Isaías Rodríguez: “estoy convencido de que es necesario el referéndum”

Tomado de EL TUGURIO DE LUISANA

Señores, el pueblo quiere referéndum; señores, el pueblo quiere Constituyente y el pueblo tendrá referéndum y el pueblo tendrá Constituyente. El único aquí que puede impugnar un referéndum es el mismo pueblo, el único aquí que puede detener este proceso es el Soberano, si el pueblo se niega ir al referéndum he allí la impugnación.

Si el pueblo va al referéndum y dice que no y responde que no, he allí que se detiene el proceso, dejemos entonces y es mi llamado a todos los que estamos instalados de alguna u otra manera en el llamado poder constituido, es decir, el Consejo Nacional Electoral, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional, la Presidencia de la República, dejemos que este conflicto lo decida quien tiene que decidirlo, el pueblo venezolano o en todo caso la mayoría del pueblo venezolano, allí es donde tiene que tomarse la decisión final. (Hugo Chávez, 10/03/1999)

 

Por segunda vez, en la era de la democracia participativa en Venezuela, inaugurada por el presidente Hugo Chávez, el país se prepara para un segundo proceso constituyente.

No parece muy lejano el día que los venezolanos y venezolanas decidimos, aquel 25 de abril de 1999, mediante Referendo consultivo que queríamos una Constituyente. Estrenando Carta Magna fuimos a un episodio inédito en nuestro país que sigue siendo ejemplo de participación en el mundo.

En esta oportunidad no son las mismas condiciones de entonces. Venezuela enfrenta una guerra económica sin precedentes lo cual, sumado al ataque de poderosos monopolios mediáticos, comporta una situación de extrema urgencia donde a falta de diálogo y acuerdos entre los sectores enfrentados, el gobierno del residente Nicolás Maduro tomó la decisión de ir a una Constituyente para, según ha dicho, modificar el sistema económico y alcanzar “una solución verdadera, democrática, libre y definitiva”.

El contexto de esta iniciativa presidencial lo ha construido la propia oposición venezolana al no aceptar diálogo, ni el llamado a elecciones regionales (vencidas desde diciembre de 2016) hecho por el propio Maduro. Ante esa propuesta dijeron “primero te vas y después vamos a elecciones”. Mientras la situación política se hace más conflictiva la guerra económica continúa acechando al pueblo en todos los aspectos y la violencia de las protestas ha cobrado ya 37 víctimas. “El juego está trancado” ha dicho Elías Jaua y hay que habilitar otra opción.

El actual embajador de Venezuela en Italia, Isaías Rodríguez, fue designado como Vicepresidente de la Comisión Presidencial Constituyente que preside Jaua Milano. Ambos fueron electos miembros de la primera Asamblea Nacional Constituyente que, por cierto presidió, Luis Miquilena, y ahora les tocará abrir trocha para que Venezuela vuelva a elegir su destino. Integran también ese cuerpo colegiado Adán Chávez, secretario de la instancia,  Cilia Flores, Aristóbulo Istúriz, Delcy Rodríguez, Iris Varela, Francisco Ameliah, Reinaldo Muñoz, Elvis Amoroso, Hermann Escarrá, Noelí Pocaterra, Earle Herrera y Remigio Ceballos.

Rodríguez, quien representó al estado Aragua en la primera Asamblea Nacional Constituyente, aceptó responder un breve “cuestionario” a la distancia y a las pocas horas recibió allá en la embajada el llamado oficial para venirse a Venezuela a incorporarse de lleno en esta nueva fiesta democrática.

Trae una posición que seguramente abrirá un debate dentro de la Comisión. Y es que Isaías Rodríguez opina que “debe convocarse un referendum”.

¿Que se espera lograr con esta nueva Constituyente?
– La paz del país, el cauce institucional, el ejercicio legítimo de las funciones de los poderes públicos. Adicionalmente el debate constituyente institucionalizaría las Misiones como instrumentos eficaces de los derechos sociales. Podrá abordar formas de mayor consistencia a la soberanía del país.

Esta constituyente que propone el presidente Maduro ¿es para reformar la Constitución de 1999 o para elaborar una nueva Constitución?

– No está previsto elaborar una nueva Constitución. Las reformas y las enmiendas tienen su propio procedimiento. No requieren llamados al poder constituyente.

¿Qué tiene de malo la Constitución actual?

– No tiene nada de malo. Es tan buena que ha resistido una de las peores crisis históricas que ha tenido el país.

Sectores de la oposición y también del chavismo prefieren las elecciones de gobernadores y alcaldes ¿usted qué opina?

– La Constituyente podría poner en riesgo el proyecto de país que diseñó Hugo Chávez y ello produce temores que algunos se resisten a afrontar. Por otra parte el riesgo no es solo para el chavismo también lo es para los adversarios y eso les lleva a preferir las elecciones de alcaldes y gobernadores. Creo, sin embargo, que no hay muchas opciones y esta es la mejor expresión de democracia. Es urgente resolver entre paz y violencia, entre constituyente y guerra civil, entre el orden institucional o el desastre.

Elías Jaua, Presidente de la Comisión Presidencial para la Constituyente, dijo que la actual Constitución refleja un Estado “débil” que no tiene los suficientes mecanismos para defenderse de situaciones como la guerra económica. ¿Es necesario un nuevo Estado?

– Ninguna Constitución es una lámpara de Aladino. Ella prevé un conjunto de mecanismos institucionales de largo alcance. No pienso que lo que está en juego sea crear un nuevo Estado..

Usted participó en la Constituyente de 1999, qué diferencia establece entre los dos procesos, el que le tocó vivir y el de ahora?

– Son muchas las diferencias. Chávez no está. Aquel país tenía poca madurez política y ciudadana. Había menos información en tiempo real. Los venezolanos no tenían la plena consciencia de cuánto es de importante el petróleo para la paz y para la guerra. Se ha aprendido a resistir y también que el rol de los Estados Unidos no es solo un discurso. Aún con las actuales complicaciones el proceso es menos complejo que el anterior.

