Comisión de la verdad luchará por la justicia en Venezuela

Caracas, 7 ago (PL) La presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Delcy Rodríguez, afirmó que la Comisión de la Verdad, Justicia y Reparación de las Víctimas atenderá a todos los afectados por los delitos de odio ocurridos en Venezuela.

‘Debe aplicarse justicia. No puede haber más impunidad, que fue el resultado de la actuación discriminatoria, parcializada y la impunidad que llevó la señora Luisa Ortega Díaz al Ministerio Público’, aseguró la ex jefa de la diplomacia de Venezuela.

También se refirió al acoso que sufrió recientemente la rectora del Consejo Nacional Electoral (CNE), Socorro Hernández, mientras realizaba compras en un mercado de La Florida, Caracas.

Al respecto, el presidente Nicolás Maduro instó a castigar severamente los delitos de odio a través de una ley constitucional contra el odio, la intolerancia y el fascismo.

Además dispuso que la comisión de la Verdad sesionara en la Casa Amarilla, sede de la cancillería venezolana, en Caracas, e indicó que los salones del Teatro Bolívar y del Principal de Caracas también fueran cedidos para el trabajo contra la impunidad.

El Jefe de Estado ordenó que los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) agredidos por armas de cualquier tipo sean los primeros en acudir a buscar a justicia, para que se capturen los responsables y se repare integralmente a sus familias.

Manifestó que ‘las puertas de la Comisión de la Verdad están abiertas, nadie se puede negar a ir’ al tiempo que refirió que por medio de ‘la Ley Constitucional de esta instancia se puede combinar, citar y llevar a su seno a cualquier ciudadano para declarar bajo juramento’.

Igualmente resaltó que la Comisión de la Verdad es su opción también la opción de ‘los movimientos y grupos que hayan participado en las guarimbas de los años 2014 y 2017’.

Por su parte, informó que participantes en los hechos violentos del presente año realizaron solicitudes por escrito ante la presidenta de esta delegación Delcy Rodríguez para acudir y decir la verdad de los sucesos.

Recientemente se desarrolló una consulta pública para conformar la Comisión de la Verdad en cuanto a la definición de su estructura, sus herramientas, sus acciones y sus mecanismos.

La oposición venezolana inició en abril un plan de golpe de Estado que incluyó disturbios callejeros denominados guarimbas, ataques y asedios a organismos, instituciones y programas gubernamentales, así como asesinatos selectivos de dirigentes chavistas y miembros de los cuerpos militares del país.

A causa de esa agenda violenta, exacerbada por la impunidad del Ministerio Público, fallecieron más de un centenar de venezolanos, miles resultaron heridos y se reportaron cuantiosos daños materiales a comercios privados y dependencias estatales.

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Verdades incómodas sobre Venezuela y la furia de las oligarquías mediáticas. Reflexiones en defensa propia

“Los periódicos comenzaron a existir para decir la verdad y hoy existen para impedir que la verdad se diga.”

(G. K. Chesterton, 1917)

En los últimos días, en coincidencia con la decisión de Cambiemos de hacer de Venezuela uno de sus ejes de campaña, fui sometido a un ataque sin precedentes desde las ciudadelas de la oligarquía mediática argentina a propósito de mis opiniones acerca de lo que está ocurriendo en aquel país.

Periodistas y académicos unieron sus fuerzas para no sólo disentir con mis ideas sino también para lanzar toda suerte de agravios sobre mi persona. No tiene sentido referirme a cada uno de sus autores por separado, y esto por dos razones. Primero, porque en el fondo su discurso es el mismo: variantes de un mismo guión dictado desde Washington, reciclado por sus acólitos neocoloniales y lanzado por ellos a través de los “medios independientes” (¿independientes de quiénes?) para hostilizar a quienes piensan distinto. Segundo, porque individualizarlos sería conferirles a los autores de tales libelos una dignidad que su estatura intelectual y moral hace totalmente inmerecida. Dicho esto, en lo que sigue, va mi respuesta.

 

