasma creado por el chavismo como pretexto para esconder el fracaso del modelo socialista.

El desabastecimiento y la inflación, que desde hace 4 años estamos padeciendo los venezolanos, son el resultado de acciones programadas, selectivas e inducidas por parte de quienes, con intenciones políticas, han agredido de manera atroz a todo un pueblo, buscando la desestabilización social, para de esa manera, no solo hacerse del poder, o del petróleo, sino sobre todo para impedir que un modelo alternativo al capitalismo se consolide y muestre sus logros.

Estas prácticas de sabotaje a los modelos socialistas por parte de los grandes capitales transnacionales, auspiciados por Estados Unidos y con el apoyo de los factores políticos locales, no son novedosas, han sido probadas y aplicadas en otros momentos, en otros lugares.

El 18 de diciembre de 1975, la Comisión del Senado de EE. UU., designada para estudiar las operaciones gubernamentales concernientes a las actividades de inteligencia en el derrocamiento de Salvador Allende, hizo público un informe, mejor conocido como el Informe Church (por el senador que presidió la Comisión) en el cual reconocen la participación de la CIA en el golpe de Estado en Chile, el 11 de septiembre de 1973. Asimismo reconocen que un componente importante de tales acciones correspondieron a presiones económicas.

Se lee en el mencionado informe: “La postura pública ‘fría pero correcta’ y las intensas actividades clandestinas formaron dos terceras partes del proceso de acciones oficiales [por parte de Estados Unidos]. La tercera fue presión económica, tanto manifiesta como encubierta, intentando exacerbar las dificultades en que estaba la economía chilena. Los Estados Unidos recortaron la ayuda económica, negaron créditos, e hicieron esfuerzos −parcialmente satisfactorios− para conseguir la cooperación de las instituciones financieras internacionales y la empresa privada apretando la ‘oprimida’ economía de Chile. Esa ‘opresión’ internacional intensificó el efecto de las medidas económicas llevadas a cabo por grupos de la oposición dentro de Chile, particularmente las dañinas huelgas en los sectores del transporte y la minería. Por ejemplo, los efectos combinados de la restricción del crédito internacional y las huelgas nacionales en el sector del cobre fueron devastadoras para el intercambio exterior de Chile.” [1]

Apenas Allende ganó las elecciones presidenciales el 4 de septiembre de 1970, la reacción en Washington fue inmediata. El 8 de septiembre se reunió la Comisión 40 (presidida por Henry Kissinger, entonces secretario de Seguridad) para discutir qué medidas debían tomarse antes de que Allende asumiera el cargo el 24 de octubre. El 15 de septiembre, el presidente Nixon informó al jefe de la CIA Richard Helms que “el régimen de Allende en Chile no sería aceptado por Estados Unidos y dio instrucciones a la CIA para que pasaran a jugar un papel directamente y organizaran un golpe de Estado militar en Chile para evitar la llegada de Allende a la presidencia.” [2]

Dedicamos este artículo a quienes aún dudan de la participación de Estados Unidos y de las grandes corporaciones transnacionales en el derrocamiento de gobiernos democráticos, a quienes dudan que las agresiones económicas, manifiestas o encubiertas, han formado parte de los planes de injerencia e intervención sobre aquellos pueblos que deciden transitar hacia modelos de justicia social e igualdad.

Compartimos una selección de fragmentos del Informe Church, que como hemos mencionado fue suscrito por los propios senadores norteamericanos, y en el cual queda en evidencia la guerra económica contra el pueblo chileno durante el gobierno democrático de Salvador Allende.

Los primeros planes de Estados Unidos se dirigieron a impedir que Allende asumiera la presidencia. En tal sentido, planificaron un golpe de Estado antes del 24 de octubre de 1973, buscaron el apoyo de la fuerza militar, no obstante, el propio embajador de Estados Unidos en Chile, Edwards Korry, informó que los militares no se movilizarían en contra de Allende a menos que se produzca un caos nacional y violencia generalizada. Al respecto se lee en el Informe Church: “El 29 de septiembre de 1970 se reunió la Comisión 40. Se acordó que el gambito por Frei había sido sobrepasado por los acontecimientos y estaba muerto [hubo intentos para convencer a Frei de que apoyara el golpe de Estado contra Allende]. La ‘segunda mejor opción’ −el gabinete dimisionario reemplazado con un gabinete militar− fue también condenado a muerte. El punto estaba entonces en que no habría posibles acciones militares a menos que se pudieran establecer medidas de presión económicas en Chile. Se acordó que se intentaría que los empresarios americanos se posicionaran en la línea de Estados Unidos que esperaba una inmediata acción económica. “En general, la Comisión 40 aprobó recortes de todos los créditos, presiones a empresas para reducir sus inversiones en Chile e involucrar a otras naciones a cooperar en su aventura. Estas acciones de la Comisión 40, y el establecimiento de una ínteragencia trabajando en grupo para coordinar abiertamente actividades económicas hacia Chile (compuesta por el jefe de la CIA de la División del Hemisferio Occidental y representantes del Estado, el NSC, y el Tesoro) afectó negativamente la economía chilena; generó un gran pánico financiero. Sin embargo, los intentos de Estados Unidos para generar una crisis económica no tuvieron el impacto deseado en la votación del 24 de octubre, ni tampoco estimularon una intervención militar para evitar el ascenso de Allende.” [3]

Según el informe Church, las acciones encubiertas contra el gobierno de Allende se componían de tres técnicas: 1) apoyo a los partidos políticos de la oposición, 2) propaganda y apoyo para la oposición de medios, 3) apoyo a organizaciones del sector privado. [4]

