Venezuela: El futuro de la Revolución bolivariana y del pueblo están en juego

Gracias a LA ESQUINA ROJA

La ironía es aplastante. Si alguien tirara un cóctel molotov en una manifestación contra el Gobierno estadounidense en Washington, sería arrestado y acusado de terrorismo doméstico. Hasta la pena de muerte o cárcel por vida recibiría. Pero cuando en Venezuela las autoridades detienen a los manifestantes por actos vandálicos y violentos —nada que ver con la protesta pacífica que profesan los opositores—, se levanta el coro mundial en contra de la “dictadura venezolana”. Son “presos políticos” los pobres muchachos que acaban de quemar una sede del Tribunal de Justicia, golpear a un policía o matar a un guardia nacional. Y cuando el Gobierno municipal les niega un permiso para marchar en cierta área, vienen los gritos de “represión” y “violación del derecho a protestar y de la libertad de asamblea”. Yo me pregunto: ¿en qué país del mundo existe el derecho absoluto a protestar dónde sea y cómo sea?

En Estados Unidos, por ejemplo, no solo necesitas un permiso del Gobierno local para realizar una marcha o alguna manifestación en un lugar público: las autoridades colocan hasta rejas alrededor de la zona autorizada para la protesta con policías en uniforme de motín y, los manifestantes que se atreven a cruzar, son automáticamente detenidos y llevados a la cárcel. No hay un periodo de confrontación violenta entre la Policía y los manifestantes, ni siquiera llega a eso. Son detenidos bajo fuerza, encarcelados y ya. Violas la ley, vas preso.

En Venezuela, la tradición de confrontación entre los manifestantes y la Policía lleva décadas. Yo me acuerdo cuando vivía en Mérida a principios de los años 90, siempre era así: los muchachos tiran pierdas y la Policía lanza bombas lacrimógenas hasta que todos se cansan y se van a sus casas, dale ‘replay’ para el día siguiente. Y no logran nada sino caos e inestabilidad. Es una tradición que debería ser eliminada en un país que no necesita más desestabilización e inseguridad. Esa forma de “jugar a la violencia” solo resulta en más muertos, odio y retrocesos.

 

Venezuela atraviesa un momento sumamente difícil. Hay una grave crisis económica que no ha sido adecuadamente atendida por el Estado, profundas divisiones sociales y políticas y un desconfianza generalizada en la institucionalidad. El Gobierno de Nicolás Maduro ha intentado facilitar un diálogo con una oposición sorda que no tiene interés en negociar o dialogar, solo quiere quitarlo del poder. La dirigencia opositora en Venezuela, que es la misma que ha existido desde el comienzo de la Revolución bolivariana que lidera ese país latinoamericano desde 1999, nunca ha reconocido la legitimidad de este Ejecutivo y, con el apoyo de Washington, desde el principio ha trabajado de manera sucia y sistemática para socavarlo.

Ese punto es fundamental para comprender la gravedad de la situación actual en Venezuela y la razón por lo cual los medios, analistas y ‘expertos’ internacionales siempre se equivocan sobre la realidad venezolana (a veces intencionalmente y, a veces, por ignorancia). Hugo Chávez fue electo presidente por mayorías abrumadoras varias veces en Venezuela; cuatro, para ser exacta. Nicolás Maduro fue electo presidente en 2013 después del fallecimiento de Chávez, con un margen de victoria más estrecho pero igual de válido en una democracia. Por cierto, Maduro ganó el 50,6 % del voto popular en Venezuela, mientras Donald Trump ni siquiera obtuvo el voto popular en Estados Unidos y solo logró el 46,4 % de los votos (Hillary Clinton ganó el 48,5 %, también un porcentaje inferior al de Maduro). Y para otra comparición, Barack Obama ganó en 2012 con el 51 % del voto, no mucho más que el porcentaje del mandatario venezolano en 2013. Subrayo estos datos porque, a pesar del margen de la victoria, bajo las reglas democráticas el ganador es el ganador. No hay que celebrarlo, pero en una democracia tienes que respetarlo y reconocerlo. Luego, los que están en la oposición pueden movilizarse para cambiar el gobierno en las siguientes elecciones, pero no a través de golpes de Estado, violencia de calle y desestabilización permanente.

Lamentablemente, ese ha sido el caso en Venezuela. Hay una oposición que no acepta las reglas democráticas cuando no está en el poder, e incluso cuando están en parte del poder. Así, a pesar de que han controlado la mayoría de la Asamblea Nacional desde comienzos de 2016, de igual manera no juegan en democracia. Y francamente, a pesar de la constancia de Nicolás Maduro, resulta imposible dialogar con gritones.

¿Qué puede pasar en Venezuela ahora? El descontento con el Gobierno es innegable y en 2018 habrá elecciones presidenciales, según la Constitución y las leyes electorales. Están retardadas las elecciones regionales para gobernadores y alcaldes, que deberían realizarse este año. Esas son las oportunidades legítimas y legales para lograr cambios en la composición del Ejecutivo, si así lo desea una mayoría del pueblo venezolano. Las marchas y manifestaciones pueden ser catárticas, pero no deberían ser la punta de lanza para un golpe de Estado utilizando al pueblo como carne de cañon.