¿Qué recomienda a los venezolanos? Cómo influirá en sus vidas y en la actual crisis económica este proceso constituyente?
– Si se pierde Venezuela se pierde un proyecto de solidaridad, de integración y derechos sociales. Superado el conflicto político podría dedicarse el país a resolver lo económico y lo social

La oposición argumenta (y lo ha denunciado en foros internacionales) que esta Constituyente es ilegal ¿lo es? Que se requiere un referéndum para que el pueblo decida y además defienden a la actual Constitución

– La Constituyente convocada por el presidente Maduro no es ilegal. Ahora bien, estoy convencido de que es necesario el referéndum pues las razones son diferentes a las que hubo para la anterior ANC. Los artículos 347 y 348 son determinantes. Confieren la iniciativa al Presidente pero es necesario el referéndum para que el poder originario, que es el pueblo, manifieste si está de acuerdo o no. Pero todos los pasos dados son legales, legítimos y apegados a la Constitución. La Constitución del 61 obviaba el poder constituyente y no establecía mecanismos para convocarlo. En cuanto a la defensa de la Constitución debo decir que la Constituyente no es para derogarla.

Se plantea un foro de 500 miembros ¿Es esto viable?

– Viable es, lo que pudiera es no ser práctico. Un número tan grande se prestaría a jugadas parlamentarias para retardarla y evitar conclusiones de manera inmediata. La situación a mi juicio tiene cierta emergencia y no basta con producir un órgano que ventile soluciones sino que los logre en el tiempo más breve posible. Un proceso de desgaste y retardos injustificados podría alargar la crisis política.

En todo caso ¿será para este año?

– No hay razones para que no se convoque y resuelva en cuatro o cinco meses. Todo depende de la sensatez y madurez de los integrantes de la ANC y de ella como cuerpo colegiado. La anterior, aún con los problemas que planteó una Constitución que no la establecía y hasta la evitaba, permitió que se concluyera en cinco meses.

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Un “pelagatos” Escobar: El aspirante a conspirador

Gracias a SANTA MAMBISA

 

Por L. Alberto Rodríguez/Excelsior

Enrique Bravo Escobar es un funcionario que se formó en el estilo político de Jorge G. Castañeda, canciller del conservador ex presidente mexicano Vicente Fox; es decir, en el estilo de Wall Street. Sus intereses están puestos en la liberalización total del mercado tal cual lo enseñó el gurú de la Escuela de Chicago y coautor del golpe de estado en Chile de 1973, Milton Friedman, quien se empeñó en que no hubiera barreras legales o humanas que impidieran una sociedad regida totalmente por el capitalismo. Ese es el testaferro con el cual actúa políticamente en su cargo como oficial en México de la Fundación Nacional para la Democracia (NED, en inglés), organización conspirativa asociada a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), administrada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Educado en la universidad de Georgetown –en la cual su mentor Castañeda tiene foro-, Bravo Escobar es el responsable de la oficina de la NED encargada de impulsar proyectos conspirativos contra Cuba. Pero como no puede utilizar la isla para esto y en Miami están más entretenidos mirando El Gordo y la Flaca, el funcionario utiliza territorio mexicano para financiar eventos de entrenamiento político de la contra-cubana, ayudado con las facilidades que el ultraderechista Partido Acción Nacional (PAN) otorga también para tales fines.

Así fue como, a finales de marzo, se valieron de las instalaciones de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en México para organizar el evento “Construcción de ciudadanía: una perspectiva para Cuba”, junto al Consejo Mexicano de Relaciones Internacionales (Comexi), al cual llevaron “jóvenes cubanos”, según su convocatoria.  De la misma manera organizaron entre el 21 y 24 de junio de 2016 la conferencia “Caminos a una Cuba democrática III”, en el hotel Blue Bay Grand Esmeralda de Cancún, Quintana Roo, auspiciados además por la fundación alemana Konrad Adenauer (KAS, por sus siglas) y la súper conservadora Organización Demócrata Cristiana de América (OCDA).

Según los registros públicos, la NED otorgó al Comexi más de 120 mil dólares en 2016 para financiar su programa “Voces de Cuba”, con el cual buscaron emprender ciertas acciones que tiendan a intentar desestabilizar al gobierno cubano. No me consta que haya sido dinero que Bravo Escobar le haya entregado a sus correligionarios anti-cubanos, pero su llegada al Buró de América Latina y el Caribe de la Fundación Nacional para la Democracia coincide con las donaciones otorgadas a tal Consejo Mexicano de Relaciones Internacionales, así como a otras organizaciones del mismo talante conspirativo como el Centro de Estudios Constitucionales Iberoamericano (CECI) el cual ejecutó en el 2016 unos 60 mil dólares para “impulsar la reforma constitucional en Cuba”; o como el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, el cual ejerció 87 mil dólares para “empoderar a mujeres líderes cubanas”.

Cuando me enteré de esto, enseguida telefoneé a mi amiga Leydi en La Habana, quien dirige una brigada de mujeres estudiantes que realizan diversas obras de apoyo en las industrias de la isla. Como es debido, la felicité porque si la NED se interesa en apoyar a mujeres líderes de Cuba, sin duda tuvo que ser ella una depositaria.

-¡Qué cojones voy a recibir yo de esta gente!-, me respondió con su airado talante habanero.

Enseguida me quedó claro que aquellas “mujeres líderes cubanas” que busca el Instituto Simone de Beauvoir, la NED y el Departamento de Estado estadunidense, no son reales, o al menos lo son de papel. Vale la pena que Bravo Escobar sepa esto ya que, al parecer, alguien lo estaría chamaqueando de lo lindo con sus donaciones.

Vale la pena mencionarlo, además, porque su mentor Jorge G. Castañeda fue un profuso propagandista anti Donald Trump durante las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Sin embargo, ahora resulta que Bravo Escobar es un custodio de los intereses de la policía exterior del actual presidente de EU mediante el Departamento de Estado. ¿Dónde está la congruencia? A menos, claro, que tal no exista y que todo interés por buscar la democracia en Cuba no sea sino un par de ardides con el propósito de hacer girar algunos dólares.

