Suspenden sesión de la OEA sin resolución final sobre Venezuela

Gobiernos de derecha de la OEA fallaron al intentar imponer "soluciones" a Venezuela.

Gobiernos de derecha de la OEA fallaron al intentar imponer “soluciones” a Venezuela. | Foto: OEA

El principio de no intervención se impuso en el encuentro de cancilleres de la OEA, publicó en su Twitter la Misión de Venezuela ante ese organismo.

La reunión de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), realizada este miércoles, fue suspendida sin llegar a una resolución final sobre Venezuela, país que centraba la discusión.

Los representantes de algunos gobiernos de derecha de la región, como Brasil, Colombia, Paraguay y Argentina continuaron sus acciones acciones injerencistas contra Venezuela durante el encuentro de cancilleres.

El canciller de Brasil, Aloysio Nunes Ferreira Filho, en su intervención afirmó que “la solución legítima provendrá de los venezolanos”, sin embargo, instó a la región a no quedarse de “brazos cruzados”. Según el diplomático, el Gobierno venezolano debe convocar a elecciones “elecciones libres” y con “calendario fijo”.

Mientras que los diplomáticos de Bolivia, Nicaragua, Ecuador y otras naciones rechazaron la reunión de consulta de cancilleres sobre la situación en Venezuela por considerar que interviene en los asuntos internos de ese país.

“La OEA no puede seguir siendo usada por un país para el linchamiento político en contra del Gobierno de Venezuela, es lamentable que un grupo de hermanos países se hayan parcializado en sus apreciaciones y enfoques”, sostuvo el embajador alterno de Nicaragua, Luis Ezequiel Alvarado.

El canciller boliviano Fernando Huanacuni condenó lo que considera una “intervención” de ciertos actores de la OEA en los asuntos internos de Venezuela.  “Los países de la región  no necesitan de protectorados ni tutelajes. Nada de lo que hagamos sera útil sin la participación de Venezuela”, dijo.

La representante de Ecuador, María Íñiguez, se sumó al rechazo de Bolivia y Nicaragua al injerencismo en Venezuela durante la reunión de cancilleres.

“Es preocupante que queramos imponer soluciones” a Venezuela, dijo Íñiguez y aseguró que esto “solo recuerda a épocas oscuras cuando la OEA era un instrumento para imponer agendas en nuestra región”.

Anuncios

Brasil: Entre el pasado y el futuro, el PT abre el más importante congreso de su historia

Emir Sader | ALAINET
congreso_pt.jpg

Foto: Correo del Orinoco

Ya no son más congresos de elaboración de programas para intentar llegar a la presidencia del país. Ya no son más congresos de un partido en el gobierno, haciendo balances y proyectando pasos futuros.

El PT que abre ahora su 6to Congreso es un partido que se ubica entre un denso pasado reciente, con los gobiernos que más han transformado positivamente a Brasil y las perspectivas inmediatas abiertas de poder retomar ese camino, a partir de las experiencias adquiridas y de los reveses sufridos. Un Congreso que se realiza con un partido fuera del gobierno, con la responsabilidad del balance de las conquistas y de  las razones de los reveses, no para quedarse amarrado a ese pasado, sino para prepararse para una nueva disputa por el gobierno de Brasil.

Un Congreso que ha transcurrido de forma muy consensual, en contra de las expectativas de los que esperaban un conflicto generalizado, lleno de rupturas, después de los tropiezos  y las visiones diferenciadas sobre el pasado reciente y sobre el futuro del partido y de Brasil. Un Congreso que se reúne lleno de vigor de las experiencias positivas, pero también de derrotas, que dejan heridas.

Un partido visiblemente más viejo, con bancadas parlamentarias menores, con menos alcaldes, que trae en su cuerpo las marcas de la ofensiva de la derecha en contra del PT. Pero en compensación un partido que posee las más importantes experiencias – positivas y negativas – que un partido puede tener, como material de reflexión, de balances, de formulación de nuevas perspectivas.

Tiene asimismo en el liderazgo de Lula, como su principal elemento de continuidad, una trayectoria que refleja los caminos recorridos por el partido desde su fundación. Es no solo el más grande líder del partido, el más grande partido de izquierda, sino también el más grande líder popular de la historia de Brasil.