Aunque Maduro y algunos en su Gobierno pensaban que, con Trump, en la Casa Blanca mejoraría la relación bilateral —se me escapan todas las razones para justificar tal pensamiento— y hasta donaron, a través de CITGO, medio millón de dólares a la toma de posesión de Trump como cierta forma de ‘lobby’, fue un sueño y dinero perdido. Personalmente, siempre advertí que con Trump todo sería peor, porque es un narcisista descontrolado, capitalista en su forma más salvaje y un machista al que le encanta ser el más poderoso y fuerte, con bombas y armas para mostrarlo. Hasta ahora, todo indica que no me he equivocado, a pesar de todos los ‘haters’ que me atacan de un lado y del otro, y lo que viene contra Venezuela desde Washington hubiese sido inimaginable durante los gobiernos anteriores.

Estuve hace poco en una conferencia de abogados de inmigración (mi primera profesión), con representantes de los servicios gubernamentales de Estados Unidos que trabajan en temas migratorios. Un experto que ha sido asesor de varios gobiernos estadounidenses y hoy sigue cercano a la Administración de Trump mencionó, de paso, que EE.UU. evalúa la inclusión de Venezuela en la lista de países a los que prohíben viajar a Estados Unidos por sus presuntos vínculos con el terrorismo. Ya sabemos que hace poco las sanciones contra Venezuela fueron renovadas y ampliadas para incluir al vicepresidente ejecutivo de ese país, Tareck El Aissami, por supuestos vínculos con narcoterrorismo, aunque nunca fueron fundamentadas esas acusaciones con ninguna evidencia. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, ha demostrado una obsesión enfermiza con Venezuela, realizando un trabajo incansable para forzar al Gobierno de Maduro a abandonar el poder hasta en plena violación de su mandato en esa organización. Exxon ahora controla abiertamente el Departamento de Estado norteamericano y ellos quieren el petróleo venezolano. Mediáticamente, está preparado el escenario internacional —particularmente, en EE.UU.— para justificar con facilidad un golpe de Estado o alguna otra acción violenta y echar del poder al Gobierno venezolano. Todas las piezas externas están en su lugar.

No tengo la respuesta ni la solución para resolver la crisis en Venezuela, pero estoy segura que no es a través de un golpe o una intervención internacional. Para comenzar, falta reconocer la existencia de la diversidad de voces y pensamientos en el país, y la legitimidad de la Revolución bolivariana, del Gobierno de Nicolás Maduro y de sus detractores. Ojalá el pueblo no caiga en la trampa montada por la oposición, porque ellos no buscan ‘rescatar’ la democracia venezolana para todos, sino vender el país a intereses extranjeros para enriquecerse y dejar a los demás sin voz, invisibles, marginalizados y empobrecidos. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

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¡CONFIRMADO!: Cien millones de dólares gastó la derecha en ciberguerra golpista que el pueblo derrotó este 19 de Abril

Caracas, 20 de abril de 2017.- La derecha nacional en conjunto con la extranjera, invirtió millones de dólares en las redes sociales, telefonía celular y otros mecanismos tecnológicos para llamar a movilizaciones este 19 de Abril, fecha del primer grito de independencia de los venezolanos contra el imperialismo español, en una convocatoria golpista que pretendía el derrocamiento del Gobierno Bolivariano de Venezuela.

“Para la marcha golpista, hay que llamarla por su nombre, convocaron una cosa desproporcionada. Un grupo de expertos en esta materia calculó que se invirtieron en dólares, en redes sociales, no menos de 100 millones de dólares, en un cálculo modesto”, explicó el Presidente Nicolás Maduro Moros.

Desde Fuerte Tiuna de Caracas, donde encabezó una jornada de trabajo para declarar a Venezuela totalmente 100% Barrio Adentro en cobertura de salud, el Jefe de Estado explicó la estrategia tecnológica utilizada en las redes y medios privados de telecomunicaciones, que sin embargo resultó fracasada gracias a la presencia masiva del pueblo venezolano y revolucionario en las calles.

Informó que el usuario de internet que haya utilizado este 19 de Abril cualquier página de consulta, el motor Google o las redes Twitter, aplicaciones varias o incluso videojuegos, aparecía un aviso aparentemente publicitario que llamaba a marchar en Caracas contra el “gobierno represor” de Venezuela.

“Por ejemplo, si un muchacho estaba jugando un video-juego, de pronto le aparecía “¡¡MARCHA, MARCHA, este 19 de abril vamos contra Maduro!!”.

En esta estrategia se involucró la operadora telefónica privada Movistar, la cual envió millones de mensajes de este tipo, sin que sus usuarios lo pidieran o solicitaran, por lo que el Ejecutivo Nacional pidió una investigación penal por violar las leyes venezolanas. “Esa no es su función, señores de Movistar”, advirtió el Presidente Maduro.

El Mandatario Nacional exhortó a los venezolanos a estar pendientes de esta conducta ilegal de una dirigencia política opositora que solo quiere desplazar del poder a la Revolución Bolivariana para reinstaurar sus privilegios.

Informó que el Estado venezolano cuenta con una Unidad de Ciberguerra, creada recientemente durante el seminario Venezuela Digital, luego que expertos en el área recomendaron vigilar las redes ante la guerra tecnológica de última generación a la que han sometido al país en los últimos tiempos, en especial a través de redes muy utilizadas por la población.