Uno. En Venezuela la oposición está compuesta por dos sectores. Uno, que acepta al diálogo con el gobierno. Otro, totalmente opuesto a él y dispuesto a quebrar el orden constitucional y derrocar a Nicolás Maduro apelando a cualquier recurso, legal o ilegal. Desgraciadamente, esta fracción ha sido la que hasta la semana pasada ha hegemonizado la oposición amenazando al sector dialoguista con una brutal represalia si cedía a los llamados del gobierno.1 Negociar con este equivalía, para los violentos, a una infame traición a la patria, merecedora de los peores castigos. Este grupo extremista y fascista hasta el tuétano, venía conspirando contra la democracia desde el fallido golpe de estado del 11 de abril del 2002 y sus principales líderes: Leopoldo López, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Freddy Guevara, Julio Borges y María Corina Machado apoyaron abiertamente aquel golpe. Machado, una de las “demócratas” de hoy, fue firmante del Acta de Juramentación de la nueva junta de gobierno presidida por el empresario Pedro Carmona Estanga. En dicha acta se cancelaban las libertades públicas, se abolían todas las leyes producidas por el chavismo y se decretaba la cesación en sus cargos de todas las autoridades electas y de los parlamentarios y ediles del país. Estos fascistas fueron los que, bajo el liderazgo de Leopoldo López, organizarían la sedición de febrero del 2014 –significativamente llamada “Operación Salida”- una vez consumada la derrota del candidato Henrique Capriles en las elecciones presidenciales convocadas luego de la muerte de Hugo Chávez. La “Operación Salida” adoptó las tácticas violentas de control de la calle aconsejadas en diversos manuales de la CIA y en la obra de uno de sus máximos teóricos, Eugene Sharp. Aquellas contemplaban la realización de atentados de todo tipo a instalaciones públicas, autobuses, erección de barricadas armadas (“guarimbas”) impidiendo que la gente saliera de sus hogares y matanza indiscriminada de personas para aterrorizar a la población. A diario López declaraba que esta insurrección sólo cesaría con la renuncia de Maduro. Finalmente se restableció el orden público, pero con un saldo luctuoso de 43 muertos. López fue apresado y enviado a la justicia donde, como veremos más abajo, recibió una moderada condena, desproporcionada en relación a los crímenes cometidos. Este mismo grupo es el que en abril de este año relanzó la segunda fase de la estrategia insurreccional, pero incrementando exponencialmente la violencia de sus actos e introduciendo macabras innovaciones en sus tácticas de “oposición democrática”: arrojar bombas incendiarias sobre jardines infantiles y hospitales y, como en los viejos tiempos de la Inquisición, quemando vivas a personas cuyo pecado fuese tener el color de piel incorrecto según el criterio de los terroristas. Cuando al describir este deplorable escenario utilicé la expresión “aplastar a la oposición” era obvio para cualquier lector atento de mi artículo que me estaba refiriendo a este sector y no a quienes deseaban una salida pacífica, como felizmente parece estar en marcha en estos últimos días. Cualquier interpretación en contrario sólo puede ser producto de la mala fe. Pero fue dicha lectura la que originó la primera ronda de críticas e insultos.

Dos, si algo revela la monumental hipocresía de mis censores es su sepulcral silencio a la hora de proponer alguna alternativa para detener la violencia en Venezuela. Críticos que en su enorme mayoría no conocen ese país, que jamás estuvieron en él, ignoran su historia y no tienen amigos o parientes viviendo allí se dan el lujo de agraviar a quien piense de otra manera. Mi preocupación obsesiva por el deterioro de una situación que podría desembocar en una orgía de muerte y destrucción se funda en la necesidad de evitar para Venezuela -y para los amigos que tengo en ambos lados, en el chavismo y en la vereda de enfrente- un final apocalíptico. No es el caso de mis censores, a quienes en su condición de obedientes publicistas de la derecha – la de aquí y la de allá, y sobre todo la de “más allá”, en Washington- se les ordenó que descarguen toda su artillería contra quienes tuviéramos la osadía de defender el orden institucional en Venezuela. Mil veces hice la pregunta: ¿cómo se detiene la violencia iniciada, nuevamente por la derecha golpista, y ante la cual la respuesta del Estado fue débil e insuficiente? Las respuestas casi siempre fueron evasivas, pero cuando les exigía mayores precisiones lo que decían era: “renuncia de Maduro y convocatoria a elecciones presidenciales.” Es decir que estos severos críticos de mis opiniones, autoproclamados (pero inverosímiles) custodios de la libertad, los derechos humanos y la democracia, no son otra cosa que vergonzantes apologistas de la fracción terrorista de la oposición. Lo que quieren estos furiosos escribas es nada menos que el triunfo de la sedición, la victoria de los golpistas, el retorno de los fascistas y la destrucción del Estado de derecho. O sea, quieren exactamente lo mismo que la pandilla de López y sus compinches. Son, por lo tanto cómplices, cuando no autores intelectuales o legitimadores post bellum, de la barbarie desatada por la derecha.

En su desesperación por acabar con el chavismo apelan a una retórica que sólo en apariencia es democrática. Lo que hay debajo de sus huecas palabras es una afrenta a los valores humanísticos que dicen defender. Tendrán que hacerse cargo de su apología de la violencia. Porque, en la reseca llanura de la política latinoamericana, con tantas “democracias” que empobrecen, marginan y lanzan a la desesperación a millones de personas no sería de extrañar que fuera de Venezuela surjan grupos que ante el ostensible vaciamiento del proyecto democrático decidan también ellos apelar a la violencia para derrocar gobiernos que los hambrean y embrutecen. Si los sedicentes custodios de la democracia aprobaron esa metodología en Venezuela, ¿la apoyarán también cuando se ensaye en otros países? ¿Qué van a decir entonces? ¿Que saquear, incendiar, matar y quemar vivas a personas está bien en Venezuela pero estaría mal en Colombia, Argentina, México? ¿No les suena un poquitín incoherente exaltar la vía insurreccional en contextos laboriosamente democráticos y que tanto costó construir?