Con respecto a la política económica exterior de Estados Unidos hacia Allende, se lee en el informe: “La política económica exterior de Estados Unidos hacia el gobierno de Allende fue gestada en los más altos niveles del gobierno de los Estados Unidos, y coordinada por grupos de trabajo interagencias. La política estaba claramente enmarcada durante el periodo del Plan de Acciones II. Las notas de Richard Helms del 15 de septiembre reunido con el presidente Nixon, reunión en la cual se inició el Plan de Acciones II, contiene la siguiente indicación: ‘Hacer gritar la economía’. Una semana más tarde el embajador Korry informó diciéndole a Frei, a través de su ministro de defensa, que ‘Ni un solo tornillo o tuerca se permitirá que llegue a Chile bajo el gobierno de Allende’ (…) La política de presión económica −articulada en NSDM 93 de noviembre de 1970 − [5] fue llevada a cabo a través de varios medios. Toda nueva asistencia exterior bilateral fue parada, a pesar de que los desembolsos continuarían bajo préstamos hechos anteriormente. Estados Unidos usarían su posición predominante en instituciones financieras internacionales para congelar el flujo de nuevos créditos multilaterales u otras ayudas financieras. Para aumentar su aceptación, la ayuda financiera o las garantías a las inversiones privadas de Estados Unidos en Chile concluirían, y los empresarios de Estados Unidos se enterarían de la preocupación del gobierno y sus restricciones políticas”. [6]

Mientras el Departamento de Estado, la CIA, y el Departamento de Comercio participaban en la política económica de Estados Unidos hacía Chile, un punto central en la ejecución de esta política recayó en el Departamento del Tesoro, el cual instruía a representantes de Estados Unidos en instituciones multilaterales de crédito para vetar los préstamos a Chile. Al respecto, los senadores afirmaron: “Parece claro por el camino que tomó Estados Unidos en sus acciones económicas y la naturaleza de los debates dentro del Poder Ejecutivo que la política económica de Estados Unidos estaba dirigida más por la oposición política al régimen de Allende que por juicios puramente técnicos sobre las finanzas de Chile. La postura del Banco de Exportación-Importación, una institución pública de Estados Unidos, refleja el tono de la política económica de Estados Unidos hacía Chile durante el periodo de Allende. En el otoño de 1970, el Banco desplazó la categoría en créditos de Chile de ‘B’, la segunda categoría, a ‘D’, la última categoría. Debido a que esta baremo [una especie de índice de riesgo-país] servía para evaluaciones semejantes que se efectuaban por bancos privados, corporaciones, e inversores privados internacionales, ello agravó el problema de Chile para atraer y retener el flujo de capital a través de inversiones extranjeras.” [7]

Las corporaciones multinacionales también participaron de manera activa y protagónica en los planes de derrocamiento de Salvador Allende, generando caos social para provocar la alzada militar y la intervención estadounidense.

Se lee en el informe de los senadores: “Además de proporcionar información y cobertura a la CIA, las corporaciones multinacionales también participaron en tentativas secretas para influir en la política chilena (…) No solo es ITT [International Telephone and Telegraph, Inc] el más sobresaliente y público ejemplo, sino que mucha información ha sido recogida de las relaciones CIA/ITT (…) En 1970, el gobierno de Estados Unidos y varias corporaciones multinacionales se unieron en oposición a la candidatura y más tarde presidencia de Salvador Allende. Esta conexión CIA-Corporaciones Multinacionales se puede dividir en dos fases. La fase I comprende acciones llevadas a cabo tanto por la CIA o Estados Unidos −apoyado por compañías multinacionales en un época en que la política oficial de Estados Unidos era de no dar apoyo, incluso secretamente, a cualquier candidato o partido de Chile−. Durante esta fase la Agencia fue, sin embargo, autorizada para comprometerse en una operación secreta de ‘ruina’ diseñada para derrotar a Salvador Allende. La fase II abarca las relaciones entre las agencias de inteligencia y las corporaciones multinacionales después de las elecciones generales en septiembre de 1970. Durante la fase II, el gobierno de Estados Unidos se opuso a Allende y apoyó a elementos de la oposición. El gobierno buscó la cooperación de las corporaciones multinacionales en este esfuerzo.” [8]

Entre las conclusiones de los senadores citamos: “La acción encubierta ha sido un elemento clave de la política exterior de Estados Unidos hacia Chile. El eslabón entre la acción encubierta y la política exterior fue obvio durante la década entre 1964 y 1974 (…) Durante 1970 el gobierno de Estados Unidos intentó, secretamente, evitar que Allende llegara a la presidencia de Chile. Cuando todo esto falló, el apoyo secreto a su oposición formó una tríada de acciones oficiales: ayuda encubierta a fuerzas de la oposición, una postura diplomática ‘fría pero correcta’, y presión económica.” [9]

Los senadores, en sus conclusiones se lamentan al reconocer que Estados Unidos apoyó el derrocamiento de un gobierno democrático, se referían al de Salvador Allende. Citamos textualmente: “Del apoyo a fuerzas que Estados Unidos consideró como democráticas y progresistas en Chile, al final hemos terminado apoyando y animando el derrocamiento de un gobierno elegido democráticamente [el de Salvador Allende].” [10]

A pesar de las agresiones económicas contra el pueblo chileno, el supuesto “fracasado” modelo socialista garantizó incrementos del producto interno bruto per cápita entre 1970 y 1973: este pasó de 608 dólares en 1970 a 646 dólares en 1971 y a 657 en 1972. La tasa de crecimiento económico del bienio 1971.1972 fue de 4%, la más alta de América Latina, después de Brasil. [11]

La disponibilidad de alimentos por habitante, según cálculos de FAO se incrementó entre 1970 y 1973 (16,6% en el caso del trigo, 18,3% el maíz y 21,6% el arroz) [12]. Sin embargo, se evidenció escasez de estos rubros, consecuencia de la alteración de los canales de distribución, mecanismo que formó parte de las agresiones contra la población chilena, denuncia hecha por Allende en diciembre de 1972 ante la Asamblea de la Organización de las Naciones Unidas.