Tomado de VTV

Origen: ¡CONFIRMADO!: Cien millones de dólares gastó la derecha en ciberguerra golpista que el pueblo derrotó este 19 de Abril

El fascismo se juega el todo por el todo: A propósito de su convocatoria a paro nacional

Juan Martorano | ALAINET
Análisis
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Hace un par de días, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros dirigió uno de los mensajes más graves que haya podido escuchar en los últimos años. Se trataba de la posibilidad de la generación de hechos de violencia, de un Golpe de Estado, con participación de militares activos y retirados, en escalada y tendente a propiciar una intervención militar extranjera en el suelo que vio nacer a grandes libertadores y libertadoras de la talla de Simón Bolívar y Hugo Chávez.

Es en ese sentido, que en el día de ayer, fecha patria por los 207 años del primer grito de independencia cuando se le dijo NO al imperio español de aquel entonces. También ayer se conmemoraban 20 años del Congreso Extraordinario del Movimiento V República, en la ciudad de Valencia, donde este movimiento político decidió, luego de un arduo debate, participar en las elecciones generales de 1998, y donde se designó al Comandante Hugo Chávez como su candidato presidencial. Lo demás, es historia, ustedes lo saben.

Y por último, creo haberlo comentado en el anterior artículo a éste, la conmemoración de los cuatro (4) años de gestión del primer Presidente de la República obrero y chavista, Nicolás Alejandro Maduro Moros, y vaya como se está conmemorando este aniversario. En medio del fragor y de duras batallas, pero resistiendo y de pie.

Pues bien, ante el desespero del fascismo nacional e internacional, que pensando que luego de la muerte física del Comandante Chávez la iban a tener fácil para derrocar esta Revolución, se han topado con el duro escollo de que Maduro les ha salido respondón el muchacho. El gran error que ha cometido la derecha nacional e internacional, al igual que con Hugo Chávez, fue el de subestimar las capacidades y talentos con los que cuenta Maduro, y magnificaron sus desaciertos y errores.

Si revisamos la geopolítica internacional, el mundo ha entrado en un peligroso mare mágnum que nos pudiera conducir a una Tercera Guerra Mundial, que pudiera poner fin a la existencia de la especie humana sobre la faz de la tierra. O por el contrario, como el capitalismo cuando se encuentra en crisis económica, reactiva su economía a través de las guerras, y por aquello de lo que alguna vez dijo el G/J Jacinto Pérez Arcay: “Vivimos en un mundo escaso y de necesidades infinitas”, producto del aumento de la población mundial, hay planes de los “poderosos del mundo” por reducir la población  mundial de 7000 millones de habitantes o un poco más que somos actualmente, a un poco más de 3000 millones, para poder “administrar mejor” esos recursos.

No olvidemos que buena parte del aparataje tecnológico-militar industrial de los países del norte que participaron en las dos grandes conflagraciones mundiales, o por lo menos así consideradas, se movió con el petróleo venezolano, el cual tenían acceso gracias a los gobiernos que tenían antes acá. Gobiernos serviles que no tenían proyecto nacional, ya que estaban supeditamos a los intereses de las grandes transnacionales.

Lo de la posibilidad de esta Guerra, lo señalo por lo que ha acontecido en los últimas días en países como Corea del Norte, Siria y Afganistán, por solo citar algunos ejemplos. No olvidemos que el actual presidente estadounidense, Donald Trump, el gran magnate que ganó las elecciones de noviembre del año pasado con un discurso antisistema, uno de sus principales financistas fue la industria de venta de armas de EEUU, así que estas últimas acciones adoptadas por éste no deberían sorprendernos en lo absoluto.

Y es evidente que por ello, el imperialismo yanqui, necesita derrocar a Nicolás Maduro, y por ende, “extirpar el mal ejemplo” de la Revolución Bolivariana, para colocar a un mandatario títere en Miraflores, y venir a saquear nuestras riquezas y nuestros recursos que necesitan para seguir moviendo su complejo tecnológico militar industrial.

Y es en ese contexto, que están haciendo llamados desesperados a un “paro nacional” a partir del día de hoy, con evidente contenido insurreccional, tan igual como hicieron en el Chile de Salvador Allende de hace 44 años casi.

Al respecto, recomiendo ver el documental francés “La Spirale”, y se van a sorprender de lo que verán. El mismo lo pueden conseguir por youtube.

También me hicieron llegar, por diferentes vías, un comunicado de SUNEP- CVG del siguiente tenor, me voy a permitir reproducirlo íntegramente, ya que es muy corto:

“La Junta Directiva de SUNEP- CVG informa a todos los trabajadores de la Corporación Venezolana de Guayana que motivados a los hechos acontecidos hoy (ayer) 19 de abril del año 2017, que son públicos y notorios a nivel nacional, más el llamado a paro cívico nacional convocado por la oposición para mañana (hoy) jueves 20-04-2017, les agradece:

  • Tomar todas las previsiones necesarias a fin de que se resguarde la integridad física de cada uno de ustedes en su traslado al puesto de trabajo.
  • Igualmente a todos los representantes de nuestros niños del Centro Infantil CVG a que de ser posible eviten llevarlos a ese centro hasta tanto se garantice en su totalidad la seguridad de nuestros niños.

SUNEP- CVG siempre responsable y fiel a la lucha netamente laboral, no se parcializa con ninguna corriente política, por lo que el llamado que estamos es con el objetivo de garantizar la integridad física de cada uno de nuestros trabajadores y sus hijos.

Buenas noches”.

Según lo que se me informó, este sindicato es “revolucionario”. Pero, particularmente a quien esto escribe, este tipo de comunicados me hacen muchísimo ruido, no solo porque en medio de su aparente “apoliticismo”, coinciden con planteamientos y llamados de la derecha fascista. Sino que además me surge una interrogante: ¿Qué saben estos compañeros y compañeras de este sindicato que nosotros ignoramos? Ojo avizor con estos detalles camaradas.