Al respecto recuerdo aquellas palabras de Frank Underwood cuando el lobista Remy Danton le pide un pago, en la espectacular serie House of Cards: “Qué desperdicio de talento –dice Underwood-, él eligió el dinero sobre el poder. En esta ciudad es un error que casi todo el mundo comete. El dinero es el McMansion en Sarasota que comienza a desmoronarse después de diez años; el poder es el antiguo edificio de piedra que se mantiene durante siglos. No puedo respetar a alguien que no ve la diferencia”.

Dicho esto, si alguien sigue pensando que con un puñado de billetes van a derrumbar a la revolución cubana, no merece ninguna consideración, ni siquiera la de gastar más teclazos en eso.

“Fake news” en torno a la Asamblea Nacional Constituyente

Tomado de MISION VERDAD

La convocatoria a Asamblea Nacional Constituyente por parte del presidente venezolano Nicolás Maduro, como alternativa electoral a la inflexión política venezolana, ha sido controvertida por el antichavismo alineados dentro y fuera de Venezuela, que justamente han inducido una conmoción estructurada para propiciar un desplazamiento en el poder político venezolano.


Falso. El gobierno estadounidense en pleno y deliberado desconocimiento de la Constitución venezolana, infiere que la convocatoria a Constituyente es una creación de Maduro, una invención y cambio de reglas.

La Constituyente está señalada en la Constitución venezolana en su Capítulo III, artículos 347 al 350, como una atribución del Jefe de Estado bien sea para la reforma constitucional, redacción de nuevo texto constitucional, o para la reforma estructurada del Estado. Maduro ha acudido también a la convocatoria constituyente con los fines de establecer un debate nacional para la construcción de la paz, a la vista de los desacuerdos visibles en las instancias políticas y la intransigencia, no deliberación y estampida violenta de la derecha venezolana.


Falso. Intentando aplicar al contexto actual el referéndum consultivo que hizo Chávez para la convocatoria a Constituyente de 1999, Almagro manipula la opinión pública internacional obviando detalles importantes: Chávez tuvo que llamar a referéndum consultivo a inicios de 1999, dado que su proceso constituyente se hizo en el marco de la Constitución vigente en ese entonces, la de 1961. En la Constitución venezolana actual se prevén los mecanismos de convocatoria y efectivamente el Presidente, el parlamento, los cabildos municipales y el 15% del electorado, están facultados por diversas vías a convocar a Constituyente sin referéndum consultivo. El artículo 348 de la Carta Magna venezolana donde quedan señalados los mecanismos de convocatoria, en ningún lugar aparece el empleo de referéndum consultivo.


Falso. Acorde a la convocatoria a Constituyente oficializada en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela el día 3 de mayo, la consulta se hará por “votación directa y secreta” en ámbitos territoriales y además también serán electos constituyentistas por voto directo y secreto, en los ámbitos sectoriales que decida el Consejo Nacional Electoral (CNE). El presidente Maduro consignó este miércoles 3 de mayo el decreto con el cual solicita la activación de un proceso constituyente ante el máximo ente comicial de Venezuela.


 Falso. Almagro arremete contra el espíritu de la convocatoria constituyente al desconocer que se trata en realidad de una convocatoria político-electoral que pretende colocar en medición a las fuerzas políticas nacionales, abriendo además el objetivo profundamente democrático de empoderar al pueblo de la facultad de decidir los destinos nacionales en momentos de alta densidad y turbulencia.

Paradójico es también que el llamado a “elecciones generales” con el que la OEA patrocina al antichavismo venezolano, es señalado como un camino “democrático y apegado a derecho”, aunque la vía de “elecciones generales” no esté ni tácita ni explícitamente señalada en la Constitución venezolana como mecanismo para superar conflictos políticos.

Falso. Partiendo del señalamiento de que se pretende “asesinar la obra de Chávez”, los actores del antichavismo obvian que la única derrota electoral de Chávez tuvo lugar en 2007 en un intento de reforma constitucional. En esencia, una reforma a la Carta Magna vigente en la actualidad implica la vía Constituyente y electoral, que como ha señalado Maduro apunta a atender el espíritu de la obra inconclusa de Chávez que fue truncada en su momento.

¿Qué pretenden los falsificadores de la verdad?

Los factores alineados a EEUU, en la OEA y en la gendarmería antichavista en Venezuela, estructuran una agenda de asedio y golpe continuado contra las instituciones venezolanas. La legitimación de la tergiversación y la práctica articulada de deformación de la verdad por estos actores, en esencia y específicamente en el caso venezolano, son idénticas al “asesinato de la verdad” que ocurre en toda guerra.

Existe una guerra no convencional contra Venezuela emprendida desde los poderes fácticos que se perfilan para la recaptura del poder político y las riquezas venezolanas. Mediante estas matrices y afirmaciones, que distorsionan la realidad, elaboran ampliaciones al expediente contra Venezuela y anexan elementos a la construcción de una matriz adversa contra el chavismo, que sirve como elemento de manufactura de consensos a nuevas escaladas intervencionistas contra Venezuela.

Oposición violenta está entrampada: Son girones de una bandera en derrota

El Cayapo | MISION VERDAD

 

Ante el llamado del compañero Nicolás Maduro, los terroristas tendrán que declararse en rebelión armada o sumarse al juego democrático, no tienen otra opción, ya no pueden sostener las apariencias, el juego se les acabó.

Supongamos que deciden sumarse al juego democrático, entonces perderían todo el apoyo de las transnacionales que los financian, porque estos, que son los verdaderos dueños, no les conviene que en Venezuela se mantenga el Estado, porque sus planes se verían truncados, el tiempo no les da, porque aunque ganaran las elecciones perderían.