Tres, decíamos más arriba que esta ofensiva se produce en momentos en que el gobierno argentino hizo de Venezuela uno de los ejes de su campaña electoral. Este sábado fue la punta de lanza para suspender a Venezuela del Mercosur, violando las normas del Mercosur y la Carta Democrática establecida en el Protocolo de Ushuaia, y los ataques tienen que ver con eso pero también con algo más. Obedientes, los escribidores y charlistas de los medios hegemónicos arremeten con saña contra cualquiera que defienda al gobierno legal, legítimo y constitucional de Nicolás Maduro. La voz del amo imperial les exige que digan que su gobierno es una feroz dictadura, una manzana podrida en el cajón donde brillan las ejemplares democracias de Argentina, el Brasil del golpista Michel Temer, y Paraguay, dignas herederas de la democracia ateniense y sus grandes líderes como Pericles, Solón y Clístenes, que empalidecen cuando se los compara con sus actuales sucesores sudamericanos. Tremenda dictadura la de Maduro en donde, seguramente al igual que en tiempos de Videla, Pinochet y Strossner, sus opositores pueden ir a Estados Unidos para solicitar la intervención armada de ese país en Venezuela, como lo hiciera el presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges en su visita al Jefe del Comando Sur, Almirante Kurt Tidd, y regresar al país sin ser molestado por las autoridades, conservar su inmunidad parlamentaria, ofrecer conferencias de prensa y entrevistas en numerosos medios nacionales e internacionales y proseguir con su actividad proselitista y destituyente sin ninguna clase de limitaciones. Seguramente ocurriría lo mismo con los opositores en las dictaduras de Videla, Pinochet y Strossner. Este es un ejemplo entre muchos otros. Uno más: en Venezuela la mayoría de los medios de comunicación son contrarios al gobierno y las grandes cadenas de noticias internacionales tienen sus corresponsales instalados en aquel país que día a día “malinforman” o “desinforman” al resto del mundo sobre lo que ocurre en Venezuela sin ninguna clase de restricciones. Es que la “posverdad” y la “plusmentira” se convirtieron en monedas corrientes en los medios hegemónicos.

Conviene reproducir aquí lo que recientemente escribiera Boaventura de Sousa Santos, profesor de la Universidad de Wisconsin y uno de los más distinguidos sociólogos y juristas contemporáneos. Luego de adherir a un manifiesto de intelectuales críticos del gobierno de Nicolás Maduro, de Sousa Santos sintió la necesidad de escribir un artículo porque, según sus palabras, “estoy alarmado con la parcialidad de la comunicación social europea, incluyendo la portuguesa, sobre la crisis de Venezuela, una distorsión que recorre todos los medios para demonizar un gobierno legítimamente electo, atizar el incendio social y político y legitimar una intervención extranjera de consecuencias incalculables.” Y, poco más adelante, en ese mismo artículo, nuestro autor, cuya autoridad científica y moral convierte a mis críticos en deformes pigmeos, termina diciendo que “El gobierno de la Revolución bolivariana es democráticamente legítimo. A lo largo de muchas elecciones durante los últimos veinte años, nunca ha dado señales de no respetar los resultados electorales. Ha perdido algunas elecciones y puede perder la próxima, y solo sería criticable si no respetara los resultados. Pero no se puede negar que el presidente Maduro tiene legitimidad constitucional para convocar la Asamblea Constituyente.” 2 Suficiente en relación a este tema.

Cuatro, siempre en función de la dupla “posverdad-plus mentira” ninguno de los órganos de la oligarquía mediática que nos desinforma a diario en toda América Latina -incluyendo a El País de España, director de esta desafinada orquesta mediática- mencionó una noticia que ningún medio de comunicación “serio e independiente”, como gustan llamarse estas agencias de propaganda que hoy nos bombardean con sus falsedades, podría haber dejado pasar por alto. En su conferencia de prensa del 1º de agosto el Secretario de Estado de Donald Trump, Rex Tillerson, anunció oficialmente que “estamos evaluando todas nuestras opciones de política acerca de lo que nosotros podemos hacer para crear un cambio de condiciones donde o bien Maduro decida que ya no tiene futuro y quiera marcharse por voluntad propia o nosotros podemos hacer que los procesos gubernamentales en Venezuela vuelvan a lo que marca su Constitución.3 O sea: el imperio, por boca de su encargado de relaciones exteriores, anuncia que está implicado en la concreción de un golpe de Estado en Venezuela y tan gravísima novedad es escandalosamente silenciada en los grandes medios, esos que dedican ríos de tinta y horas y más horas de radio y televisión para acusar y difamar a diestra y siniestra a quienes denuncian las maniobras del imperialismo y sus lugartenientes locales para destruir regímenes democráticos, como lo hicieron –para nombrar sólo los casos más resonantes- en Guatemala (1954), en Brasil (1964), en República Dominicana (1965), en Chile (1973), en Honduras (2009), en Paraguay (2012) y hace pocos meses en Brasil. Pocos días antes había sido el Director de la CIA, Mike Pompeo, quien declarase en su ponencia ante el Foro de Seguridad convocado por el Aspen Institute que “basta señalar que estamos muy esperanzados de que puede haber una transición en Venezuela, y nosotros -la CIA-, está dando lo mejor de sí para entender la dinámica allá para que podamos comunicársela a nuestro Departamento de Estado y a otros, los colombianos. Acabo de estar en Ciudad de México y en Bogotá, la semana antepasada, hablando exactamente sobre este tema, intentado ayudarles a entender las cosas que podrían hacer para obtener un mejor resultado para su rincón del mundo y nuestro rincón del mundo.”4 ¡Al demonio con la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos y la democracia! Porque si al emperador no le gusta el gobierno que existe en algunas de las provincias del imperio lo derriba sin miramientos. Y la prensa de todo el hemisferio, más la española, convenientemente aceitada y colonizada, acepta el engaño sin chistar y se esmera por blindar la ominosa noticia con la colaboración de los habituales saltimbanquis de los medios que dicen los que se les ordena decir, no importa lo que hayan dicho antes. No es conveniente que el pueblo se entere de estos planes insurreccionales de la Casa Blanca que producen un daño irreparable a la credibilidad de la democracia porque esta sólo será respetada si sus resultados son del agrado del emperador. Caso contrario el error se corrige con una ayudita de los boys de la CIA y la “embajada”. Mejor será que la población siga pensando que el imperio tiene su sede en Orlando y sus personajes más significativos son el Pato Donald y el Ratón Mickey, que la CIA es una vetusta leyenda soviética y los otros quince servicios de inteligencia de Estados Unidos productos de una alucinación colectiva que afectó irreparablemente los cerebros de Noam Chomsky, Howard Zinn, Tom Engelhardt, Michael Parenti, James Petras, Jim Cockcroft, Philip Agee y John Perkins. Que no vaya a recordar ese pueblo que en el mayor acto terrorista de la historia Estados Unidos arrojó dos bombas atómicas sobre dos ciudades indefensas cuando Japón estaba vencido y que sí recuerde, en cambio, que Washington ha “exitosamente” exportado la democracia a Irak, Libia y Ucrania y ahora está tratando de hacer lo mismo en Siria y Venezuela. En síntesis, que Estados Unidos es lo que Hollywood dice que es y que Julian Assange es el novio despechado de la hija de Donald Trump y por eso inunda al mundo con sus mentiras desde Wikileaks. Se cumple lo que hace ya un siglo había pronosticado Gilbert K. Chesterton cuya cita pusimos como epígrafe a este escrito: los medios existen para impedir que la verdad sea dicha, que la verdad sea conocida.5