Pues bien, también hace algunos días fui víctima del boicot aéreo de líneas nacionales, y algunas internacionales, que para mí constituyen un indicador de ir preparando esas condiciones insurreccionales de acuerdo al plan de los gringos. Pero de este tema me referiré en un artículo aparte, para dedicarle los detalles que el mismo merece.

Lo que si les puedo adelantar es que con esto, y aunado también a algunas empresas de transporte terrestre que también he denunciado, constituyen una flagrante violación del artículo 50 de nuestra Carta Magna, que consagra el derecho al libre tránsito.

Las operaciones psicológicas, entendidas estas como lo que coloquialmente el ciudadano o ciudadana de a pie llama rumores o “bolas”, hasta el punto que se corrió que para el día de hoy, amanecerían estaciones del Metro cerradas. Pues el servicio Metro de Caracas, por todas las vías posibles, desmintió esta información. Aunque, no es menos cierto también que, dependiendo del acontecer del día de hoy, habrán algunas estaciones que se encontrarán abiertas y otras que no.

Pero es importante recordar que el fascismo busca desmovilizarnos, no importándole si para ello se deben valer de acciones de sabotajes, incluso de la ocurrencia de actos terroristas, como la colocación de explosivos en sitios neurálgicos o sistemas de transporte masivo.

Es por ello, que lo del suspuesto paro de hoy, lo del Metro de Caracas y demás medios de transporte, así como sus concentraciones y movilizaciones planificadas nuevamente para hoy, no hay que perderlas de vista.

Insisto e incluso, hace algunas semanas escribimos un artículo a ese respecto, ya estamos llegando a la hora de las definiciones y los desenlaces. Que escoja pues el pueblo, de qué lado de la historia quiere estar.

Ahí se la dejo.

 

Juan Martorano

Abogado, activista por los Derechos Humanos, militante revolucionario y de la Red Nacional de Tuiter@s Socialistas

Origen: El fascismo se juega el todo por el todo: A propósito de su convocatoria a paro nacional

En Venezuela: El discurso del odio

Ana Cristina Bracho | ALAINET
Opinión
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En Venezuela se está librando una batalla decisiva. Hay quienes desde hace par de años han señalado que han venido ocurriendo una serie de actos hostiles propios de una guerra no convencional caracterizada por las estrategias para herir psicológicamente a la población.

Uno de los elementos de esta estrategia, quizás de los que menos hemos detectado, es la constante creación de vocablos o sustitución de los mismos para escapar de la penalización, tanto nacional como internacional, de los actos que se realizan.

En esta creación/deconstrucción de significados el contrabando pasó a llamarse bachaqueo, al terrorismo se le dijo guarimba, al desacato se le denominó disolución y a la potestad constitucional se le tachó de golpe de estado.

Con este desplazamiento del vocabulario se blanquean las acciones, descargándolas de la carga negativa de su original apelativo y finalmente, se presentan fuera de Venezuela como acciones extrañas, desesperadas de un pueblo oprimido  y no como una operación sistemática de debilitamiento de la institucionalidad. De las cuales si entienden, por lo menos desde la modernidad, todos los países.

Ahora que la mar está tan revuelta el juego de palabras sigue produciéndose y algunos esfuerzos se dirigen por llevar de nuevo los actos a su denominación para que puedan, en la sociedad y en el derecho, acarrear las consecuencias que de ellos se derivan.

Pero hay que tener cuidado el asunto no se puede agotar a llamar terrorismo  a las guarimbas,  ni tampoco en asegurarnos que la imputación de sus responsables se haga de conformidad con la Ley Orgánica que rige la materia sino que hay que observar que la retórica actual en Venezuela no es simplemente incendiaria sino que se ubica en una categoría internacionalmente conocida y rechazada: la del discurso del odio o hate speech.

Una definición sencilla indica que este se construye en base a alegatos que pretenden degradar, intimidar, promover prejuicios o incitar a la violencia contra individuos por motivos de su pertenencia a una raza, genero, edad, colectivo étnico, nacionalidad, religión, orientación sexual, identidad de género, ocupación o apariencia, capacidad mental y cualquier otro elemento de consideración. El concepto se refiere al discurso difundido de manera oral, escrita, en soporte visual en los medios de comunicación, internet u otros medios de difusión social.[2]

Descripción del discurso que, desgraciadamente, se ha venido usando de manera más homogénea por voceros de la derecha, obviando –o no- la capacidad que tiene la palabra de una persona influyente sobre una colectividad de generar un clima propicio para actos de imposible reparación.

¿Qué consecuencia puede tener en la realidad un discurso repartido en más de un año de twits que determinan que el destino del chavismo en el futuro será porrazo y plomo? ¿Qué ocurre cuando desde el extranjero se señala que la población nacional es una amenaza para la región? ¿Qué impacto tiene este libertinaje sobre los derechos de los otros y la estabilidad nacional?

Al respecto, para recordar por qué las acciones que se realizan en Venezuela son antijurídicas, típicas y proscritas en el derecho de los derechos humanos veremos algunas opiniones y ejemplos de decisiones extranjeras.