Se puede afirmar que el Congreso no contendrá un balance tan profundo como sería necesario, por todas las novedades que el camino reorrido por el partido en el gobierno trajo, así como por el indispensable balance de los errores que han llevado a la derrota reciente. Si el período histórico actual se hubiera cerrado con una derrota de largo plazo, probablemente esta sería la agenda esencial del Congreso.

Pero el Congreso, que lleva el nombre de Marisa Leticia, esposa de Lula recientemente fallecida, está a medio camino entre ese pasado que recién se ha cerrado y la posibilidad abierta de un futuro con nuevas posibilidades del partido de volver a ser protagonista de un nuevo gobierno popular. Los balances se hacen así en la perspectiva más inmediata de las lecciones para calificar al partido en función de proponer alternativas de futuro posible en plazos relativamente cortos. Por ello el Congreso tiene un pie en el pasado, con las lecciones positivas y negativas, y otro en el futuro.

El PT ya no realiza su Congreso como partido que nunca había tenido la posibilidad de dirigir el país, como eran sus primeros congresos, en medio de todas las candidaturas derrotadas de Lula. Y tampoco es el partido que hace balances de sus experiencias en el gobierno.

En su capacidad de hacer un balance no suficientemente exhaustivo, pero suficiente para corregir los errores y volverse hacia la formulación de alternativas de un futuro renovado para Brasil, está el desafío del 6to Congreso Nacional del PT.

Si la continuidad del liderazgo y de la hegemonía de Lula sobre el conjunto del partido, es una realidad incuestionable, habrá renovación en la presidencia del PT, con la proyección de un nuevo liderazgo, en la elección probable de la joven y combativa senadora Gleisi Hoffmann como nueva presidenta del partido, apuntando hacia la  necesidad del partido de renovarse, en las prácticas y en sus plataformas, en la incorporación de nuevas generaciones y en la forma de actuar interna y externamente, en el discurso y en la realidad concreta.

Será, de cualquier manera, una expresión imponente del más importante partido que la izquierda brasileña ha producido, y uno de los más importantes partidos de la izquierda de América Latina y del mundo en la actualidad, que tiene en la figura de Lula su imagen más expresiva. Incluso porque si el PT no se limita a Lula, tampoco puede ser desvinculado de la trayectoria impresionante de ese líder extraordinario, en cuyo destino se refleja no solo el futuro del PT, sino del mismo Brasil.

– Emir Sader, sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

Venezuela: Constituyente, rebelión y estado de excepción

Reinaldo Iturriza López | ALAINET

 

por_la_constituyente.jpg

1

¿Quién tiene la auctoritas para poner en suspensión a la potestas? Dussel responde: “Nosotros querríamos llamar la atención sobre una necesaria atribución diversa de la auctoritas. Se debe pasar de un actor individual que tiene autoridad (como momento del ejercicio institucional del poder, como potestas) a un actor colectivo: la comunidad política o el pueblo mismo”. Cuando la decisión corresponde a un actor individual, hablamos de la declaratoria de un estado de excepción. Cuando es la comunidad política o la potentia quien decide (“nombrando nuevos representantes, dictando nuevas leyes o convocando a una nueva Asamblea constituyente”), se trata de un estado de rebelión (1). Pero ¿qué sucede cuando quienes deciden poner en suspensión a la potestas son poderes fácticos, fuerzas que ejercen un poder que nadie les delegó, que gobiernan sobre nuestras vidas al margen de nuestra voluntad?

2

En Venezuela, estos poderes fácticos han impuesto un estado de excepción de hecho. La actual ofensiva inició en 2012. Cuando en agosto de 2015 el presidente Maduro decretó el estado de excepción en los municipios fronterizos (2) y luego en mayo de 2016 el estado de excepción y emergencia económica (3), no hizo más que reconocer una situación de facto, procediendo conforme a sus atribuciones constitucionales (artículos 337, 338 y 339).

3

La improbable y nada heroica “resistencia” contra la democracia venezolana es el correlato callejero, muy cercano a la antipolítica, de un oxímoron jurídico y político: la activación de un 350 oligárquico (4). La “resistencia” es hija de la “rebelión” oligárquica.