Cinco y final. El torrente de mentiras, falsedades y ocultamientos de mis críticos me obligaría a escribir un libro para desnudar toda y cada una de sus canalladas. No lo merecen. Prefiero proseguir con mis análisis y no perder mi tiempo discutiendo una a una sus acusaciones y respondiendo a sus insultos. Pero haré una excepción en relación a una de sus más socorridas mentiras: la reiterada caracterización del líder fascista y golpista Leopoldo López cono un “preso político.” En su afán por congraciarse con el imperio y la derecha vernácula los personeros de la oligarquía mediática insisten en el tema y, aún más, endiosan a ese personaje y a otros de su calaña como si fueran heroicos combatientes por la libertad. ¿Les suena la melodía? ¡Claro! Washington la empleó varias veces en el pasado: Combatientes por la libertad fueron los “exiliados” iraquíes que atestiguaron que el gobierno de su país estaba fabricando armas de destrucción masiva, a sabiendas de que tal cosa era una flagrante mentira. Pero sus testimonios fueron decisivos para que el Congreso de EEUU aprobase la declaración de la guerra contra Irak junto a José María Aznar y Tony Blair, siniestros cómplices del engaño que todo el mundo sabía era tal.6 Antes habían utilizado la misma virtuosa categoría para exaltar la imagen de los “contras” nicaragüenses, convirtiendo a unos brutales mercenarios en heroicos luchadores por la democracia y los derechos humanos. Volvieron a hacer lo mismo con la “oposición democrática” a Gadaffi supuestamente bombardeada por este en Bengasi, un hecho que luego se demostró absolutamente falso pues el monitoreo satelital de la zona reveló que no existió tal bombardeo.7 Pero la mentira surtió efecto y las víctimas de ese supuesto ataque rápidamente se convirtieron en valerosos combatientes por la libertad. Lo mismo está ocurriendo hoy en Venezuela, caracterizando como “preso político” a un señor como Leopoldo López que en realidad es un político preso, y que lo está por haber sido encontrado culpable del delito de sedición. En Estados Unidos, por ejemplo, esto configura un crimen federal y puede llegar a ser purgado con prisión perpetua y hasta con la pena capital si es que en los incidentes promovidos por los sediciosos para alterar el orden institucional o derrocar a las autoridades constituidas se produjeran víctimas fatales. Parecida es la pena contemplada en España (recordar el caso del Teniente Coronel Antonio Tejero, en 1981) a quien en principio se lo sancionó con prisión perpetua por haber intentado un incruento golpe de estado ocupando la sede de las Cortes, reteniendo a los diputados pero sin provocar el menor destrozo dentro y fuera del recinto.. La sanción a López, en cambio, fue mucho más benigna pese a los destrozos producidos y las muertes ocasionadas: 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de prisión. Con el ánimo de reducir la crispación política en vísperas de la Asamblea Nacional Constituyente la justicia venezolana le concedió el benefició de la prisión domiciliaria. Tal como es habitual en estos casos su otorgamiento estaba regido por estrictas reglas, una de las cuales era abstenerse de hacer proselitismo político, norma que el líder golpista violó repetidamente y por eso fue devuelto a la cárcel. Lo mismo ocurre en EEUU cuando un reo sale de la cárcel bajo “parole” y viola las condiciones de la libertad condicional. Nada nuevo. El gobierno argentino, y otros de su mismo signo, insisten en la liberación del “preso político” Leopoldo López, mientras mantiene como prisionera política sin cargos y sin proceso, y en contra de los reclamos de Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derecho Humanos, a Milagro Salta en la prisión de Alto Comedero, en Jujuy. Sin embargo, bastó que yo dijera que el retorno a la cárcel de López se ajustaba a derecho y era lo que legalmente correspondía para que un tropel de críticos se abalanzaran de nueva cuenta contra mi persona, haciendo lugar inclusive a la inserción en una de esa notas de ataques soeces y agraviantes extraídos de los mensajes enviados en las redes sociales, algo que yo al menos nunca había visto antes y que expresa el grado de putrefacción moral a que han llegado las oligarquías mediáticas en la Argentina y Nuestra América.8 ¡Dixit, et salvavi animam meam!