En tal sentido, afirmamos que estas acciones de tantos personajes de poca monta, son expresiones típicas de un discurso del odio.  El cual, como señala el profesor de la Universidad de Columbia (USA) Kent Greenawalt es objeto de importantes debates en todo el mundo en tanto “los insultos crueles y personales y los epítetos dirigidos contra una persona en razón de su raza, religión, etnia, etc.,  plantean un serio problema para la teoría y práctica constitucional.”

En marzo del año en curso, la Corte Europea de Derechos Humanos publicó una ficha informativa sobre este tema en la cual resume su jurisprudencia citando los criterios que explanó en la decisión  Handyside vs. Reino Unido del 7 de diciembre de 1976, y, lo afirmado en la decisión Erbakan vs. Turquía del 6 de julio de 2006, recordando:

La libertad de expresión constituye un pilar fundamental de la sociedad democrática, es una condición básica para el progreso y desarrollo de cualquier persona. (…)  la libertad de expresión no se agota en la libertad de expresar informaciones o ideas que sean recibidas favorablemente, ni siquiera inofensivas o recibidas con indiferencia sino que también protege todo aquello que ofenda, choque o perturbe al Estado o a un sector de la población. Puesto que el pluralismo, la tolerancia y una actitud abierta son particularmente importantes en una sociedad democrática. (…) [Sin embargo] La tolerancia y el respeto de la dignidad de todos los humanos es una exigencia para una sociedad democrática y plural. Entonces, es una cuestión de principios que sea necesario considerar que deben castigarse e incluso evitarse todas las formas de expresión que propaguen, inciten, promuevan o justifiquen el odio y la intolerancia.

La OEA, en documentos que no refieren en específico a Venezuela ha determinado enfáticamente que estas mismas reglas son las que rigen el espacio interamericano señalando,

Este amplio manto de la libertad de expresión, sin embargo, no es absoluto.

La Convención Americana –al igual que numerosos pactos internacionales y regionales declara  que las expresiones de odio quedan al margen de la protección del artículo 13 y exige que los Estados Partes proscriban esta forma de expresión. En el párrafo 5 del artículo 13 se establece:

 Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión, idioma u origen nacional.[3]

En el mismo sentido, las Naciones Unidas, a través de sus Comités han determinado que el odio no puede ampararse a la sombra de la libertad de expresión[4], lo que deviene finalmente de la vieja máxima de la Revolución Francesa que niega que pueda concederse libertades a quienes son sus enemigos.

A lo largo de las últimas semanas hemos venido sosteniendo que en Venezuela existen instrumentos jurídicos suficientes para garantizar la paz y la justicia a través del derecho. En este caso, insistimos en el deber de observar desde el derecho las acciones enemigas que no pueden ser tomadas como simples anécdotas del horror y han de activar todos los mecanismos jurídicos, nacionales e internacionales, de denuncia y contención.

Estos discursos no son una acción cualquiera sino que han merecido tal tratamiento del derecho en tanto son capaces de favorecer, instigar, colaborar o azuzar la comisión de delitos de odio, caracterizados por su brutalidad  e irracionalidad. Son capaces de herir personas y pueblos de modos difícilmente superables para un país, no sólo por la facilidad con la que se convierten en homicidios sino por la profunda huella que dejan para las generaciones futuras la construcción de un imaginario donde los seres no detentan la misma dignidad.

Notas

[1] http://www.unitedagainstracism.org/pdfs/HateSpeechLeaflet_E.pdf

[2] http://www.unitedagainstracism.org/pdfs/HateSpeechLeaflet_E.pdf

[3]http://www.oas.org/es/cidh/expresion/docs/informes/odio/Expreisones%20de…

[4] http://www.oas.org/es/cidh/expresion/docs/informes/odio/Expreisones%20de%20odio%20Informe%20Anual%202004-

Fuente: https://anicrisbracho.wordpress.com/2017/04/17/el-discurso-del-odio/?iframe=true&theme_preview=true

Origen: El discurso del odio

Yo no quiero democracia, quiero mis privilegios

Luis Varese | ALAINET
Opinión
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Excandidato presidencial Guillermo Lasso: continúa trama desestabilizadora

 

“…jamás reconoceremos la victoria de un candidato declarado por el Consejo Nacional Electoral como Presidente Electo.”  Frase textual del banquero Guillermo Lasso, candidato derrotado. No vale la pena mencionar que su aliado el Alcalde de Quito fue reconocido por ese mismo órgano y que lo mismo ocurre con sus asambleístas. Debemos de ver con claridad qué anuncia para los próximos 4 años y sepan, sin ser profeta, que Lasso no es Capriles y que sus intereses como banquero lo sacarán de las calles, pero testaferros de vocación fascista y de fácil alquiler, bien se prestan a cualquier aventura.

La táctica: 1. Calentar las calles y de ser posible generar un asesinato como parte de la supuesta represión; 2. Deslegitimizar el orden constitucional, el estado de derecho y la democracia; 3. Convertir en el imaginario popular, a los derechos ciudadanos en opción populista y dictatorial; 4. Transformar la imagen del Presidente en un tirano. 5. Buscar corromper a algún militar de alto rango y mantener, en base al financiamiento, la movilización de sectores indígenas y populares conservadores, o engañados. Este es el proceso de desgaste, y tienen los recursos para mantenerlo por meses. Ellos han traído el modelo venezolano de desestabilización pero, parafraseando a José Carlos Mariátegui, si ninguna revolución será “calco ni copia”, tampoco ninguna contrarrevolución lo será. La prudencia con la que se ha respondido y la defensa del estado de derecho ha bastado por ahora para desmontar la asonada programada.