La producción de cobre de la gran minería fue aumentando de 541 mil toneladas en 1970 a 571 mil en 1971, de 592 mil en 1972 a 615 mil toneladas en 1973. Nunca antes Chile produjo más cobre que durante los años 1971-73, a pesar de la caída importante del precio del cobre en los mercados internacionales, este pasó de 64,2 centavos de dólar la libra en 1970 a 48,6 en 1972, recuperándose en 1973 a un precio de 80,00 centavos de dólar. En materia de electricidad, la producción total aumentó en 16% en 1971, y luego en 10% en 1972, todo ello derivado de la mayor demanda originada por la actividad económica interna. [13]

Mientras la resistencia popular en Chile era Ia expresión de la voluntad de ser una nación soberana, dos causas se conjugaron para que Chile perdiera su independencia: el gobierno de Estados Unidos y las Fuerzas Armadas traidoras de Chile que se aliaron conscientemente al imperialismo norteamericano.” [14]

A 4 años de TRABAJO el producto interno bruto per cápita en Venezuela sigue registrando niveles superiores a los últimos 30 años; la tasa de desocupación se mantiene en 6,6%; la disponibilidad de alimentos por persona es superior a la mínima establecida por la FAO; el Índice de Desarrollo Humano se mantiene en un nivel alto; el gobierno nacional sigue entregando viviendas; más de 4 millones de niños reciben alimentos gratuitos en sus escuelas; más de 3 millones de personas reciben sus pensiones; alrededor de 60 mil millones de dólares de deuda externa han sido cancelados, ha sido protegido el salario ante la desproporcionada inflación inducida, entre otros.

A 4 años de la GUERRA ECONÓMICA, el pueblo democrático y pacífico resiste a las agresiones, al fascismo, al imperialismo y a las pretensiones de intervención extranjera.

A 4 años de LEALTAD la Fuerza Armada Nacional Bolivariana continúa defendiendo la independencia y la soberanía de la Patria de Bolívar.

Origen: A 4 años del “fantasma” de la guerra económica

#TiempoDeLealtadNoDeTraicion – Venezuela y la tesis del Caos Constructivo

Juan Eduardo Romero J. | ALAINET
Opinión
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Foto: Misión Verdad
  1. ¿Qué es el Caos Constructivo?

La tesis del Caos Constructivo, es parte de los planteamientos geopolíticos de uno de los principales asesores en Política exterior de los EEUU: Zbigniew Brzezinski, quién la formuló esencialmente para explicar los esfuerzos geoestratégicos por alterar la organización geográfica en el espacio de la Península Arábica, como parte de una línea de acción que procurará mantener un mayor control sobre los importantes recursos energéticos de la zona.

El Caos constructivo, sostiene la necesidad de alentar y apoyar conflictos violentos, crisis económicas y/o sociales, con la finalidad de impulsar el acoso y derrocamiento de un Gobierno, esencialmente confrontado a los intereses estratégicos y de seguridad de los EEUU o en su defecto, impulsar una fragmentación de ese territorio, con el objeto de colocar “gobiernos aliados” en los espacios geográficos surgidos de las acciones secesionistas.

En términos teóricos y paradigmáticos, la teoría del caos constructivo hace uso de diversas aproximaciones. La primera, se sostiene en las ideas y planteamientos del teórico norteamericano Shermant Kent, en el texto “Inteligencia Estratégica para la política Mundial Norteamericana”, escrito en 1949, que sostuvo que las guerras próximas que le tocaría pelear a los EEUU, implicarían armas no convencionales y las identificaba: “bloqueo, la congelación de fondos, el boicot, el embargo y la lista negra por un lado; los subsidios, los empréstitos, los tratados bilaterales, el trueque y los convenios comerciales por otro”. Es lo que también se conoce como el soft power (poder suave) o el empleo de mecanismos diplomáticos de presión, aprovechando la estructura del poder mundial en el sistema-mundo.

Lo significativo de este primer pivot teórico, es que a través de los supuestos sostenidos por Kent en su obra, se generan un conjunto de acciones que marcan el hacer de la política exterior de los EEUU, hasta el día de hoy. Esa inteligencia estratégica, tiene actualmente su correlato a través de lo que algunos han dado en llamar la cibergeopolítica o el empleo de los elementos de Guerra de IV Generación aplicados al tema de la seguridad. Conocidos son las advertencias realizadas tanto por Snowden como por Assange al respecto del control cibernético e informático que han alcanzado las fuerzas especiales de los EEUU y los imperialismos colectivos.