1 Afortunadamente para la paz en Venezuela los líderes de Acción Democrática manifestaron días atrás que presentarían sus candidatos a las elecciones de gobernadores y alcaldes previstas para la segunda mitad de este año, rompiendo de ese modo el chantaje al que los tenía sometidos la fracción terrorista de la oposición. Es muy probable que en los próximos días otros partidos adopten la misma postura.

2 Ver su “En defensa de Venezuela”, en La Jornada (México), 28 Julio 2017

3 https://www.state.gov/secretary/remarks/2017/08/272979.htm . Fue también publicado en España por el periódico digital Público: http://www.publico.es/internacional/crisis-venezuela-secretario-eeuu-dice-estudiando-forma-derrocar-maduro.html

4 https://red58.org/la-cia-confirma-que-est%C3%A1-trabajando-para-derrocar-a-venezuela-c485f0754487

5 Me permito recomendar la lectura de algunos libros que permitirán comprender un poco mejor el mundo en que vivimos y el papel que en él desempeñan los medios: Pascual Serrano, Desinformación. Como los medios ocultan al mundo (Barcelona: Península, 2009) y del mismo autor, Medios Violentos: Palabras e imágenes para el odio y la guerra (Madrid: El Viejo Topo, 2008).Ver también Denis de Moraes, A batalha da mídia (Río de Janeiro, Pao e Rosas, 2009)

6 Ver el magnífico documental “Iraq: a deadly deception” que prueba todo esto. Ir a: https://www.youtube.com/watch?v=3fNkeOZlM4U

7 Ver al respecto: https://www.youtube.com/watch?v=XYesnOD6_gQ

8 “Atilio Borón aplaudió los encarcelamientos de opositores en Venezuela y en Twitter le respondieron”, en https://www.clarin.com/mundo/atilio-boron-aplaudio-encarcelamientos-opositores-venezuela-twitter-respondieron_0_HkGhBMRU-.html

Venezuela Bolivariana: Te llaman “Dictadura”

Tomado de MI CUBA POR SIEMPRE

Níkolas Stolpkin .─ Te llaman “Dictadura”, esos que nunca vivieron en una dictadura.

Te llaman “Dictadura”, esos que no tienen idea lo que es sufrir una dictadura. Esos que no vivieron las injusticias de Franco, Somoza, Trujillo, Batista, Pinochet… Esos que nunca vivieron lo que eran las torturas sistemáticas, las desapariciones sistemáticas, las violaciones sistemáticas, las ejecuciones sistemáticas… Esos que no saben lo que es salir a la calle y no saber si volverán vivos a sus casas. Esos que no saben lo que es vivir con el miedo a perder un hijo, un padre, una madre, por querer luchar contra las injusticias de una dictadura…
Me niego a entender a aquellos que te llaman “Dictadura”. Que no saben lo que es ser ignorados por los Medios de Comunicación. Que no saben lo que es hablar con sumo cuidado para no ser una nueva víctima de una dictadura. Que no saben lo que es que te cierren las puertas por tus ideas políticas.

Y es que no entiendo a aquellos que te llaman “Dictadura” y pueden viajar tan libremente por el mundo denunciándote… Aquellos que pueden dar entrevistas sin ningún tipo de censura… Aquellos que nunca les falta la comida, pero que te denuncian por falta de alimentos… Aquellos que nunca les falta medicamentos, pero que te denuncian por falta de medicinas… Aquellos que nunca les falta espacio para denunciarte en los Medios, pero que te denuncian por falta de libertad de expresión.

Sí, mi querida Venezuela, juro que no entiendo a aquellos gobiernos que te llaman “Dictadura”, aquellos países autodenominados “democráticos”, pero que en casa algunos están llenos de fosas comunes, asesinatos extrajudiciales, desapariciones, paramilitares, desplazados, periodistas muertos…

Juro que no entiendo a aquellos gobiernos que te llaman “Dictadura”, pero que bombardean Vietnam, Yugoslavia, Afganistán, Libia, Siria, Irak… Que hablan de “democracia”, pero que la abstención suele ser la verdadera triunfadora cada vez que hay elecciones presidenciales o municipales… Que hablan de “Derechos Humanos” y en casa viven aplicando lo mismo que no querrían en otros países (pena de muerte, abuso policial, etc)… Que hablan de “Libertad de expresión” y sacan una “Ley Mordaza”… Que hablan de “participación ciudadana” y sólo les permiten a sus ciudadanos participar para cada elección presidencial o municipal… Que hablan de “no injerencia” y son los primeros que meten sus narices… Que hablan de “intolerancia”, pero que en casa el racismo, la xenofobia siguen siendo pan de cada día… Que te acusan de “Narco-Estado”, pero que no sufres los horrores de los cárteles de la droga como en ciertas “sólidas democracias” y que no eres ni competencia en producción ni en transporte de drogas.

La OEA te llama “Dictadura”. Amnistía Internacional te llama “Dictadura”. Human Rights Watch te llama “Dictadura”. La Unión Europea te llama “Dictadura”. Todos ellos, curiosamente, financiados por el Gran Capital.