La derecha apuntó a la mayoría en la Asamblea y no lo logró. Perdieron la consulta popular sobre los paraísos fiscales y por pocas décimas no son derrotados en la primera vuelta.  Gritaron fraude desde antes del conteo y lo mismo hicieron en la segunda vuelta. Hoy esta oligarquía del banquero, desesperada evidencia qué quiere y ya: la recuperación de sus privilegios y nada más. Ya en artículos anteriores habíamos mencionado a Gene Sharp, el nuevo teórico de las protestas desestabilizadoras proimperiales, recomiendo leerlo y analizarlo. El proceso no será corto. Ellos han traído, repito, el modelo venezolano de desestabilización. Una especie de guerra de baja intensidad en las calles, destinada a minar la autoridad, el estado de derecho y la institucionalidad. Con los millones que tienen, aspiran a comprar la presencia popular, sostenerla, generar algún asesinato para culpar al gobierno y en base a una o varias mentiras sostenidas desconocer todo respeto a la Constitución, todo orden constitucional. Eso es todo. No hay debate, no hay reconteo de votos, no hay búsqueda de otra cosa que no sea volver a los privilegios.

Hasta ahora mantener a los sectores democráticos fuera de las calles ha dado resultado. Al no encontrar contrincante la oligarquía no ha podido producir heridos ni muertos, salvo, como siempre ha ocurrido en estos años, policías golpeados por furiosos niños bien o lumpen contratado.

Nuestras tareas. Todos coincidimos que los primeros 100 días serán claves. Muestras concretas de aplicación del programa propuesto y las correcciones indispensables de las tareas que se dejaron de lado.  Frentes Amplios en cada parroquia, con los Presidentes de las Juntas Parroquiales sean de Alianza País o de cualquier otra tienda política siempre y cuando defiendan los intereses de las mayorías en este concepto amplio y policlasista que es la Revolución Ciudadana, con los Alcaldes en los Cantones y en cada Frente Amplio una comisión de ética compuesta por los hombres y las mujeres honorables de cada localidad destinada a evitar cualquier forma de corrupción.

Alianza País deberá democratizar sus mecanismos de elección, reunificar sus filas y revisar el modelo de construcción del Movimiento. Dejar de lado ese estilo de privilegiar grupitos de poder local y abrirse a la nueva realidad de participantes. Entender que ser la principal fuerza política no nos garantiza ni obliga a una hegemonía en la construcción al interior del movimiento. Por su parte el nuevo Gobierno deberá preocuparse mucho al elegir gobernadores y directores provinciales cuyo trabajo es fundamental para recuperar ese voto de castigo que hemos recibido en Sierra Centro y Amazonía principalmente. Es muy fácil culpar al estilo confrontativo del Presidente y decir que por ello perdimos votos. La verdad es que la falta de recursos en algunos casos, la indolencia de malos funcionarios y la falta de coherencia de AP han sido, en muchísimos casos, factor de derrota, generando este voto de castigo. Finalmente sin educación y cultura política no habrá avances sustantivos. Alianza País requiere democratización y formación, requiere redefinirse como movimiento y abrir las puertas de los locales y reinventar su estructura.

La fuerza simpática de Lenin y su mano abierta puede funcionar un tiempo. Si no hay cumplimiento de los compromisos adquiridos en los 5 puntos de la campaña y en las tres misiones, la frustración será mayor. Ganamos, pero ser autocríticos implica ligarse a los movimientos sociales, leer el mensaje de la ciudadanía y pasar de la autocomplacencia al servicio verdadero al ciudadano y a la ciudadana. Mil veces repitió Rafael Correa el mensaje sobre lo que deben ser los servidores públicos. Mil veces se ha incumplido. Cambiemos. Dicen que ya no habrá enlace ciudadano, es indispensable encontrar un mecanismo de educación y rendición de cuentas que ligue a Lenin y su gobierno a la educación política y al contacto permanente con la ciudadanía. En ello la Asamblea deberá cumplir un papel fundamental de legislar con el pueblo. Asamblea itinerante y en permanente contacto con los mandantes. Pepe Serrano jugará un papel fundamental en esta correa de transmisión que debe ser legislar con la base, para romper la hegemonía de las leyes muchas veces nacidas del escritorio tecnocrático. El cambio es para profundizar y redistribuir con mayor eficiencia. La Revolución Ciudadana debe satisfacer a ese amplio espectro de sectores sociales y de clase, que representa hoy el mil veces legítimo gobierno de Lenin Moreno.

 

Origen: Yo no quiero democracia, quiero mis privilegios

Abril en Venezuela: resistencia chavista y los muertos que busca la derecha

Katherine Castrillo | ALAINET
Opinión
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Hay una violenta tensión. Con ella el 19 de abril y gente lanzada y lanzándose al Guaire, el río más contaminado de Caracas. Un sargento asesinado por un francotirador; una mujer joven asesinada por una bala perdida porque un hombre quería tirotear a unos “colectivos chavistas”; un chamo de 17 años que iba a jugar futbol y recibió un tiro en la cabeza.

Cada una de esas tres muertes vino como canto de victoria. La necrofílica celebración bajo un tono de líderes en resistencia que pugnan por sacar a Venezuela de una “dictadura” que se da autogolpes (¿?).

Al llegar el 19 de abril van casi tres semanas de presión sostenida contra Maduro bajo las mismas focalizadas y conocidas acciones desde el 2014: quemar basura y cauchos, poner barricadas de escombros (a veces quien las intenta quitar puede recibir un disparo “pedagógico”), incendiar colegios, museos comunitarios, carros de atención veterinaria, viviendas construidas bajo políticas estadales, y todo aquello que contenga un logo de institución pública.