Una segunda base paradigmática del Caos Constructivo, está conformado por los aportes del teórico Gene Shard  en su obra “De la Dictadura a la democracia”. Ahí se plantean un conjunto de métodos de acción, para ser precisos una acción en cinco (5) pasos para desestabilizar un Gobierno, a saber: 1) generar y promocionar un clima de malestar , 2) intensa campaña en defensa de “la libertad de prensa y de los DDHH”, acompañado de denuncias de totalitarismo y autoritarismo por el Gobierno objeto de la acción, 3) lucha por reivindicaciones políticas y sociales, así como promoción de manifestaciones y protestas violentas, amenazando instituciones o personajes políticos, 4) operaciones de guerra psicológica (OPSIC) y desestabilización del gobierno, mediante movilizaciones que impulsen la “ingobernabilidad” y 5) forzar la “renuncia” del presidente o jefe de gobierno y la preparación de una intervención militar, a través del aislamiento internacional del país. En el caso de Venezuela, hemos indicado como se han venido ejecutando parte de esas acciones, buscando incrementar el conflicto y la violencia en el país.

Un tercer piso teórico, es el derivado de las denominadas Operaciones psicológicas (OPSIC). Sus orígenes se remontan al texto El Arte de la Guerra, de Sun Tzu que proponía “Luchar y ganar las batallas no es la suprema excelencia, sino que la suprema excelencia consiste en ganar las batallas sin luchar,…, toda el arte de la guerra está basado en el uso del engaño, es decir la guerra total merced a las falsedades y mentiras”. Las Operaciones Psicológicas (OPSIC) pueden ser definidas como “el conjunto de actividades psicológicas planeadas en paz, crisis y guerra, dirigidas a audiencias enemigas, amigas o neutrales para influir en actitudes y conductas que afecten al logro de objetivos militares y políticos”. Las OPSIC buscan desarrollar lo que denominan “línea de persuasión”, que es una técnica empleada para inducir una reacción deseada sobre una audiencia objetivo y representa la estrategia que persigue alcanzar un objetivo psicológico determinado. Viene acompañado por el abordaje de temas, que es la idea o asunto objeto de la línea de persuasión.

Estos tres elementos, son la base conceptual desde la cual se estructura todo el peso de la praxis ejecutora del Caos Constructivo, como mecanismo implementado en escenarios de Guerra No Convencional, que en nuestro criterio son empleados en los actuales momentos en Venezuela.

  1. ¿Por qué aplicar el Caos Constructivo contra Venezuela?

La principal razón surge de nuevo del “tanque pensante” más influyente en este momento, dentro de la política exterior norteamericana: Zbigniew Brzezinski. El punto esencial que lo justifica es la pérdida de la capacidad unilateral de los EEUU para imponer el orden en el sistema-mundo. Desde 1971 viene sosteniendo que los EEUU debía generar un “Nuevo Orden Mundial”, basado en una asociación con la Comunidad Europea y Japón, tal como lo afirmó en su libro “Entre dos edades: El Papel de EEUU en la era Tecnotrónica”.

Los temores de la incapacidad de los EEUU para imponer el orden en un sentido hegemónico, tienen total validez al confrontarlo con el impacto que ha tenido la Organización de Cooperación de Shangai (OCS) fundada en 2001 por China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán y Tajikistán, a la cual se ha unido Uzbekistán. La creciente cercanía entre Rusia y China, que ha generado el unilateralismo globalizante adelantado por los diversos gobiernos norteamericanos desde Ronald Reagan (1981-1989) hasta la actualidad, ha devenido en una alianza que amenaza la supremacía que los EEUU había gozado desde la crisis de la ex URSS en las últimas décadas del pasado siglo XX.

La pretendida hegemonía sostenida a través del denominado Proyecto para el Nuevo Siglo Americano (PNAC en sus siglas en inglés), que buscaba imponerse tanto sobre los aliados tradicionales de los EEUU (Unión Europea y Japón) así como sobre sus adversarios históricos (China y Rusia), se vio seriamente comprometida en lo que va de siglo XXI. Rusia y China han tenido un acercamiento, basado en la actitud agresiva que los imperialismos colectivos (EEUU, Unión Europea y Japón) han tenido a través de la OTAN en las cercanías de su espacio vital. La presión que militar y económicamente han ejercido tanto por el este (Mar de Japón y de China) como por el oeste (Polonia, Hungría, Eslovenía, Estonia, Litonia, República Checa, entre otras) ha derivado en un pacto estratégico Rusia-China, que tiene como objetivo común frenar las amenazas que ha desarrollado los EEUU y sus aliados, contra ellas.  Las pretensiones unilaterales y globalistas han logrado un acercamiento inaudito con Rusia, impensable desde que China surgió como potencia con Mao Zedong en 1949.

Por otro lado, es inocultable el impulso económico que ha logrado Rusia y China en la última década en el mundo y particularmente en América Latina, entrando a disputarse con los EEUU en lo que han considerado su tradicional – e histórico- “patrio trasero”. El choque de Rusia- China con EEUU- Europa y Japón, en lo que se conoce como global commons (espacios comunes) es notorio. Entre esos espacios comunes entre los cuales han emergido Rusia y China, está Venezuela.

Las dificultades que los EEUU han presentado para mantener el control hegemónico en términos marítimos, en pasos como el estrecho de Hormuz, Bab-el Mandeb y Malaca, así como la disputa del control en el ciberespacio, se unen al retroceso en términos de crecimiento económico, en comparación con el binomio Rusia- China.

Las dificultades de disposición de recursos naturales, la pérdida de hegemonía – o supremacía- militar han colocado a las súper élites en los EEUU y Europa en un estado de alarma, ante el avance real que han experimentado  Rusia y China, con un enfoque geopolítico que reta el poderío que pretende mantener el coloso del norte.