4

Este estado de excepción de hecho es la resultante de la rebelión de las fuerzas económicas que controlan el mercado. Pasqualina Curcio ha identificado sus dos principales estrategias: “inflación inducida a través de la manipulación del tipo de cambio en el mercado paralelo e ilegal” y “desabastecimiento programado mediante la manipulación de los mecanismos de distribución de bienes esenciales para la vida” (5). A esto se le suma el “bloqueo financiero internacional” (6), en el que la Asamblea Nacional ha desempeñado un papel muy activo (7). Además, estas fuerzas han logrado avanzar en la liberalización de la economía de facto, que se expresa fundamentalmente en el abierto desconocimiento de los controles estatales en materia de precios de los alimentos.

5

En el campo político, esta rebelión de las fuerzas económicas trae como consecuencia una progresiva desciudadanización (pérdida de derechos o creciente dificultad para su pleno ejercicio y disfrute, en particular de los derechos económicos) y un repliegue popular de la política. En la medida en que el chavismo no es capaz de politizar la rabia legítima de quienes padecen la desciudadanización, se hace más grande la oportunidad del antichavismo para despolitizar el conflicto, promoviendo la movilización a través del miedo: ya no el miedo raigal de las elites frente a la “barbarie” chavista, sino el miedo a perderlo todo de quienes salieron de la pobreza en tiempos de Chávez. Por lo pronto, ha prevalecido la desmovilización y el hartazgo de parte importante de la población.

6

Discutir sobre estos asuntos en abstracto es algo que también se decide. En concreto: la potestas expresada en forma de Estado moderno metropolitano con vocación imperial no puede ser equivalente a la potestas expresada en los Estados periféricos, ya sea subordinados o rebelados contra la metrópoli imperial. Cuando Chávez asume el Gobierno en 1999, el venezolano es todavía un Estado subordinado. Entonces, el pueblo movilizado convoca a Constituyente y refunda la República. Pronto, esta refundación asume la forma de una rebelión contra el statu quo global. En 2017 la situación es distinta: la República está en serio riesgo, que aumenta con el repliegue popular de la política. En este contexto, la convocatoria a Constituyente tiene como propósito inmediato la defensa de la República, y significa al mismo tiempo un llamamiento a la movilización popular.

7

Este estado de excepción de hecho se da en un contexto de estado de excepción permanente a escala global. En 1940, en pleno auge del fascismo, Walter Benjamin escribía: “La tradición de los oprimidos nos enseña que «el estado de excepción» en que vivimos es la regla”. En 2009 Daniel Bensaïd actualizaba el análisis: “Cuando, poco después del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush declaró una guerra total al terrorismo internacional, impuso en el mundo el régimen de excepción permanente. En abierta oposición a los que proclaman la decadencia de la soberanía, afirmaba así una soberanía imperial mundializada, con total desprecio de las instituciones y el derecho internacional vigentes. Esta dilatación espacial y temporal de la excepción contradice su principio de limitación, y logra invertir su relación con la regla expuesta por Benjamin en su octava tesis sobre el concepto de historia. Sin duda sería más exacto decir que la excepción y la regla se mezclan y se confunden inextricablemente. De esta confusión surgen las figuras aún imprecisas de futuros totalitarismos” (8). En adelante, caracterizaba este régimen de excepción permanente: “Ilimitada en el tiempo y el espacio, la cruzada del Bien contra el Mal predicada por George W. Bush ha proporcionado el marco para esta trivialización de la excepción, que generaliza a escala mundial una suerte de ley sobre los sospechosos. Su lógica llega al extremo de considerar al enemigo la encarnación del Mal absoluto y excluirlo de la especie humana (…) La guerra global introduce así subrepticiamente una nueva concepción del derecho. Abre el camino a la rehabilitación de la tortura y a la desterritorialización de prisiones clandestinas sustraídas a toda jurisdicción (…) Establecimientos de zonas «extrajudiciales», control reforzado de zonas declaradas «vulnerables», prevención de riesgos, legislaciones antiterroristas, vigilancia generalizada, controles arbitrarios: desde los atentados de Manhattan, los discursos oficiales sobre la «seguridad global» han cambiado aceleradamente de tono. El derecho a la seguridad ya no se invoca como condición de la libertad, sino en referencia a la amenaza terrorista. La seguridad se vuelve así una categoría autónoma que subordina los derechos civiles a la razón de Estado (…) En las situaciones extremas, se supone que el estado de excepción establece una zona gris de transición en la que, por más que la ley siga vigente, se suspende su aplicación” (9).