Opositores destruyendo bienes públicos y esparciendo basura. Foto: Pedro Mattey, AVN

Después de estas “jornadas heroicas”, como les llaman, convocan desde el 20 de abril a la nueva fase que circula entre sus grupos y redes: mantenerse en las calles, tratando de alentar a posibles paros cívicos y trancas nacionales. La nueva etapa exhorta a los seguidores a no abandonar la lucha para que hagan “honor a los fallecidos por los esbirros de la dictadura”.

Tres personas asesinadas se parecen más a una brasa para inflamar la hostilidad, que al detenimiento sensato ante cercanas y mayores desgracias. Son el boleto a la concreción de sus planes.

Las víctimas capitalizadas

Neumar Sanclemente Barrios tenía 28 años y era sargento de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Era uno de los militares que fungía como cordón de seguridad en San Antonio, estado Miranda, frente al centro comercial en el que se concentraba una manifestación opositora que adquirió ánimos violentos. Mientras se contenía la situación, un francotirador le disparó a Neumar.

Paola Ramírez vivía en el estado Táchira. Tenía 23 años y no estaba en las manifestaciones, regresaba de una entrevista de trabajo. Iván Alexis Pernía Pérez, capturado el mismo día, confesó que disparó hacia un grupo de motorizados que pasaban cerca de su casa, y una bala alcanzó a Paola.

Niumar Sanclemente, Paola Ramírez y Carlos Moreno: víctimas de intolerancia y odio

Carlos Moreno tampoco estaba en ninguna manifestación, iba a jugar futbol con unos amigos: “Él iba hacia la zona de Chuao. Como la manifestación era por este lado de la ciudad y él iba hacia el otro extremo, se le dio permiso para que saliera”, contó su hermano a la prensa. Mientras caminaba un grupo de motorizados se detuvo y lanzó varios disparos contra los manifestantes. Uno de los proyectiles le dio a Carlos.

En cada uno de estos tres casos ninguna víctima fue manifestante. Balas perdidas en medio de situaciones turbias, casi armadas. Motos quiméricas que aparecen de la nada para disparar y alcanzar a quien primero encuentren y una inmediatísima oleada de mensajes en Twitter para acusar a los “colectivos” –obviamente chavistas/ hordas violentas/ círculos del terror– de asesinar a supuestos manifestantes opositores.

Publicaciones oficiales del defensor del pueblo Tarek William Saab, ante el asesinato de sargento Neomar Sanclemente

Los colectivos

En Venezuela hasta nombrarse como un colectivo de maestras artesanas genera rechazo en la derecha. Esta forma de organización popular se afianzó durante los últimos 17 años como modelo de articulación popular bajo objetivos comunes. Los medios han usado el adjetivo para cargarlo de cuanta amenaza, fealdad, rechazo y asco les ha sido posible. En su cosmogonía, un colectivo de diversidad sexual o de estudiantes puede ser sinónimo de un clan asesino y motorizado que va temerario soltando tiros, robando y seguramente violando a lo que se le ponga en medio del camino. Este trabajo de colmar de valores execrables a la figuras de los colectivos rinde frutos justamente en este momento: no importa de dónde vengan los ataques armados, no importa quién sea el asesino ni bajo cuáles circunstancias, mientras no haya un rostro reconocible se dirá que los autores siempre, siempre, son los colectivos y, obvio, los colectivos son chavistas. Entonces, “los chavistas los están matando”, pero hay otra sorprendente lógica: incluso cuando militantes chavistas son asesinados en estas sospechosas apariciones motorizadas, se culpa a los colectivos, ¿los chavistas nos estamos matando entre nosotros? No parece tener mucho sentido.

Horas cruciales

El 19 de abril un importante músculo chavista salió a las calles. La impresión compartida fue la misma: se trató de una de las movilizaciones más significativas de al menos los últimos tres años. No solo por la cantidad de chavismo activado, sino por la energía movilizadora, por el impacto de las palabras del presidente Maduro de la noche anterior: “Estamos en las horas cruciales de definir el destino de nuestro país”.

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Del lado del chavismo se mostró capacidad de responder con presencia en los espacios públicos ante el tiempo de la mayor coyuntura económica y política, ante la posibilidad de una intervención de organismos internacionales que tributan a los intereses de la derecha. ¿Es esto suficiente? O Falta definir mayor liderazgo político que abra los espacios para el pensamiento crítico y propositivo para las bases y genere más participación y transferencia de poderes al poder popular. En este momento, por su misma complejidad, no parece haber respuestas certeras, ni claras, ni únicas.

Mientras tanto, es probable que la oposición quiera seguir coleccionando muertes o intentando llegar al oeste de Caracas, a pesar del Guaire.

20 abril, 2017

Contacto: @ktikok

Fotos: AVN y Prensa Presidencial

Origen: Abril en Venezuela: resistencia chavista y los muertos que busca la derecha

Corea del Norte y #EEUU: breve historia de las tensiones. #Cuba

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TeleSUR repasa algunos hechos de la historia acerca de las relaciones entre EE.UU y el país asiático, que ayudan a comprender las tensiones actuales en el paralelo 38.

Cho Dongjun, profesor del departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Seúl, Corea del Sur, expresó a inicios de este año que las relaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte deben empeorar a lo largo de 2017. Acontecimientos recientes parecen dar la razón al catedrático surcoreano.