La perspectiva que han asimilado los Gobiernos de Vladimir Putin y el líder chino, Xi Jinping, es de una unidad EUROASIÄTICA. Ese enfoque geopolítico, tiene su correlato en un teórico eslavo: Alexander Dugin, que se confronta a las tesis de Brzezinski, sosteniendo la necesidad de superación de las viejas teorías políticas. Dugin propugna la denominada Cuarta Teoría Política (CTP), que indica la necesidad de superar las tres (3) teorías históricas: el fascismo, el liberalismo y el comunismo. Como parte de esa teoría geopolítica, se ha generado – y sostenido- un acercamiento entre las potencias de EuroAsia, que han adelantado una presencia importante, en términos económicos y geopolíticos en Nuestra América.

Rusia y China, mantienen un enfrentamiento con EEUU y sus aliados (Europa y Japón), lo cual coloca a Venezuela en el medio de esa disputa. Nuestro país, se ha trasmutado en una especie de “objeto de deseo” de la confrontación geopolítica. Eso se explica en primer lugar, por la definición constitucional de una política exterior autónoma, en el marco de la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV).

En ese marco de acción autónoma, no alineado al tradicional papel subordinado que había tenido Venezuela, se adelantó durante el gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) – y se mantiene durante el Gobierno de Nicolás Maduro- una geopolítica de defensa de los recursos naturales y de mayor autonomía diplomática, que ha venido acompañado por alternativas a la supremacía norteamericana en Nuestra América, a través de iniciativas como la CELAC, UNASUR; Petrocaribe y ALBA-TCP.

En segundo lugar, está el tema del alineamiento militar. Venezuela ha firmado y adelantado, una alianza estratégica-militar con Rusia y China, que ha permitido ejercicios conjuntos pero más importante aún, es la compra de equipamiento militar, desde aviones, radares, fusiles, lanzacohetes, lanchas misilísticas, sistemas anti-aéreos, entre otros, que nos colocan en el centro de la disputa geoestratégica.

En tercer lugar, como parte de las razones anteriormente expuestas, Venezuela ha desarrollado una mayor soberanía en cuanto a la disposición de sus riquezas naturales y con ello, se ha distanciado de los EEUU, que han visto amenazada su Seguridad Energética. El estruendoso fracaso que las tesis unilateralistas globalizantes de los EEUU, han tenido en sus planes de impulsar un caos constructivo en Medio Oriente, lo ha llevado a observar con preocupación cómo las enormes reservas estratégicas de petróleo y gas de Venezuela, calculadas en unos 3,3 billones de barriles de crudo extraíbles (basado en el hecho que en el Golfo de Venezuela hay unos 543.000 millones, cerca de 1,3 billones en la Faja Hugo Chávez y cerca de 1,5 billones en la desembocadura del Río Esequibo, en disputa con la República Cooperativa de Guyana), han sido puestas a la disposición de los capitales e intereses de Rusia y China.

En cuarto lugar, en términos geopolíticos, Venezuela ha encabezado iniciativas de resistencia contra-hegemónica en Suramérica y El Caribe, que se han erigido en un obstáculo para que los EEUU y sus aliados mantengan los controles que desde el siglo XIX han ejercido sobre estos espacios geográficos. Romper la estructura de poder interna en el país, que indudablemente no se encuentra alineada a los intereses estratégicos de los EEUU, es un objetivo militar de primer orden que se han trazado y que explican, la aplicación de las tesis de Caos Constructivo contra nosotros.

  1. ¿Cómo se aplica el Caos Constructivo contra Venezuela?

Hasta ahora, hemos sólo definido en qué consiste el Caos Constructivo y el porqué de su desarrollo contra Venezuela, pero no hemos descifrado su ADN operativo. Debemos decir, que comenzó en 2002, con un laboratorio vivencial que manejó dos (2) de los tres pisos teóricos que son la base de la teoría del Caos Constructivo: 1) los planteamientos de Kent, sobre acciones de guerra no convencional y 2) los métodos de Gene Shard, sobre “acciones no – violentas”.

Cuando se tejió contra Chávez, entre noviembre de 2001 (con el paro de Fedecamaras) y abril de 2002 (con el pronunciamiento de militares y la manipulación de imágenes) una acción que momentáneamente lo expulsó del ejercicio del poder, los servicios de inteligencia de los EEUU comprendieron de la peor forma, que no podían cambiar la voluntad popular con un simple manejo de imágenes, debían trabajar más profundamente la animosidad psicológica para lograr derrumbar el enorme arraigo popular que tuvo el liderazgo de Chávez.

La gran lección de los sucesos de abril de 2002, fue la posibilidad de explotar el odio de clase y étnico contra Chávez. Chávez construyó una estructura simbólica con los excluidos y transformó esa asociación en una voluntad de poder, que lo llevó a triunfar contundentemente en los procesos eleccionarios entre 1999-2012 (con la única excepción de la derrota del Referendo por la reforma constitucional de 2007), sin embargo quedó en evidencia una profunda ruptura cultural entre los sectores clase media que vieron con indignación la política de igualdad jurídica que adelantó Chávez. El odio de clase como motivación político para movilizar contra el Proyecto Bolivariano, fue un dato surgido empíricamente. Ese odio pretendió repetirse en el paro petrolero sucedido a finales de 2002 y principios de 2003, sin éxito evidente. El cálculo había fallado, pero ¿qué lo había hecho fallar?, la respuesta: el liderazgo e identificación de Chávez con los colectivos excluidos. Era necesario socavar ese liderazgo y comenzó toda una dinámica, que se basó exclusivamente en los supuestos e indicaciones de Gene Shard y en el soporte a través de Operaciones Psicológicas (OPSIC).