8

Hija de la “rebelión” oligárquica, la “resistencia” cierra el círculo del estado de excepción que se nos ha impuesto. En mayor o menor medida, todas las características que exponía Bensaïd están presentes: cruzada del Bien contra el Mal, que encarnan con elocuente patetismo los jóvenes “templarios”, con su indumentaria cuasi medieval aderezada con gadgets o implementos de última generación (lentes, guantes, máscaras antigases, cámaras fotográficas); la absoluta deshumanización del adversario, que se expresa de múltiples formas: lenguaje escatológico (“narco corrupta cúpula”), crímenes de odio (linchamientos, ejecuciones), amenazas veladas o expresas a partidarios del chavismo o “sospechosos” de serlo; territorios en los que se suspende la aplicación de la ley, con la anuencia de las autoridades regionales o locales, y en los que se impone el terror, se amedrenta, se agrede violentamente e incluso se asesina a quienes desean hacer su vida normal (transitar libremente, abrir sus comercios, acudir a los establecimientos comerciales, trabajar, estudiar, llevar a sus hijos e hijas a la escuela, entretenerse, ejercitarse, etc.). La “seguridad” impuesta en estos territorios anticipa el tipo de seguridad y, más allá, de sociabilidad que impondrían estas fuerzas a toda la sociedad en caso de hacerse con el control total del Estado.

9

Este estado de excepción de hecho es impuesto por fuerzas económicas y políticas, imperiales y cipayas, que incluso llegan a manifestar que están actuando en defensa de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, cuando en realidad están haciendo todo lo posible por suspender su aplicación.

10

Las fuerzas partidarias de este estado de excepción de hecho estimulan la despolitización del conflicto. Incluso en el caso de linchamientos o ejecuciones, los victimarios no reconocen que están actuando contra negros y pobres, sino contra delincuentes, chavistas o, más recientemente, “infiltrados”. Absolutamente coherente con la deshumanización del chavismo, se le niega su origen de clase popular. El uso y abuso de un lenguaje escatológico, soez, es parte importante de esta operación. La eficacia simbólica de expresiones del tipo “narco cúpula corrupta” no viene dada por lo que devela, sino por lo que oculta: al chavismo en tanto sujeto político popular. Si aquel lenguaje es el punto de referencia, el chavismo ya solo puede aparecer como “cómplice” de una clase política corrompida, y esa misma complicidad lo anula como sujeto político. Cuando el antichavismo más virulento ejerce presión social (valga el eufemismo) y conmina al chavista a renegar de su filiación política, lo que está induciendo realmente es el desclasamiento. La tragedia de los renegados y desclasados consiste en que, al margen de las razones de mayor o menor peso que puedan tener para cuestionar la identidad política, terminan favoreciendo los intereses de clase de quienes imponen este estado de excepción de hecho.