En 1989 los burgueses del mundo se frotaron las manos, porque definitivamente el mundo sería totalmente dominado por ellos y los esclavos seríamos desechos que nos usarían con la más baja inversión, contratándonos sin ninguna seguridad social, reduciendo el uso de la fuerza a edades jóvenes, porque ya ellos no tendrían que pagar pensiones o jubilaciones, porque los obreros tendríamos que pagar la educación y la enfermedad, porque todo sería privatizado y el Estado-nación desaparecería y quienes dictarían las leyes serían los dueños.

Lo que no tomaron en cuenta los dueños fue que en Venezuela los pobres no teníamos ninguna intención de calarnos tamaño descaro, y desde entonces hemos vivido un tiempo histórico que aún no se detiene.

A 18 años de instaurarse el gobierno chavista podemos decir que como pueblo hemos crecido y ganado todas las batallas esenciales.

Hoy en 2017, ante la arremetida de los últimos cuatro años impulsada por las grandes corporaciones del mundo, que utilizan a los Estados títeres, a las ONG, a las instituciones de control mundial sea la ONU o la OEA, a expresidentes, a funcionarios, artistas, deportistas, en fin a todo aquel que por dinero se pueda confabular contra nosotros. Ante eso, nosotros hemos vivido procesos de depuración en el seno de la fuerza que somos.

En 18 años nos hemos desprendido de ideologías que sólo habían servido para remachar la esclavitud, en la que siempre hemos vivido. Los partidos, los sindicatos, las distintas formas organizacionales, o han desaparecido o han tenido que adaptarse a las condiciones de la realidad, ya no pueden hablarnos de lejos. Las definiciones en el campo militar han cohesionado a las fuerzas armadas, colocándolas mayoritariamente en el lado que siempre han pertenecido, al pueblo pobre que somos.

La dirigencia que nos guía se ha depurado hasta lograr una cohesión que, aun cuando tiene como guía al compañero Nicolás Maduro, se comporta como una dirección colectiva, que apunta en una sola dirección, crear lo distinto a la cultura esclavista en que hemos vivido.

La Constituyente es un mecanismo que puede iniciar el proceso de eliminación de la guerra

Hoy somos un pueblo fortalecido, cohesionado, una fuerza que busca convertirse en conocimiento, en planificación, en territorio, posible de sembrar el país que soñamos.

Desde la Constitución de 1999 hasta hoy se han derrumbado las viejas estructuras que sostienen al capitalismo, y con ellas se han demolido las formas orgánicas políticas de la burguesía, quedando sus pedazos en estado de miedo absoluto que los lleva al odio y al terrorismo. Son girones de una bandera en derrota, que nunca más podrá flamear en estas tierras.

¿Por qué una Constituyente en 2017?

En 2005 se trancó la jugada política cuando los dueños decidieron no participar en las elecciones parlamentarias. Dos años después el Comandante Chávez trató de destrancar la situación y propuso una reforma que fue saboteada por la quinta columna infiltrada en la Asamblea Nacional y distribuida por todos los vericuetos del Estado. Pudo más su miedo, su ambición, su sinsentido histórico, aliado a sus verdugos, que la posibilidad de continuar este maravilloso viaje en la historia.

Desde entonces hemos sufrido consecuencias terribles, porque todo lo que se pudo haber hecho fue retrasado y eso nos ha costado vidas, porque lo que ha de morir se aferra, no quiere partir y trata por todos los medios de arrastrarnos a los insondables cajones históricos, donde va a parar la tragedia de siempre.

Después de muchos intentos de impulsar el diálogo por parte de nuestra dirigencia, después de toda la muestra infinita de paciencia con la que hemos soportado todos los embates de la canalla, esta se ha refugiado en el terrorismo absoluto, desde lo verbal hasta lo físico, no quedando otra alternativa que profundizar el proceso constituyente tal y como muchas veces se lo advirtieron nuestros líderes a los dueños nacionales y extranjeros. “Después no se quejen”.

Hoy nos convocamos de nuevo a la construcción de la historia, somos la fuerza, ya nadie nos convertirá en carne de cañón. A partir de ahora la vida para nosotros los pobres comienza a tener sentido histórico, por fin comprenderemos la necesidad de crear pensamiento que nos nombre y con el cual nombremos.

La Constituyente es la gran oportunidad para sembrar los pilares de la cultura comunal, donde no existirán ni dueños ni esclavos. Es la opción de eliminar las viejas leyes que traban burocráticamente los procesos de cambio. Es la ocasión de poder pensar y fortalecer otras formas de producción, de experimentar el otro modelo productivo, de crear los mecanismos para transformarnos como cultura, de establecer procesos legales que permitan la creación de espacios donde se le pueda dar cabida a la generación de otro pensamiento.

La Constituyente es un mecanismo que puede definitivamente iniciar el proceso de eliminación de la guerra.

¿Reciben los cubanos un salario de 25 dólares al mes?

Ernesto Escobar Soto | ALAINET
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Foto: Granma

En un artículo que leí hace poco, el autor trataba el tema de las enormes desigualdades económicas existentes en el mundo. La información publicada en un video por Yahoo.com, se basaba en los datos estadísticos recopilados en el 2014 por la página digital Nationmaster.com (una empresa especializada en estadísticas) la que comparaba los sueldos mensuales netos de la población mundial tomando como divisa principal el dólar. De acuerdo a esta investigación, Suiza con 6.300 dólares mensuales, es el país donde se devengaban superiores salarios, seguida por Luxemburgo (4.479 dólares). Estados Unidos ocupaba el lugar 13 con 3.258 dólares. El informe se convierte en caricaturesco al señalar que Cuba era la nación del mundo donde menos salario se recibía cada mes. En ese escalafón, la Isla, con el número 176, ocupaba el último lugar del mundo al presentar un salario mensual de 25 dólares.

Al comparar a Cuba con sus vecinos caribeños se señalaba a Haití. De acuerdo al artículo los haitianos ganaban 712 dólares anuales, para una mensualidad media de 59,33 dólares. Con marcada intención agregaban que en “Angola, en cuya guerra civil murieron más de 2.000 soldados cubanos, el ingreso promedio por mes era de 2.650”. A todas luces con estas comparaciones se quería denigrar a Cuba y a su sistema socialista. Cualquiera, sin ser un especialista en economía, de inmediato se percata de que esta información era falsa. El paralelo con la hermana Haití es irracional. Este pequeño y heroico país, sumido en la mayor miseria, es el más pobre del continente americano. El mundo desarrollado, comenzando por Francia (su ex metrópoli) y los Estados Unidos le hicieron y le hacen pagar muy caro la hazaña de haber realizado la primera y única revolución en la historia triunfante de esclavos, y de negros por añadidura.