Heriberto Gónzalez, psicólogo ha explicado muy bien el proceso de manipulación que se ha adelantado desde ese momento.  Dio inicio a una dinámica de ablandamiento y penetración en la psiquis de apoyo electoral de Chávez y del PSUV. A ello sin duda contribuyó el hecho, que no se han desmontado los mecanismos liberales característicos de la cultura rentística del venezolano, que siguen estando vigentes.

La articulación de las estrategias de “resistencia y movilización” planteada por Shard en su libro (más de 190 acciones que pueden ejecutarse), comenzaron a llevarse a cabo, con progresividad. No obstante, el propio Chávez, las había denunciado y advertido sobre esos esfuerzos, que en conjunto desarrollaban actores políticos y económicos internos, con comunicación y apoyo externo. Sin embargo, en el lapso que va de los primeros esfuerzos en 2002, a la denuncia de Chávez en junio de 2007, las diversas agencias de inteligencia lograron identificar actores, organizaciones e instituciones que podían “ser tocadas”, con la finalidad de ser utilizadas para la desestabilización. Lo único, con lo que no contaban, es con el impacto que la política de defensa de los soberanía petrolera iba a tener en la calidad de vida de los venezolanos.

El activista político e investigador, Carlos Lanz, ha escrito sobre las acciones relativas a la aplicación de Operaciones Psicológicas (OPSIC) desde 2007 y las estrategias empleadas de desinformación y confusión. Es clave de su trabajo resaltar – por su vinculación con lo que sucede hoy en Venezuela- lo que denomina distorsiones informativas, que se basan en manipulación a través de la “gestión de la percepción vía noticia”, impulsadas por redes informativas (audiovisuales o digitales).

Se busca generar la fragmentación de la realidad, la generalización de situaciones, silencios y censuras, que terminen “debilitando” las creencias o preferencias culturales e históricas, que permitían la identificación política con Chávez y el proyecto bolivariano. La capacidad comunicativa, la claridad política de Chávez, desarticuló esas acciones, advirtiendo la mayoría del tiempo a través de su presencia mediática. A nuestro criterio, el propio Chávez fue un gran obstáculo para el desarrollo exitoso de las OPSIC en Venezuela, por eso la necesidad de su “eliminación física”.

El punto de quiebre, de esta fase de “ablandamiento mediático” que se da en sus inicios en 2002, será el inicio de su enfermedad. Al respecto es importante resaltar las hipótesis que se han construido sobre la posibilidad de una operación encubierta destinada al asesinato de Chávez, sobre la cual hemos escrito en otro momento. La enfermedad de Chávez, sobre la cual se han mostrado elementos que indican la posibilidad de haber sido inducida, fue tratada con las herramientas de las OPSIC, creando dudas, miedo, desesperanza, desánimo, tristeza.

Se trata de la concreción de las tres bases teóricas del Caos Constructivo: a) inteligencia estratégica de manipulación, b) métodos no convencionales de Gene Shard y c) operaciones psicológicas de ablandamiento. La primera fase fue probada y adelantada, entre 2002 hasta 2013. A partir de marzo de 2013, comenzó la etapa definitiva, que coincide con los pasos 1 al 3 de Shard (crear malestar, campaña de denuncia de DDHH y manifestaciones de protesta violenta), pero complementada con la creación de situaciones de descontento social, ligado al desabastecimiento, al acaparamiento, a la generalización de la realidad (“con Chávez esto no pasaba”, “Maduro no es Chávez”, “el socialismo ha fracasado”). Los pasos 4 y 5 (operaciones psicológicas de movilización y conflicto y lograr, la renuncia finalmente) son las acciones que se ejecutan en este instante, manipulando en torno a matrices que insisten en “golpe de estado en Venezuela”, “gobierno reprime salvajemente a la oposición”, “crisis humanitaria”.

Diversos investigadores del área económica, han mostrado como los problemas de inflación inducida, aumentó de la disparidad bolívar/dólar, escasez de productos de la cesta básica a través de su acaparamiento, tienen que ver con acciones perfectamente articuladas para generar un clima de agitación y descontento. Era el complemento perfecto para dar inicio a la etapa de aplicación del Caos Constructivo en Venezuela. ¿Qué condiciones existen para ello? La respuesta es múltiple. En primer lugar, la ausencia física de Chávez y el impacto que su fuerza comunicativa generaba. A pesar de los esfuerzos de Nicolás Maduro y su equipo, es notoria la campaña en contra de su gobierno y los efectos sobre la opinión pública venezolana. Es constante el bombardeo mediático exaltando los errores, minimizando los éxitos de la gestión, segmentando la información para afectar a los diversos sectores de acuerdo a sus preferencias sociales y culturales.

En segundo lugar, los efectos de la aplicación de los lineamientos de las teorías de Kent sobre inteligencia estratégica, destinada a “descubrir” las debilidades. En nuestro caso, una cultura rentista que no fue desmontada y que produjo que muchos que decían ser “chavistas” lo fuesen solo cuando el Estado y el Gobierno Bolivariano los favoreció con una de sus políticas sociales. Eso se vio impulsado por la distorsión informativa y la generalización de noticias, como armas de la guerra no convencional.

En tercer lugar, las propias debilidades internas, marcadas por la pervivencia de un clientelismo disfrazado dentro de la militancia del PSUV, que se ve alimentado por la campaña de desinformación y por un burocratismo amenazante de la continuidad del proyecto bolivariano. Esas debilidades internas, son maximizadas a través de la repetición en los diversos medios de los errores, omisiones y corruptelas que existen, sin lugar a dudas, pero al mismo tiempo, se minimizan los avances y logros realizados en materia social o de infraestructura, o las propias acciones para encarcelar a los funcionarios que caen en la corrupción.