11

Escribía Daniel Bensaïd sobre los orígenes del totalitarismo moderno: “mientras que las clases dominantes, ocupadas en la gestión privada de sus asuntos, no habían tenido mucho interés en gobernar directamente (contentándose con negociar con la casta gobernante y la burocracia administrativa), «los hombres de negocios» se convierten ahora en políticos. Luego, con la aparición de «funcionarios» de la violencia en las guerras coloniales, esta violencia se administra y se burocratiza. Finalmente, la multitud anómica, compuesta por los restos de todas las clases, ya no forma ni un pueblo ni una clase, sino que, en relación de ósmosis con el capital, pasa a ser la materia prima de los totalitarismos”. Más adelante, siguiendo a Carl Schmitt, se refería a la “disolución de la política en lo humanitario” y sus peligrosas implicaciones: “Para Schmitt, elevar la humanidad a la condición de instancia suprema del derecho es el complemento lógico del individualismo ético. La política ordinaria instrumentaliza su universalidad abstracta por medio de una «impostura universal». Surge entonces «la posibilidad de una aterradora expansión y de un imperialismo asesino». Eso es lo que consiguen ante nuestros ojos la reivindicación de la injerencia humanitaria (donde el deber – moral – sustituye subrepticiamente al «derecho» jurídico) y la proclamación de una guerra ética presentada como cruzada: «Cuando un Estado combate a su enemigo político en nombre de la humanidad, no es a una guerra de la humanidad» a lo que se asiste, sino a un trastrocamiento del concepto de universal. La invocación a la humanidad como legislador supremo demuestra ser «instrumento ideológico particularmente útil a las expansiones imperialistas». Bajo su forma ética y humanitaria, la guerra se convierte en «un vehículo del imperialismo económico» que «niega al enemigo su condición humana», lo declara «fuera de la ley y de la humanidad» y lleva su propia lógica «a los límites de lo inhumano». No es de extrañar que este enemigo, excluido de la especie, sea regularmente objeto de un discurso de bestialización y de actividades secretas diversas. Por un siniestro juego de espejos, la despolitización del conflicto produce a cambio una despolitización de la «víctima humanitaria». Negada como actor político, se ve reducida a la desnudez pasiva de los cuerpos sufrientes y martirizados” (10).

12

Toda la retórica sobre la “crisis humanitaria” en Venezuela es funcional a la avanzada imperialista. Tanto la “bestialización” del pueblo chavista como su reducción a la condición de “víctima humanitaria” es consustancial al metarrelato antichavista (11). Son muy frecuentes las expresiones de falso horror respecto del hecho cierto de que han “reaparecido” las personas que comen de la basura en las calles. Pero este falso horror se disipa cuando la “resistencia” arma a niños y jóvenes en situación de calle para luchar contra el “régimen”.

13

Cierta intelectualidad de izquierda ha manifestado que “la situación de violencia en la que está sumida Venezuela tiene orígenes complejos y compartidos”, pero que “esta dinámica arrancó con el desconocimiento por parte del ejecutivo de otras ramas del poder (la Asamblea Legislativa) donde la oposición hoy cuenta con la mayoría, luego del triunfo en las elecciones de diciembre de 2015” (12). Que cada quien asuma la responsabilidad de las palabras que decide, soberanamente, emplear o suscribir. Puesto que “esta dinámica arrancó” con la rebelión de las fuerzas económicas que controlan el mercado, en 2012 (13), y la actual “situación de violencia” tiene su antecedente inmediato en la oleada de violencia antichavista entre febrero y junio de 2014, que dejó un saldo de cuarenta y tres víctimas mortales, y que inició apenas dos meses después de las últimas elecciones municipales, diez meses después de las últimas elecciones presidenciales y trece meses después de las últimas elecciones regionales, contiendas electorales todas en las que resultó vencedor el chavismo (14). Hoy vuelve a resonar lo que planteaba Walter Benjamin en su séptima tesis sobre el concepto de historia: “La empatía con el vencedor resulta siempre ventajosa para los dominadores de cada momento”. Se puede seguir hablando de “polarización”, pero el dilema sigue siendo: o se tiene empatía con el vencedor o se cepilla la historia a contrapelo.

14

En Táchira, estado fronterizo con Colombia, un fuerte militar es asediado violentamente, a tal punto que los atacantes exigen a los mandos militares entregar la plaza. El tiempo se acaba y el apoyo no llega: un contingente militar equipado con bombas lacrimógenas. ¿Abrir fuego o entregar la plaza? El militar al mando del fuerte no entregará la plaza. Las circunstancias lo obligan a emplear las armas. Pero se niega. Elabora un plan: ordena a los soldados bajo su mando lanzar piedras a los atacantes, para disuadirlos. No lo logra, pero gana algo de tiempo. Hasta que el apoyo llega. Entonces, dispersan a los atacantes. Piedras en lugar de balas.

15

Obligados como estamos a identificar y reconocer los errores y miserias del chavismo, las agudas tensiones que le atraviesan, no podemos permitirnos dejar de volver sobre aquel episodio en Táchira. Incluso en la situación límite que supone un estado de excepción de hecho, es preciso evitar la violencia a toda costa. Evitarla, pero sobre todo derrotarla. Para decirlo con Dussel: solo el poder del pueblo, en tanto que hiperpotentia, puede ser capaz de suspender el estado de excepción (15).