Las estadísticas que muestran los salarios per cápita de las naciones capitalistas no reflejan la realidad. Desconocen la dispar distribución de la riqueza entre la población, en la que unos pocos poseen amplias riquezas y la generalidad no. En estas estadísticas anuales, se suman los ingresos que reciben los más privilegiados económicamente, con los salarios de todos los trabajadores del país, y el resultado se divide entre el número de habitantes. Con este engañoso promedio se oculta el bajo nivel de las entradas salariales de los más desfavorecidos.

Para un observador juicioso las pruebas evidentes de la miseria de la población de una nación son, entre otras, el hambre y la pobreza, visibles en ciudades en los que deambulan ancianos, mujeres y niños descalzos, con ropas raídas y a veces sin siquiera un sitio modesto para dormir; un analfabetismo generalizado y niños que no tienen escuelas; la falta de atención médica y las aterradoras epidemias que matan impunemente a miles de personas desvalidas; poblaciones enteras que sin protección estatal, caen en la indigencia más espantosa cuando ocurren graves fenómenos climáticos, sísmicos o de otra índole; los hombres y mujeres sin trabajo; la baja esperanza de vida de la población y la elevada mortalidad infantil. Este triste escenario de la sufrida Haití y el de muchos otros países, no es el de Cuba.

Estas comparaciones con la que intentan demeritar a Cuba y a su sistema social, forman parte de la permanente campaña contra nuestro país. Estas supuestas investigaciones son disparatadas y difamatorias, pues establecen paralelos sin explicar las diferencias que existen entre lo que se denomina como el salario nominal y el salario real.

En primer término, no negaré el bajo nivel salarial de los trabajadores cubanos, ni tampoco los elevados precios de los productos del campo y los de las tiendas de divisas (CUC) (1), muchos de ellos gravados exageradamente por las grandes empresas comercializadoras cubanas. Son patentes las insuficiencias, falta de organización y la no generalización del inmenso caudal de innovaciones tecnológicas que ofrece la ciencia cubana, para que la agricultura produzca más. Igualmente es preciso perfeccionar el control del trasiego de los intermediarios, mejorar el mercadeo de los productos y abaratar los precios. Pese las amplias subvenciones estatales, un segmento de la población cubana no logra satisfacer convenientemente sus necesidades. Los Lineamientos del 7mo Congreso del PCC van dirigidos a corregir y a enmendar estos problemas. Solo pretendo ser objetivo, e intentar mostrar cuales son las indudables particularidades que nos desigualan en relación a las naciones del resto del planeta.

El mundo actual se compone de casi una treintena de países capitalistas ricos integrados por Estados Unidos, Canadá, la mayoría de los europeos, Japón, Australia, cuyos PIB nacional y per cápita son altos. En los últimos años se les han incorporado varios estados, casi todos asiáticos. En el otro extremo se hallan más de 150 países también capitalistas–salvo las conocidas excepciones–cuyos PIB en general son mucho más bajos. Estas naciones que algunos denominan como países en desarrollo, emergentes o subdesarrollados, casi siempre han sufrido históricamente el colonialismo, la explotación y el saqueo, primero por parte de los imperios colonialistas y ahora por los estados capitalistas hegemónicos.

En ese pequeño grupo de naciones del 1er Mundo, los salarios son altos, lo que les permite a sus habitantes en general, recibir diversos beneficios (2). Por supuesto, la población del resto del planeta mayoritariamente pobre no los puede disfrutar. Son significativos los gastos en que incurren los ciudadanos de las capas medias y pobres de esos países ricos para pagar los alquileres de sus viviendas, y los servicios (privados) de educación de sus hijos y los de salud de la familia. La suma de los tres egresos antes señalados, puede representar para un habitante promedio la mitad o más de sus ingresos mensuales.

En Cuba a diferencia de la generalidad de las naciones del planeta, más del 85 % de las viviendas habitadas pertenecen a sus propietarios, o sea, los que viven en sus casas son dueños de ellas y no pagan ningún alquiler, ni impuesto sobre ellas, ni tampoco sobre el suelo en que están asentadas. Y los que no son propietarios de sus inmuebles le pagan al Estado no más de un 10% de sus ingresos. En Cuba no ocurren los inhumanos “desalojos” por no pago de los alquileres de las viviendas tan comunes en el resto del mundo.

La salud, uno de los Derechos Humanos esenciales, en Cuba es pública y gratuita, tiene cobertura universal, y algo primordial, en contraste con la generalidad de los sistemas de salud en el mundo, el de Cuba prioriza la “prevención” de las enfermedades por medio de campañas médicas contra numerosas enfermedades, lo que incluye la vacunación masiva de la ciudadanía. El sistema de salud pública cubana contempla la atención primaria, el ingreso y permanencia en hospitales, las operaciones quirúrgicas y todos los tratamientos posteriores sin excepción. Decenas de miles de médicos cubanos han prestado y prestan servicios en más de 60 países, en la mayoría de ellos de manera gratuita. Aunque la salud pública cubana se ha visto dañada por espacio de más de 25 años a causa de la severa crisis económica (Periodo Especial) y del bloqueo por parte de Estados Unidos, cuenta con médicos, enfermeros y personal técnico muy capacitados y una alta sensibilidad humana, en los últimos años ha comenzado a reactivarse el sistema con nuevas inversiones y equipos de última generación, remozamiento de locales, etc.