¿Qué tienes Venezuela que tanto te odian? ¿Qué tienes Venezuela que tanto se “preocupan” por ti? Sí, Venezuela, tienes hoy a un pueblo de vuelta en casa (Asamblea Nacional Constituyente); tienes las mayores reservas de petróleo en el mundo; tienes a un pueblo bravío con conciencia política y en pie dando la lucha; tienes a un pueblo que participa activamente y que no es apático; tienes a unas fuerzas armadas nacidas del pueblo y sin castas militares. Ya quisieran algunos tener a tu pueblo sumido en la ignorancia y bajo las garras del cruel neoliberalismo.

Es que no entiendo a aquellos artistas y famositos que te llaman “Dictadura” y no sospechan que lo que les sale por sus bocas es una triste copia sacada de los Grandes Medios, de otras figuras, de estructuras afines al Gran Capital o, quién sabe, de algún billetito.

Y es que puedes ver hoy los rostros de la Asamblea Nacional Constituyente, tan distintas a los rostros que acostumbramos a ver año tras año, década tras década dentro de nuestro Poder Legislativo. Y si no son ellos, son sus hijos. La gran diferencia radica en que los primeros representan, claramente, los intereses del pueblo, y los segundos representan los intereses de la Gran Empresa y se pelean entre ellos para recibir la “atención” de los Grandes Intereses. No por nada estos últimos reciben sus buenas mesadas, aparte de sus jugosos sueldos, para que dicten leyes a la medida de sus intereses.

No. No me creeré ese cuento de que eres una “Dictadura” y de que tienes a un “dictador”. Te odian porque no estás de rodilla frente al Gran Capital (*). Te odian porque eres un país con independencia. Te odian porque tienes riquezas que no están bajo el control del Gran Capital. Te odian porque tienes a un presidente como Nicolás Maduro que prosigue el legado del comandante Hugo Chávez. Te odian porque le entregas voz a tu pueblo. Te odian por llenar de valores a tu pueblo. Te odian por abrirle los ojos a tu pueblo. Te odian porque has acostumbrado a participar a tu pueblo. Por todo eso y más te odian, y por eso tratan de mostrar a sus propios pueblos que eres una “Dictadura”, para que tu ejemplo no pueda contagiar por ningún modo a sus propios pueblos. Por eso tu hija Delcy Rodríguez, y con mucha razón, dijo a los pueblos del mundo: “Pueblo levanta la cara y ve que en Venezuela sí se puede gobernar desde el pueblo; pueblo levanta la cara y toma el poder político; pueblo levanta la cara y derrota a esa oligarquía que te oprime, que te irrespeta.”

(*) Por eso también llaman a Cuba “dictadura” y repudian su independencia.

Fuente: http://stolpkin.net/spip.php?article1544

Arleen Rodríguez: “El periodismo cubano es libre del mercado, la libertad más importante del mundo hoy” #CubaEsNuestra

Arleen Rodríguez. Foto: Roberto Garaicoa / Mesa RedondaPor Pascual Serrano | Tomado de SANTIAGO ARDE

Arleen Rodríguez es una de las periodistas más destacadas de la televisión pública cubana. Es la coordinadora general del emblemático programa de debate de máxima audiencia “Mesa Redonda” que transmite Cubavisión y que durante diez años tuvo una emisión especial en Telesur Internacional.

Fue subdirectora y directora de Juventud Rebelde, el periódico de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba y en 1993 ganó el premio nacional de periodismo José Martí. Integra la Presidencia Nacional de la Unión de Periodistas de Cuba, el órgano electivo de los periodistas del país.

Los críticos de la revolución le acusarían de ser la imagen oficial del Gobierno socialista cubano y por ello no hemos dudado en preguntarle sobre los temas más controvertidos del periodismo en Cuba, a los que ha respondido con independencia y honestidad. Queremos saber la situación de los profesionales y de los medios en su país, sus límites y, por qué no, comparar con nuestros países.

Mesa Redonda, el programa que usted coordina y modera, es el programa de debate estrella de la televisión cubana, ¿nos puede contar en qué consiste?

Primero debo aclarar que no es exactamente un programa de debate, no fue concebido para promover debates sino para informar ampliamente y orientar desde la perspectiva de la mayor información posible. Y aunque es un programa que transmite la televisión, no es exactamente un programa de la televisión. Se trata de uno de los llamados “Programas de la Revolución”, creados e impulsados por Fidel Castro como parte de la Batalla de Ideas. Es importante decirlo, porque no es un informativo más, es un espacio de opinión editorial, comprometido con la línea política de la Revolución cubana y de su Partido. El programa nace al calor de la campaña por la devolución del niño Elián González a su padre, en diciembre de 1999. Fidel sugiere organizar una “Mesa Redonda”, con psicólogos y pedagogos que puedan explicar a la teleaudiencia “¿En qué tiempo se puede cambiar la mente de un niño?” Así se llamó el primer panel donde se dieron y comentaron las principales noticias que circulaban ya sobre el niño encontrado cerca de las costas de La Florida, tras un naufragio de balseros cubanos en el que Elián fue el único superviviente y, a partir de ese momento, convertido en trofeo de los grupos políticos de origen cubano que viven de la llamada industria de la contrarrevolución.

Del primer programa se derivaron otros, siempre con especialistas y periodistas, la mayoría expertos en la historia de las no relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Hasta el regreso de Elián a Cuba, el 28 de junio de 2000, el programa llegó a alcanzar los más altos niveles de audiencia, superando incluso la telenovela de turno.