“Corea del Norte tiene grandes expectativas de una mejora en las relaciones con Estados Unidos. Sin embargo, EE.UU. no tiene absolutamente ninguna intención de hacer realidad tales expectativas. Por esa razón, encontrar puntos en común entre los dos países es extremadamente difícil”, señaló Dongjun.

Las propuestas de Corea del Norte a EE.UU.

Otro experto en política internacional, Jack A. Smith, recuerda que desde el final de la Guerra de Corea en 1950 el gobierno de la República Popular Democrática de Corea del Norte ha hecho repetidas veces prácticamente las mismas cuatro propuestas a Estados Unidos.

1. Un tratado de paz para poner fin a la Guerra de Corea.

2. La reunificación de Corea, dividida en Norte y Sur desde 1945.

3. Suspensión de las maniobras militares anuales de un mes de duración entre Estados Unidos y Corea del Sur.

4. Negociaciones bilaterales entre Washington y Pyongyang para acabar con las tensiones en la Península de Corea.

Las respuestas de EE.UU

– Estados Unidos se niega a firmar un tratado de paz para poner fin a la Guerra de Corea. Solo ha accedido a un armisticio, que es un cese temporal del combate por consentimiento mutuo. Se suponía que el armisticio firmado el 27 de julio de 1953 se iba a transformar en un tratado de paz cuando “se lograra un acuerdo pacífico final”. Corea del Norte no quiere una guerra con Estados Unidos, el Estado con más poder militar de la historia. Quiere un tratado de paz.

– Las dos Coreas existen como consecuencia de un acuerdo entre la Unión Soviética (que hace frontera con Corea y durante la Segunda Guerra Mundial ayudó a liberar de Japón a la parte norte del país) y Estados Unidos, que ocupó la mitad sur. Corea del Norte ha hecho varias propuestas diferentes para acabar con la separación que dura desde 1945. Washington no quiere la unión de las dos Coreas. Trata de conseguir toda la península para llevar su paraguas militar directamente a la frontera con China y también con Rusia.

– Desde el final de la guerra, Washington ha mantenido entre 25.000 y más de 40.000 soldados en Corea del Sur, establecidos en flotas, bases de bombarderos nucleares e instalaciones de tropas estadounidenses muy cerca de la península. Estados Unidos aumenta su poder militar en la región para intensificar su amenaza a Corea del Norte y demostrar su fuerza frente a potencias como Rusia y China.

– La Guerra de Corea fue básicamente un conflicto entre Corea del Norte y Estados Unidos. Es decir, aunque varios países de las Naciones Unidas lucharon en la guerra, Estados Unidos se hizo cargo de la guerra, dominó la lucha contra Corea del Norte y fue responsable de la muerte de millones de coreanos al norte de la línea divisoria del paralelo 38. Es completamente lógico que Pyongyang trate de negociar directamente con Washington para resolver las diferencias y lograr un acuerdo pacífico que lleve a un tratado. Estados Unidos se ha negado sistemáticamente a lograr un acuerdo pacífico.

Tensiones

1994.- El gobierno del presidente de EE.UU, Bill Clinton, estuvo al borde de la guerra con Corea del Norte.

2002. – Estallaron tensiones entre EE.UU. y Corea del Norte, cuando Pyongyang expulsó a los inspectores nucleares internacionales en medio de preocupaciones, luego confirmadas, de que estaban desarrollando armas nucleares en secreto.

2013 .-  La prueba nuclear llevó a Estados Unidos a solicitar nuevamente al Consejo de Seguridad la aplicación de más sanciones contra el gobierno norcoreano, debido a una prueba nuclear realizada por la nación asiática. Días después, Corea del Sur y Estados Unidos anunciaron que se reforzarían las maniobras militares conjuntas que ejecutan anualmente. En respuesta a estas maniobras, Corea del Norte anuló el pacto de no agresión que mantenía con Corea del Sur y cortó las líneas de comunicación directas con su vecino.

El 29 de marzo, dos bombarderos B-2A estadounidenses con capacidad nuclear lanzaron proyectiles frente al mar de Corea. lo cual fue considerado por Pyonyang como el inicio de la guerra contra su país. El 30 de marzo, Corea del Norte anunció su entrada en “estado de guerra”.

2017.–  En referencia a los repetidos lanzamientos de misiles balísticos por parte de Pyongyang, el presidente de EE.UU, Donald Trump afirma a través de la red social Twitter: “Corea del Norte está buscando problemas. Si China decide ayudar, eso sería muy bueno. Si no, solucionaremos el problema sin ellos”.

Bloqueo económico de EE.UU.

El Gobierno de Estados Unidos a través del Departamento del Tesoro ha impuesto un bloqueo económico a Corea del Norte que priva a la nación asiática de exportaciones de productos e importaciones de bienes, servicios, y tecnología, entre otras acciones.

A través del Acuerdo de Wassenaar, firmado junto a otros 32 países en 1996, establece prohibiciones a la exportación de cualquier tecnología o materiales considerados de doble uso.

Sabías que…

En 2009, el expresidente Bill Clinton viajó a Corea del Norte, para lograr la liberación de dos periodistas estadounidenses. Fue la segunda visita de un exmandatario de la Casa Blanca a Pyongyang. El primero fue Jimmy Carter, que visitó Kim Il-sung, en 1994, para hablar del programa nuclear norcoreano.

 

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