En otros países existen conjuntamente la salud privada y la pública (la tendencia neoliberal imperante en el mundo es relegar a esta a un segundo plano), por ello, para muchos, resultan muy costosos los servicios médicos. En los Estados Unidos, con la comercialización de la salud, no tener un seguro médico es una verdadera tragedia para la familia. Podemos resaltar que aún para no pocos de los “asegurados”, ese convenio no cubre todo tipo de enfermedades y a veces las empresas aseguradoras con argucias legales tratan de evadir responsabilizarse cuando las dolencias son muy graves y requieren gastos superiores. Una muestra gráfica e irrebatible de esto, es el gran número de cubanos con residencia permanente en el exterior que aprovechan sus visitas a Cuba para recibir atención médica.

La educación, otro de los obligatorios Derechos Humanos, en nuestro país es también pública y gratuita para todo tipo de instrucción hasta el nivel universitario. Es sabido que se requiere pagar elevadas sumas de dinero para cursar una carrera universitaria en el resto del mundo. De igual forma el sistema de enseñanza fue seriamente dañado en estos años de severa crisis económica en Cuba y ahora se realiza un intenso trabajo de revisión y reordenamiento para elevar su calidad. El país presenta uno de los niveles de escolaridad e instrucción más altos del mundo. Cuba ha ofrecido y ofrece becas gratuitas a miles de jóvenes de otros países para cursar diferentes estudios.

Nuestra Isla es una de las naciones del orbe que mayor por ciento de su presupuesto invierte en los sectores de la salud y la educación. Pese a las reconocidas deficiencias en los sistemas públicos de salud y educación cubana, causadas principalmente por la intensa crisis económica padecida por espacio de más de dos decenas de años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización para la Educación, la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas (UNESCO), en reiteradas ocasiones los han valorado altamente como ejemplos a seguir.

En otros países, los trabajadores sujetos a la “precariedad laboral” y los denominados como “informales” no tienen el derecho a pensiones. En contraste, los trabajadores cubanos, tanto los de las entidades estatales, como los de las privadas, al alcanzar la vejez pueden, debido a este sistema público, beneficiarse de la Seguridad Social con pensiones y aquellos que por diversas razones nunca trabajaron o se encuentran desamparados reciben atención por la Asistencia Social. Es preciso señalar que las actuales pensiones no garantizan todas las necesidades de los jubilados, lo que se prevé atender en la medida que se fortalezca la economía. En cuanto a la Asistencia Social, unas 80 mil familias con situación precaria reciben ayuda económica. Solo una veintena de los estados desarrollados puede enorgullecerse de contar con un sistema así, pese a las limitaciones lógicas, dada la difícil situación económica de nuestra nación.

De igual manera esta implementado desde los primeros años de la Revolución el sistema que le garantiza a cada familia al mes una cuota alimenticia. El Estado gasta miles de millones de dólares para comprar parte de esos alimentos en el extranjero y ofrecerlos a la población a precios ínfimos. Los alimentos que se ofrecen subvencionados, si bien significan una manera innegable de recibir ingresos (en productos) para la familia cubana, solo satisfacen un por ciento del consumo lo que obliga a comprar la otra parte más caros, en las tiendas que venden en la moneda convertible (CUC) y en los mercados creados para la venta de productos liberados en la llamada moneda nacional (MN). Se ha planteado que cuando las condiciones económicas lo permitan se eliminará este sistema y la ayuda económica se realizará de modo directo a las familias más desfavorecidas.

Debemos referirnos también a la importante subvención por el Estado de un alto por ciento de los gastos que realiza cada familia en: la electricidad, el teléfono, el agua, el gas, el transporte público, los círculos infantiles, los asilos para ancianos, los servicios fúnebres…Son también gastos en que incurre el Estado para beneficiar a la población cubana los realizados en el amplio desarrollo de la cultura, el deporte y la ciencia, así como en la oferta de eventos y espectáculos artísticos, recreativos y deportivos con entradas a precios muy bajos (comparados con otros países).

Es indiscutible que el salario de una parte considerable de los cubanos no satisface todas sus necesidades y existe un reclamo general por elevarlos. Pero no se puede olvidar y echar a un lado lo antes señalado. A precios medios de países subdesarrollados, los ingresos salariales y los servicios que reciben los cubanos equivaldrían a varias veces la supuesta paga mensual de 25 dólares. Si al “salario nominal” que reciben directamente los trabajadores cubanos por su labor realizada en un año, le sumáramos todos los servicios subvencionados por el Estado que la población recibe y a esta suma la dividiéramos entre los 11 millones de cubanos, nos daría, para sorpresa de muchos, un per cápita de ingresos o sea un “salario real” mucho más alto. Faltaría por agregar, que la inmensa mayoría de los cubanos, como son dueños de sus viviendas no pagan alquileres.

Por estas razones se puede asegurar con absoluta certeza que los cubanos no ganan solamente los 25 dólares mensuales que señala el escalafón antes nombrado. Si esto fuera así, imperaría una miseria más atroz que la sufrida actualmente por Haití, cuyos trabajadores reciben 59,33 dólares cada mes, o sea, 34,33 dólares más que los cubanos. ¿Cómo explicar entonces que con un salario de solo 25 dólares mensuales, existan en Cuba, sobre una población de unos 11 millones de habitantes, más de un millón y medio de graduados universitarios y casi 2 millones de técnicos medios? Cualquier familia cubana cuenta entre sus hijos a ingenieros, médicos, científicos. ¿Cómo explicar qué todos los niños, jóvenes (sin tener en cuenta su raza, sexo, posiciones políticas, ideológicas o religiosas de ellos o de sus familias) tienen garantizados la enseñanza y la atención medica? ¿Cómo explicar el alto número de intelectuales, artistas y una intensa y variada vida cultural? ¿Cómo explicar que no hay un solo niño cubano sin maestro o un rincón de la Isla que no cuente con una escuela? ¿Cómo explicar que toda la población cubana reciba atención médica y como consecuencia de ello haya alcanzado un promedio de 78 años de vida? ¿Cómo explicar que Cuba muestra uno de los más bajos índices de mortalidad infantil y materna del mundo? ¿Cómo explicar el extraordinario nivel alcanzado por la ciencia cubana, especialmente en la esfera de la ingeniería genética y la biotecnología? ¿Cómo explicar que por las calles cubanas no vagan ancianos, niños, mujeres y enfermos pidiendo limosnas, como sucede en casi todos los países del orbe, incluyendo a los más desarrollados?