Actualmente el programa dura sólo una hora (de siete a ocho de la tarde). Semanalmente comparecen funcionarios del Gobierno para ofrecer información de sus respectivas actividades y responder, en una segunda emisión, interrogantes de la población. El resto de los días están dedicados a análisis de acontecimientos internacionales, entrevistas a personalidades cubanas y extranjeras y debates sobre los problemas más acuciantes de la sociedad cubana actual

¿Quién decide los invitados?

Los panelistas de las mesas de información pública los deciden los organismos invitados –algunas veces los encabeza el ministro o ministra–. Los invitados que analizan temas nacionales e internacionales se deciden en nuestro consejo editorial, a propuesta del director (moderador principal) y los otros dos moderadores.

¿Y las preguntas?

Las preguntas son elaboradas o improvisadas por los moderadores de cada tema. Aunque el guión regularmente cuenta con la aprobación del director, no suelen incluirse las preguntas, que fluyen al calor del diálogo.

Entonces no es un programa plural. ¿Entrevistarían, por ejemplo, a Donald Trump o a Mariano Rajoy?

Por supuesto que lo haríamos. En nuestro programa entrevistamos al expresidente James Carter durante una visita a La Habana y en la emisión para Telesur, que se transmitía también en Cuba, entrevistamos a varios presidentes y cancilleres en ejercicio que no son simpatizantes de la política de la Revolución. Pero todas son personas con un perfil político interesante, que, al menos en nuestro programa, no lanzaron invectivas contra el modelo cubano.

Pero si hablas de la pluralidad de la que presumen muchos medios, en el sentido de darle voz a enemigos activos de la Revolución, en ese sentido, no somos plurales. Te repito que somos un espacio editorial de defensa de la política de la Revolución. Imagínate si vamos a darle nuestro espacio a los que llevan años mintiendo con la entusiasta colaboración de grandes medios internacionales.

¿Cíteme a algunas personas que quisiera llevar a la mesa redonda?

Soñamos con tener un día al Presidente Raúl Castro como invitado, una vez tuve la oportunidad de comentárselo pero no aceptó. En Cuba, a diferencia de otros países, los dirigentes principales del país, evitan la excesiva exposición mediática. Y por declaraciones de los funcionarios que comparecen en los programas de información pública, sabemos que la mayoría lo hacen porque se lo exigen sus superiores. Hay una suerte de pudor y no poco de nervios ante las cámaras en transmisiones en vivo. Nos ha pasado decenas de veces, que personas que nos exponen con extraordinaria fluidez sus puntos de vista en una cita previa, no logran hacerlo igual cuando el programa está al aire.

No obstante, te digo que sería difícil elaborar una lista de invitados que no hayan estado en la Mesa. Como norma y seguramente por la historia misma del programa, hemos tenido en nuestro estudio, desde Fidel Castro, su creador, a gran parte de la historia y el presente de Cuba.

Qué curioso, unos cargos políticos que no se desenvuelven con facilidad en los medios de comunicación. Precisamente ese suele ser el principal mérito que se valora de los políticos en nuestros países.

A ver, cuando me referí a la dificultad para interactuar con los medios, en realidad hablaba de funcionarios públicos de ministerios y gobiernos locales, que deberían estar más familiarizados con los medios, porque les corresponde informar, rendir cuentas. En el caso de los que desempeñan responsabilidades políticas, evitan la sobreexposición en los medios. Hay como una regla no escrita de que lo importante es mostrar resultados.

En Europa y Estados Unidos se asocia el periodismo cubano a control del gobierno y falta de libertad. ¿Qué piensa de ello?

En Europa y Estados Unidos hablan del periodismo cubano como hablan de la democracia cubana, desde una ignorancia ofensiva. Nuestro periodismo lucha hace muchos años por parecerse más al país que somos y vivimos insatisfechos porque, con excepciones, seguimos lejos de lograrlo, pero algunas victorias podemos anotarnos: somos libres del mercado, que es la más importante de las libertades en el mundo de hoy. Muchos de los que hablan mal del periodismo cubano sin molestarse en leerlo, oírlo, verlo, se asombrarían de cómo hemos crecido, pero concedo que todavía somos feos a un gusto modelado por los patrones del mercado e incluso a nuestro propio paladar.

¿Por qué feos? ¿A qué se refiere?

Me refiero a que nuestra tecnología no es la más avanzada en la producción de diarios y revistas, que no tenemos periódicos a color, a que las revistas se editan en papel de poca calidad, que salvo nuevos espacios que empiezan a aparecer con determinado nivel tecnológico, todavía trabajamos la televisión con diseños y dinámicas muy antiguos.

¿Puede criticar en su programa decisiones del gobierno o recoger quejas de ciudadanos?

Podemos y lo hacemos, pero eso no es lo importante, sino que la población lo haga directamente. Como somos un equipo muy pequeño -apenas 5 ó 6 personas- nos apoyamos mucho en Cubadebate, la página web que nació y creció en nuestro colectivo. Los programas sobre temas nacionales se realizan en coordinación con ese portal y juntos abren un foro, donde se reciben y responden las opiniones de la población, también se abren los teléfonos con igual objetivo. En los archivos de Cubadebate pueden encontrarse esas discusiones, donde aparecen las más fuertes críticas a gestiones gubernamentales. También en nuestros vídeos en Youtube, donde están las emisiones Sobre la Mesa, con debates que al menos una vez al mes, se arman con discusiones candentes en un panel de periodistas de otros medios invitados.