16

La Asamblea Nacional Constituyente no tiene como propósito suspender la potestas, sino poner en suspenso el estado de excepción de hecho. Votos en lugar de balas. Tiene que ser una herramienta para la defensa de la República, pero sobre todo para radicalizar la democracia, para repolitizar el conflicto.

 

Venezuela: colaboradores cubanos continúan labor junto al pueblo

Escrito por  Jorge Legañoa Alonso | CUBASI
Cuba está y estará al lado de ese pueblo y de la unión cívico-militar que encabeza el presidente Nicolás Maduro Moros.

Los colaboradores cubanos en Venezuela continúan su labor junto al pueblo bolivariano y prestan servicios con normalidad, a pesar de las acciones violentas de la oposición en esa nación suramericana, aseguró Rogelio Polanco Fuentes, embajador de la Isla en ese país.

A una pregunta de la Agencia Cubana de Noticias, el representante diplomático antillano dijo que hay comunicación permanente con cada uno de los colaboradores de la Isla, quienes presentan servicios en todos los Estados de Venezuela, en los ámbitos de la salud, el deporte, la cultura y otras esferas de la sociedad.

Se encuentran bien, junto al pueblo y laborando de manera normal, cumpliendo con cada una de las tareas y responsabilidades, significó el Embajador.

Aseguró que la actitud de los colaboradores cubanos en la tierra de Simón Bolívar está en correspondencia con la tradición de la Revolución y la ayuda internacionalista de la Isla, que en cada momento, ante cualquier circunstancia, se ha mantenido firme y solidaria.

Sobre las acciones desestabilizadoras de la oposición, con mayor intensidad y violencia en las últimas semanas, destacó que en Venezuela hoy se decide el futuro de América Latina y el Caribe, y la consolidación de un proceso revolucionario que busca seguir adelante en la lucha por el bienestar.

Dijo que a la Revolución bolivariana se le hace una guerra no convencional de dimensiones extraordinarias, con el objetivo de derrocarla y borrar las transformaciones sociales.

Rogelio Polanco reafirmó en sus declaraciones a la prensa la solidaridad de Cuba con el pueblo chavista, durante las sesiones de la Asamblea Nacional extraordinaria del Poder Popular que tiene lugar en el Palacio de Convenciones de la capital.

La Isla ha demostrado todo su apoyo a la Revolución bolivariana y en estos momentos en que se intenta aislar y agredir a los chavistas, Cuba está y estará al lado de ese pueblo y de la unión cívico-militar que encabeza el presidente Nicolás Maduro Moros.

Significó que las organizaciones políticas y de masas de la Mayor de las Antillas y el Gobierno revolucionario han expresado sistemáticamente esa solidaridad, máxime en este momento en que arrecian los intentos por aislarlos.

Son numerosos los ámbitos de la agresión contra ese país, apuntó, y particularizó en la postura de voceros y transnacionales de la comunicación que mienten y tergiversan sobre lo que realmente ocurre en ese país.

Resaltó la importancia de sumar voces para multiplicar la verdad sobre la realidad venezolana.

Agregó que ese país requiere la solidaridad y el apoyo del mundo entero ante las amenazas internacionales de organismos y gobiernos de derecha.

El gobierno de Nicolás Maduro llamó hace un mes, según lo establecido en la Constitución de esa nación, a una Asamblea Nacional Constituyente ante el fracaso del diálogo con los principales partidos de la oposición.

La constituyente busca consenso directo con el pueblo para lograr la paz en la nación suramericana, sometida a una intensa guerra económica, así como también a la desestabilización mediante acciones terroristas en la calle que han costado valiosas vidas.

Cabello: Queremos a la oposición en la Constituyente para que digan al país su proyecto (O es que en la oposición no tienen proyecto?)

Tomado de CON EL MAZO DANDO

Este miércoles 31 de mayo, el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, indicó ante una masiva movilización del pueblo chavista en Caracas, que el deseo de la Revolución es que la oposición participe en la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), para que expliquen al país su proyecto de gobierno neoliberal.