En cuarto lugar, el caos constructivo, busca la modificación de las relaciones de poder o en su defecto, lograr el fraccionamiento de un territorio con el objeto de lograr un separatismo que ayude a conseguir los objetivos de control de recursos naturales estratégicos. En el caso de Venezuela, no es fortuito que esas acciones de caos constructivo tengan unos focos muy importantes en la frontera con Colombia. Se ha señalado con firmeza como las acciones encubiertas que se desarrollan con la anuencia del Gobierno de Colombia, a través del control que sobre las actividades ilícitas en la frontera ejercen las fuerzas paramilitares,  están asociadas con un plan de secesión que no es nuevo y sobre el cual se ha advertido reiterativamente.

Es particularmente preocupante, como un foco vital del éxito de la aplicación del Caos Constructivo, tiene como ámbito de acción geográfica a los Estados Zulia y Falcón. En ellos se encuentran algunos elementos geoestratégicos esenciales. Uno, la proximidad geográfica – en términos de espacio vital- de esas entidades con centro militares con fuerte presencia de tropas de EEUU y la OTAN. Colombia y las Antillas Holandesas (Aruba, Curazao y Bonaire) tienen bases militares, que no solo tienen efectivos del Comando Sur, sino de la OTAN con alta capacidad de poder de fuego y movilización.

Si eso no es suficiente, en estos espacios se ha dado históricamente la presencia de un sentimiento de secesionismo, que puede servir de caldo de cultivo para impulsar la separación de esas entidades, a través de la penetración que se ha hecho mediante iglesias protestantes – con fuertes vínculos económicos en EEUU- y la presencia de factores ligados al sionismo (en Coro y Punto Fijo ha sido constante la presencia de actores ligados al sionismo, con fuerte poder económico, que en otros momentos han causado conflictividad política). El secesionismo que se impulse como parte de ese Caos Constructivo, en Falcón y Zulia, permitiría el control sobre los 543.000 millones de barriles de petróleo del Golfo de Venezuela, así como las reservas de más de 26.000 millones del Lago de Maracaibo, aunado a las reservas de gas ubicadas en la zona, con lo cual EEUU y los Imperialismos Colectivos, verían paliados sus problemas de seguridad energética.

En tercer lugar, esas entidades han sido epicentro del accionar de la oposición al Gobierno de Nicolás Maduro, la fortaleza de los actores opositores es innegable a pesar del hecho, que el poder político en ambos territorios es ejercido por Gobernadores militantes del PSUV, como es el caso de Francisco Arias Cárdenas en el Zulia o Stella Lugo en Falcón. A pesar de ello, en ambas entidades, sus capitales están bajo control político de la oposición y en ellas se concentra la capacidad de movilización de la oposición política.

Finalmente, es significativo señalar que todo nos conduce a advertir como las estrategias de manipulación y distorsión informativa, creación de matrices negativas, movilizaciones opositoras, actos de provocación, buscan elevar la conflictividad y conducir a la conformación de una especie de cabeza de playa en el occidente del país, que propicie el aislamiento político internacional de Venezuela y facilite una intervención de amplio espectro, tal como ha sido señalado en diversos documentos de inteligencia, destinado a derrocar finalmente al Gobierno de Nicolás Maduro Moros, con la participación del Comando Sur de los EEUU.

– Dr. Juan Eduardo Romero J. es Docente e Investigador de la Universidad del Zulia.  Director del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos y Estratégicos (CIEPES).  Miembro del Equipo de la Vicepresidencia de Asuntos Internacionales del PSUV.  Coordinador de la Red Historia, memoria y patrimonio en el estado Zulia.

Miembro del Colectivo de Formación Combates por la Historia

Juane1208@gmail.com

Origen: Venezuela y la tesis del Caos Constructivo

Denuncian injerencia de derecha latinoamericana en Venezuela

Origen: Denuncian injerencia de derecha latinoamericana en Venezuela

Oposición ausente en reconteo de votos de balotaje en Ecuador

Origen: Oposición ausente en reconteo de votos de balotaje en Ecuador

Pence: “A Corea no le iría bien si pone a prueba el poder de las fuerzas armadas de EEUU”

Mike Pence. Foto tomada de Taringa!

Mike Pence. Foto tomada de Taringa!

El vicepresidente norteamericano, Mike Pence, advirtió ayer a Corea del Norte cuando declaró que las embestidas de EEUU en Siria y Afganistán son prueba de la determinación del Gobierno comandado por Donald Trump.

Pence y el presidente interino de Corea del Sur, Hwang Kyo-ahn, también anunciaron que reforzarían las defensas ante Pyongyang mediante un despliegue anticipado del sistema de proyectiles THAAD en el país asiático, un día después de que Corea del Norte intentara probar un misil sin éxito.

Pence se encuentra en la primera escala de una gira por cuatro países de Asia que busca mostrar a los aliados de Estados Unidos, y recordar a sus adversarios, que el Gobierno de Trump no dará la espalda a esa región.

“Sólo en las últimas dos semanas, el mundo fue testigo de la fuerza y la resolución de las acciones de nuestro presidente tomadas en Siria y Afganistán”, sostuvo Pence en una rueda de prensa conjunta con Hwang.

“A Corea del Norte no le iría bien si pone a prueba su determinación o el poder de las fuerzas armadas de Estados Unidos en esta región”, declaró.