El respetado Silvio Rodríguez en su blogs Segunda Cita señaló unos años atrás: «En los 65 barrios “jodidos” de Cuba en los que he actuado, aún no he visto a un sólo niño sin escuela, zapatos o asistencia médica.» Y todo esto ocurre en un pequeño país pobre, sin recursos naturales, sometido al bloqueo más largo de la historia por la nación más poderosa del mundo.

Para tratar de comprender la situación actual de Cuba hay que valorar entre otros aspectos, la enorme crisis económica a partir de 1990, provocada por la desaparición de la URSS, al tiempo que Estados Unidos de manera paralela redobló su inhumano bloqueo, a los que se le añadieron los errores y las faltas que se cometieron. Ha sido una dilatada etapa casi apocalíptica, de épica resistencia. El objetivo esencial de la sociedad socialista cubana es lograr el mayor bienestar posible, tanto material como espiritual de la población. Los Lineamientos de la política económica y social del Séptimo Congreso del PCC, han proyectado restituirle a los salarios su valor como instrumento motivador para el desarrollo de una economía sana.

Está previsto que el crecimiento de los ingresos de los trabajadores de las nuevas empresas estatales estará en proporción directa y proporcional a las utilidades que alcancen cada año esas entidades. Se requiere que echen a un lado todo aquello que las frena y se conviertan lo más rápidamente posible, en empresas de nuevo tipo, capaces de obtener óptimos resultados económicos. El desarrollo integral de las cooperativas (de todo tipo), debe permitir el acrecentamiento progresivo de los ingresos de sus miembros. En el caso de los “cuentapropistas” sus entradas financieras, dependerán de las ganancias obtenidas en el desempeño de sus oficios, rentas o pequeños negocios. En el caso de los empleados que laboran en este sector, sus salarios obedecerán a los resultados económicos del centro en que se hallen y de las regulaciones que se establezcan.

El ansiado e imprescindible aumento de los salarios del amplio sector administrativo público, así como de las pensiones, en general, deberá seguir al incremento de la producción y los servicios del país y al mejoramiento de las finanzas internas. De todos, el crecimiento de los ingresos en este segmento laboral constituye el más complejo a solucionar, pues incluye, entre otros, a los sectores de la administración pública, a los de la salud, y educación, a los de orden interior y defensa.

Elevar la masa salarial de todo el sector público sin un correspondiente respaldo productivo en el país, provocaría la subida de la inflación con graves consecuencias. La ineludible disminución del excesivo número de trabajadores de la administración pública cubana, podría permitir el aumento de los salarios de los que permanezcan en estos centros. Por otra parte, el Estado, con la disminución del número de funcionarios administrativos y una mejor organización, podría ser menos burocrático, más ágil y eficiente, y contribuiría a eliminar las muchas trabas burocráticas centralizadoras que impiden acelerar el desarrollo del país, así como enfrentar de manera resuelta la corrupción y evitar su crecimiento.

Notas:

(1) Es criterio general que sobrepasadas las circunstancias que obligaron a imponer los gravámenes a las -mercancías de vital importancia para la canasta familiar- en las tiendas de divisas (CUC), se debe aprobar una nueva y mayor rebaja de esos precios, permitiendo un acertado margen de ganancia a las empresas estatales. Esto contribuiría a mejorar el nivel adquisitivo de la población y a motivar el espíritu de trabajo. Esta rebaja de precios en las tiendas que venden en CUC, podría contribuir, cuando ocurra la “unificación de las monedas”, a aliviar posibles fenómenos como el de la inflación, que afectaría a las capas más vulnerables de nuestra sociedad. Por otra parte es indispensable el aumento de la producción agropecuaria, la eliminación de la generalizada extensión del monopolio ejercido por los intermediarios y la consiguiente rebaja de sus precios en el mercado.

(2) Muchos observadores consideran que “el sueño americano” de los estadounidenses y “el estado de bienestar social” de los europeos occidentales que imperó en estos países a partir de la culminación de la II Guerra Mundial, parecen haber llegado a su fin a causa de las políticas neoliberales de sus gobiernos, sometidos al sector financiero mundial. Se advierte un paulatino e irreversible retroceso de las conquistas sociales y los derechos civiles logrados por sus pueblos a través de cientos de años de luchas.

 

Ernesto Escobar Soto. Escritor y periodista cubano. Autor de la novela El largo regreso de José publicada por la editorial Letras Cubanas en 2014.

 

Fuente: La Polilla Cubana

Origen: ¿Reciben los cubanos un salario de 25 dólares al mes?

La historia se repite: ¿Invadirá EEUU a Venezuela?

Marco A. Gandásegui h.  | ALAINET
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La historia de la América Nuestra está marcada por la creciente influencia de las grandes corporaciones europeas y de EEUU. A fines del siglo XIX, intereses imperiales exploraban a México y Chile por su riqueza mineral, a Cuba por su azúcar, a Centro América por sus frutas tropicales y a Panamá por su paso expedito entre los océanos. En México mantuvo la dictadura de Porfirio Díaz por 35 años y en Chile llevó al suicidio al presidente Balmaceda.

A principios del siglo XX, se sumó Venezuela por su petróleo, Perú y Bolivia por sus enormes yacimientos mineros. A mediados del siglo XX fueron derrocados los gobiernos de Juan Perón en Argentina y Getulio Vargas en Brasil. Encabezaban gobiernos con proyectos de desarrollo nacional. Los enormes excedentes generados por sus exportaciones eran invertidos en la creación de empleos y en una industria nacional.