“Señora amargado que lo tengan presionado, porque sí los tienen, no pierda esta oportunidad y participe. Querido hermano opositor, quisiéramos que estuviera en la ANC para que le exponga al país qué es lo que usted quiere para la Patria, para que le diga al país que quiere eliminar las pensiones, por ejemplo, que la vivienda no debe ser un derecho y debe ser privatizada, que se privatice Pdvsa, ¡dígalo!”, aseveró.

Asimismo, exhortó a todos los chavistas que deseen postular su candidatura a no cohibirse por presiones de ningún tipo: “A los patriotas y compatriotas, no acepten que nadie les diga que no se inscriban, que si el alcalde, que si la dirección estadal del Psuv, ¡no! Inscríbase, participe activamente todo el que quiera”.

Chavistamente: Una épica de marketing

Tomado de CON EL MAZO DANDO
Para los consumidores de productos procesados, envasados, etiquetados con lindas calcomanías de diseño gráfico exquisito. Para los que se tragan la cuña de Diablitos, en la que sale una mamá rubia, de una juventud inverosímil que la hermana con sus hijos, ahí, en su cocina italiana multimillonaria, rellenando arepas con un tolete de Diablitos maquillado, sin chorretes de grasas trans, sin tropezones de huesos. Para quienes se formaron a punta de tele, revistas de moda, de carros, de fútbol… Para quienes se creyeron que ese es el mundo de verdad. Para ellos se creó la épica de marketing.

Una imagen dice más que mil palabras, así que te paras ahí, frente a una tanqueta, desnudo mejor, y llora, llora desconsoladamente, clic, clic, clic; decenas de cámaras atrapan el momento precocido, clic, clic, clic; lo lanzan a rodar por las redes. Señora, párese ahí, abrace ese guardia que hace dos minutos estaba insultando, tranquila, que esa parte no la grabamos y si la grabamos se nos borró. Así, apuñuñelo como si fuera su hijo, resista la grima, por favor, que para lograr la libertad hay que ser hacer sacrificios. Clic, clic, clic; “Valiente madre venezolana desafía a la muerte y abraza a un esbirro represor”, clic, clic, clic…
Miles de imágenes de diseño que muestran al mundo la indefensión de los ciudadanos frente a la brutal represión, repitan todos, “brutal represión”, nunca represión solita, que así no dice tanto, siempre brutal y luego salvaje, sangrienta, cruel, o cualquier adjetivo terrible que usted quiera agregarle. Miles de imágenes —decía— producidas en locaciones puntuales, en las mismas cuatro esquinas de los mismos siete municipios clasemedia, para que el mundo sepa que Venezuela entera, sus millones de esquinas en sus más de trescientos municipios, están en llamas. Y la clase media mundial puede que se trague el cuento, como se lo traga la señora de El Cafetal cuando revisa el Twitter, mientras toma café en el centro comercial.
La clase media en rebelión prêt-à-porter, y sus marchas temáticas con consignas publicitarias, todos en comparsa, un día de blanco, otro con pancartas impresas por miles para que la cosa se vea ordenada y linda en la foto, otro con cruces y santos, para combatir el mal, o sea… Y, porque no les quedó más remedio, porque un think tank se lo dijo, porque no tienen referentes, “cónchale, vamos a tener que decir que somos libertadores, eso sí, sin nombrar mucho a Bolívar, para que nadie vaya a creer que somos chavistas. Una idea genial con un impacto mediático impresionante. Imagínate a nuestra beautilful people con franelas súper diseñadas por Fulano que hace unas franelas chísimas, como las de Leopoldo tipo afiche electoral de Obama, o sea… Unas franelas que se parezcan al peto del traje de los Próceres, una vaina espectacular para marchar a los ídem, que queda cerquita de Fuerte Tiuna y ya saben…”
Encasquetadas las franelas y foto y foto y foto. Y un video de Lilian, esta vez leyendo el guión de patriotismo, que por patriótico, le dio flojera aprenderse. Eso sí, ninguno de los modelos, ninguno de los actores de esta puesta en escena, podía, ni siquiera decir, sin tener que recurrir a Google, la fecha de nacimiento de Bolívar. Ninguno sabía nombrar a tres próceres de la independencia, pero ahí estaban todos lindos, fotogénicos, con sus franelas super cool. Y la señora de El Cafetal, retuit, retuit, emocionada con estos libertadores que luchan porque Venezuela sea un día un estado libre asociado ¿Te imaginas qué maravilla, Gladys? ¡Tendríamos todos pasaporte americano!
Disfraces, slogan cursis y empalagosos, rosarios gigantes, pero santos y arcángeles vengadores, un junkie desnudo y violines, sí violines que enfrentan la “brutal represion” con sus notas. Violines que maquillan, al son de Mozart, la violencia de las decenas de encapuchados que los rodean. Frágiles violines que al quebrarse en la batalla desviarán la atención del inconveniente muchacho, que por parecer chavista, fue golpeado, apuñalado y quemado vivo por los manifestantes “demócratas que luchan por un país mejor”.
Además de sus locaciones, escenarios, guiones, actores y utilería, la gesta publicitaria cuenta con voceros ricos y famosos, que declaran su rechazo a la “dictadura” como cuando te anuncian que usan Colgate. Videos sobreactuados en sus cuentas de Instagram que les garantizan un tiempo más de estabilidad laboral y los aplausos de la señora de El Cafetal que, emocionada hasta las lágrimas, los pone a rodar por whatsapp.
Y ojalá todo fuera superficialidad y cursilería, pero están los niños manipulados y usados: “Pon unos niños pobres ahí, atráelos con caramelos y enfócalos para que se note que los pobres también están en la lucha, aunque sean niños, mejor que sean niños, así es más dramático, siempre y cuando los niños no sean nuestros, eso sí… Y están los muertos, más de 60 personas fallecidas que el marketing de la épica convierte en vallas publicitarias, sin pudor alguno, sin el más mínimo respeto por sus familiares y amigos, a quienes acosan en su dolor para convertirlos voceros de campaña, como si fueran la señora que Ariel ponen a mostrar cuán blanca quedó su ropa.
Una épica prefabricada, con todos los ingredientes de una campaña publicitaria carísima, una carísima rebelión que se desinfla mientras solo va quedando, en las mismas cuatro esquinas de siempre, su residuo más violento. Y queda el dolor en vano, y semillas de odio regadas, y queda la frustración de quienes se tragaron el cuento de las fotos y las franelitas, y queda sobre todo, el fracaso de quienes pretendieron vendernos una guerra civil disfrazada de colorcitos, subestimando las voluntad de paz de la inmensa mayoría de los venezolanos.
A pesar de su multimillonario esfuerzo, el marketing no pudo con la realidad ¡Punto para los venezolanos!
CAROLA CHÁVEZ