En una visita a la frontera que divide a la Península Coreana, Pence, cuyo padre peleó en la guerra de Corea de 1950 a 1953, dijo que Estados Unidos mantendría su “alianza de hierro” con Corea del Sur.

“Todas las opciones están sobre la mesa para alcanzar los objetivos de garantizar la estabilidad del pueblo de este país”, dijo a periodistas en el lado surcoreano de la llamada zona desmilitarizada (DMZ, por su siglas en inglés). “Hubo un periodo de paciencia estratégica pero ha terminado”.

(Con información de Reuters)

Origen: Pence: “A Corea no le iría bien si pone a prueba el poder de las fuerzas armadas de EEUU”

Benicio del Toro: Mi amor por Cuba viene desde niño

El actor Benicio del Toro junto a su colega Jorge Perrugoría. Foto: Danier Ernesto González.

El actor Benicio del Toro junto a su colega Jorge Perrugoría. Foto: Danier Ernesto González.

Cuando se le pregunta a Benicio del Toro si vio el “tráiler” de la nueva película de Star Wars, su respuesta se evidencia en su rostro y no expresa nada más que satisfacción.

“Lo vi”, respondió Del Toro con una sonrisa pícara, de esas que denota que lo que vio le encantó.

“No pasaron por alto ningún detalle, lo cual es muy bueno”, sostuvo sonriente el actor, quien por nada del mundo suelta prenda sobre su rol en el filme, un papel que ha causado revuelo en las redes sociales, pues los rumores típicos de la industria lo ubican en el “lado oscuro de la fuerza”.

“Esto va a funcionar, va a funcionar”, expresó el actor ganador del Oscar por la película “Traffic”.

Star Wars: The Last Jedi”, es la octava parte de la popular secuela de ciencia ficción.

El nuevo “trailer” se dio a conocer la semana pasada y tiene a los fanáticos especulando sobre cuál será el argumento de la nueva entrega.

Del Toro se encuentra en Gibara, un poblado pesquero de unos 30,000 habitantes en Holguín, Cuba, que ha tomado notoriedad por su amor a las películas, para participar del Festival Internacional de Cine que aquí se celebra anualmente.

El evento es organizado por su amigo y también actor, el cubano Jorge Perrugoría, con quien, bajo la moderación del intelectual Reynaldo González, realizó la víspera un conversatorio para hablar de su experiencia como un actor latino en Hollywood.

Del Toro durante un conversatorio en Gibara. Foto: Danier Ernesto González.

Del Toro durante un conversatorio en Gibara. Foto: Danier Ernesto González.

En Cuba me siento como en casa

Del Toro siente que su amor por Cuba viene desde que era niño, cuando un contacto con el otrora poderoso equipo de baloncesto cubano le abrió las puertas a una cultura hasta entonces desconocida para él.

Por aquellos días, Del Toro tenía 12 años y su padre decidió que el mejor pasatiempo de las vacaciones de verano era enviarlo junto a su hermano a ver todos los juegos del torneo de baloncesto de los Juegos Panamericanos de 1979 en San Juan.

“Mi papá nos soltaba por la mañana y nos recogía por la tarde”, recordó Del Toro, un fanático acérrimo del baloncesto.

“Entonces, yo siempre me acercaba al equipo de Cuba, porque eran graciosos y conectábamos. Me hice amigo del gran jugador cubano Ruperto Herrera y siempre que Cuba jugaba los iba a apoyar. Al final del torneo le pedí la camisa, él me la dio y así rompí el embargo”, agregó el actor provocando las risas del auditorio.

El condecorado actor recuerda que en aquel entonces se vivía un clima político tenso, que provocaba que el equipo cubano fuera escoltado todo el tiempo en su ruta a la cancha.

“Eran tiempos difíciles, feos. Al equipo cubano lo escoltaban constantemente, porque era la guerra fría. Fueron los años en que Estados Unidos boicoteó los Juegos Olímpicos de Moscú (1980)”, recordó.   Desde ese momento, el cotizado actor boricua ha “estado pendiente” de Cuba y su evolución, una relación que lo ha llevado a experimentar todo tipo de historias con el pueblo cubano, país en el cual se siente como en casa.

“Siempre, desde jovencito, he estado pendiente de Cuba. En Puerto Rico, cuando yo me crie, no se sabía mucho de Cuba, porque la historia de Cuba no se enseñaba en la escuela, no se sabía del Che, eso lo tenían guardado.

A mí, por mi personalidad, siempre me interesó la historia de Cuba y conocer a Cuba”, expresó.

“Cuando llegué a Cuba por primera vez me sorprendió que fue como dar la vuelta y llegar a casa de nuevo… Siempre me he sentido muy a gusto y me identifico mucho con el pueblo cubano de muchas maneras. Siendo puertorriqueño hay una similitud en cultura, son muchas las conexiones, hasta físicas, porque veo a gente aquí que se me parece a gente que conozco en Puerto Rico. Puedo pasar por una calle y decir, ‘mira aquel se parece a un amigo de Río Piedras’”, sostuvo sonriente y relajado.

“Estoy muy contento de estar aquí. No había tenido la oportunidad de venir al Oriente de Cuba y ha sido una gran experiencia. Me encanta la gente y el calor de Gibara”, afirmó el puertorriqueño, quien está sumido en diversos proyectos, como las películas “Avengers: Infinity Wars” y “Soldado”.

(Con información de El nuevo día)

Origen: Benicio del Toro: Mi amor por Cuba viene desde niño