Igual suerte tuvieron otros gobiernos como Arbenz en Guatemala, Gallegos en Venezuela y Bosch en República Dominicana. La United, la Standard y la American se levantaban como fuerzas económicas que socavaban todo intento por construir un país con proyecto de desarrollo nacional. La reacción de las clases dominantes, con sus aliados trasnacionales, fue exitosa país tras país. La única excepción fue Cuba donde, bajo el liderazgo de una organización popular, logró proclamar una Revolución socialista. El ejemplo cubano inspiró la juventud de todo el continente que se levantó en armas para retar el poderío de las grandes corporaciones. La experiencia sandinista en Nicaragua y, en parte, el FMLN en El Salvador, crearon nuevas expectativas. Simultáneamente, líderes de la talla de Omar Torrijos (1981), Roldós (1980) y Salvador Allende (1973) pagaron con sus vidas el atrevimiento de enfrentarse a las trasnacionales. Torrijos recuperó la soberanía sobre el Canal de Panamá, Roldós negoció la autonomía de la economía ecuatoriana y Allende nacionalizó el cobre chileno.

La acumulación de fuerzas populares que caracterizó el siglo XX floreció con expresiones políticas originales a principios del presente siglo. Donde el sistema de partidos políticos de los regímenes tradicionales había colapsado surgieron nuevas organizaciones desde las bases: Venezuela, Ecuador y Bolivia. Donde los partidos lograron sobrevivir fuertes crisis, surgieron alternativas populares renovadoras y progresistas: Brasil, Argentina, Paraguay y Honduras. En estos últimos, las grandes corporaciones conspiraron con éxito para derrocar o derrotar a los gobiernos progresistas. En Brasil, los exportadores de soja llegaron a la Presidencia. Los tres gobiernos de Caracas, Quito y La Paz, respectivamente, han sobrevivido todo tipo de ataques desde atentados personales, guerras económicas e, incluso, la movilización de la OEA (como en la década de 1960). Siguiendo las mismas tácticas conocidas, las corporaciones norteamericanas y sus aliadas europeas han movilizado todas sus fuerzas para acabar con el gobierno bolivariano de Venezuela. El régimen de Washington asumió el liderazgo del movimiento contra Caracas decretando a la revolución chavista “enemiga peligrosa de EEUU”.

Los yacimientos petroleros de Venezuela contienen las reservas más grandes del mundo. Después de décadas de juicios, la Exxon Mobil (heredera de la Standard Oil de New Jersey), fue derrotada por el gobierno de Venezuela. La Exxon Mobil aspiraba a recibir 12.5 mil millones de dólares por la nacionalización de sus intereses en el país suramericano. Sólo recibirá 900 millones. La petrolera más grande del mundo tenía en 2016 un precio de mercado de 400 mil millones de dólares.

Los ataques de Exxon Mobil se realizaron cuando Rex Tillerson era presidente (CEO) de la empresa. Desde enero de 2017, Tillerson es secretario de Estado de EEUU. Según Carlos Lippe,  existe “una enorme probabilidad de que Venezuela sea intervenido militarmente por el imperio durante la presente administración”. Lippo agrega que “conociendo las prácticas mafiosas de la Exxon Mobil, nada tendría de raro que dicha corporación hubiese contribuido a la campaña presidencial de Donald Trump, así como en 2000 con la de George W. Bush”. Es probable que presione “al presidente Trump para que invada a Venezuela, como hizo en 2003 para que EEUU invadiera a Irak”.

Lippo concluye que “cómo podemos ver sólo es cuestión de tiempo que el Departamento de Estado y la ExxonMobil, que por obra y gracia de Trump y de Tillerson han pasado a ser casi la misma cosa, se pongan de acuerdo sobre el cuándo y sobre el cómo”. Washington pareciera que no ha cambiado. Sigue con la política del ‘gran garrote’, inaugurado a mediados del siglo XIX.

4 de mayo de 2017

 

– Marco A. Gandásegui, hijo, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA)

Origen: La historia se repite: ¿Invadirá EEUU a Venezuela?

Ex militar de EE.UU se disculpa por ocupación de territorio cubano

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Por Yadira Cruz Valera

Guantánamo, Cuba 4 may (PL) Ann Wright, coronela estadounidense retirada, pidió hoy disculpas al pueblo de Cuba a causa de la ignominia que representa la ocupación ilegal por Estados Unidos de parte territorio guantanamero.

Igualmente se excusó porque desde hace 15 años la base naval norteamericana de Guantánamo se ha convertido en un centro de inhumano encarcelamiento y tortura de 800 personas procedentes de 49 países.

La exmilitar, quien fue además funcionaria del Departamento de Estado, renunció hace 14 años a su trabajo por oponerse a la guerra contra Iraq y desde entonces se ha dedicado a luchar por la paz y el desmantelamiento de las bases militares norteamericanas en el extranjero.

En su intervención durante el V Seminario Internacional por la paz y la eliminación de las bases militares extranjeras, con sede en esta oriental ciudad cubana, denunció las arbitrariedades cometidas por Washington contra esos prisioneros.

Expuso como aún en la actualidad hay 26 detenidos por tiempo indefinido, conocidos como ‘prisioneros para siempre’, a los nunca someterán a una corte militar porque revelarían las técnicas ilegales y criminales de tortura que oficiales estadounidenses, tanto de la CIA como militares, utilizaron contra ellos.

La veterana, con 29 años de servicio en el Ejército de EE.UU. abogó por el desmantelamiento de esa prisión y la devolución al pueblo cubano del territorio ocupado de Caimanera.

En declaraciones exclusivas a Prensa Latina, Wright, apuntó como el ejército de su país tiene más de 800 bases militares en todo el mundo y está aumentando su número en vez de disminuirlo, especialmente en el Medio Oriente, lo que demuestra el aumento de su escalada militar.

Recalcó que la coalición de paz que ella lidera y que esta compuesta por veteranos del ejército continuará trabajando para poner fin a las bases militares de su país en otras naciones, para lograr que el mundo sea un lugar pacífico libre de la amenaza estadounidense.

Como parte de la delegación de esta nación norteña asisten además al evento miembros de organizaciones como Codepink (código rosado), Mujeres por la Paz, de Testigos contra la Tortura y los miembros estadounidenses del Consejo Mundial por la Paz.

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