¡APÁTRIDA! Julio Borges pidió a Presidente de Europarlamento sancionar a Venezuela

Julio Borges
Foto: Lechuguinos.com

Tomado de LECHUGUINOS

Julio Borges continúa traicionando a los venezolanos pidiendo internacionalmente aplicar severas sanciones contra Venezuela

El presidente del Parlamento Europeo (PE), Antonio Tajani recibió al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, en donde tras una sesión se mostraron partidarios de que la Unión Europea (UE) imponga sanciones a Venezuela por solicitud del mismo Borges.

El parlamento de europa ha servido de plataforma para las denuncias y difusión de la información manipulada por parte de la derecha venezolana, dando cabida a las mentiras y discursos baratos de estos fascistas en sus hemiciclos.

Las sanciones contra Venezuela ya estaban previstas en la resolución aprobada en abril por la Eurocámara, donde se apoyaba a la derecha que genera violencia en el país así como se pedía un calendario electoral completo y adelantado, que contraria a nuestra Constitución.

Borges dijo que una misión de la Eurocámara “sería muy bienvenida al país para comprobar la situación de emergencia humanitaria terrible (…) con gente muriendo de hambre, represión y vulneración de los derechos humanos” dando pie a una injerencia que la mayoría del pueblo venezolano rechaza y además denunciando una situación que la misma derecha ha propiciado con sus protestas que obstaculizan el libre tránsito, que secuestra a gente con sus barricadas, que atenta contra la vida con las armas que entregan a guarimberos y pare de contar.

 

Redacción Lechuguinos