¿Entonces esos foros en internet de discusión y crítica son abiertos y se puede acceder? ¿me puede facilitar la dirección?

Claro que son abiertos. Nuestro sitio: http://www.cubadebate.cu es la referencia. Allí se accede también a la Mesa Redonda y sus enlaces con Facebook.

¿Se ha dado el caso de que alguna Mesa Redonda ya grabada no fuese emitida después o, dicho de otra manera, fuera censurada?

No es posible. La Mesa se transmite en vivo y en directo. Sólo se graban algunos programas por razones de disponibilidad de estudio o condiciones para la transmisión (desde provincias, por ejemplo) o entrevistas con personalidades que no pueden comparecer el día en que se va a transmitir, pero en general la Mesa sale al aire en vivo.

Usted ha viajado en numerosas ocasiones fuera de Cuba y ha podido comprobar el periodismo que se hace fuera de la isla, ¿qué opinión le merece?

En cada viaje al extranjero que he hecho a lo largo de mi vida profesional (más de 30 años), lo primero que busco es la prensa del país, excepto en las naciones cuyo idioma no comprendo (solo puedo leer en portugués y en inglés, además del español). Recuerdo que en mi primer viaje a España –Cumbre Iberoamericana de 1992–, leí tantas cosas bien escritas en El País y El Mundo, que cargué periódicos en mi valija para guardarlos como si fueran libros. Con Página 12 en Argentina y con La Jornada en México me pasó lo mismo años después. A estos dos últimos todavía los sigo como imprescindibles. Los dos españoles me han defraudado mucho. De los informativos de televisión, DW [Deutsche Welle] en español y BBC en inglés me engancharon alguna que otra vez, pero, a decir verdad, lo único que realmente me ha deslumbrado y enorgullecido, se hace en Latinoamérica: nuestra Telesur, de cuyo staff aun me siento parte y el canal Encuentro, fundado por Tristán Bauer en la Argentina de los Kirchner.

Lo demás que busco, a través de internet, es prensa alternativa seria, una práctica que se nos hizo hábito cuando descubrimos rebelion.org. Nuestro Cubadebate nació inspirado en aquel sitio del que fuiste fundador.

Los años han pasado y el tiempo es cada vez más escaso, así que me he vuelto muy selectiva por obligación. Hoy voy directo a los sitios donde puedo encontrar lo que me informa y me interesa. Ya no me resulta difícil encontrar lo bueno y lo bueno me gusta leerlo completo, así que no pierdo tiempo con toda la basura que sé que se publica en muchas partes.

Especialmente le huyo a la mentira. Me enerva demasiado. Algunos colegas me dicen: hay que leerlo todo para contrapesar. Que lo hagan los nuevos. Yo paso. No soporto la postmoderna equivalencia de todas las verdades.

¿Cuál cree que serían las principales demandas o preocupaciones de los periodistas cubanos?

Las principales demandas de los periodistas cubanos hoy, están relacionadas con las necesidades materiales para ejercer el oficio desde los medios públicos (esos que desde el exterior peyorativamente llaman oficialistas). Los durísimos años de Periodo Especial [así se denominó en Cuba al período de crisis económica que comenzó tras colapso de la Unión Soviética en 1991 y del que comenzó a recuperarse a partir de 1995] han impactado mucho al sector, porque siempre hay otras prioridades para la escasa billetera de una nación bloqueada. Los periodistas piden mejores pagos por sus trabajos, actualización tecnológica completa (wifi doméstico, banda ancha, máquinas más modernas, facilidades para el desplazamiento), pero no han dejado de ejercer con dignidad el oficio, aunque afuera de sus redacciones los esté asediando ferozmente una creciente red de medios privados que pagan varias veces el salario del medio público.

Como el rigor a que obliga el bloqueo permanece, hoy muchos medios están planteándose modelos de gestión que les permitan autofinanciarse, pero para ello es obligado cambiar normativas y reglamentaciones vencidas por el tiempo, que permanecen ahí, como el dinosaurio de Monterroso, obstaculizando cualquier avance.

Otras demandas están dirigidas a los funcionarios públicos y su deber de dar información, algo que durante años ha desconocido la mayoría en nombre de la real persecución de que es objeto cualquier dato importante sobre Cuba. La Unión de Periodistas está dando una fuerte pelea a favor de esa y las otras demandas.

Si se revisa la prensa local –los periódicos y emisoras de provincias– se puede advertir que la excepción empieza a transformarse en regla: hay provincias cuya prensa provoca envidia en medios nacionales, por la osadía y la profesionalidad de sus publicaciones. Lógicamente son los mismos lugares donde es apreciable el índice de aprobación de las autoridades por su población.

En Cuba están apareciendo nuevos medios privados. Desde periodistas con su propio blog a nuevos proyectos web con capital extranjero, ¿qué piensa al respecto?

Lo de los medios privados es algo que se ha ido colando, al margen incluso de lo que expresa la Constitución, pero existen, están ahí, financiados no se sabe bien ni por quién, pero van apareciendo en el escenario mediático con una evidente disponibilidad de fondos que se utiliza para pagar bondadosamente cierto tipo de periodismo que hasta ahora estuvo ausente de la sociedad cubana: exaltando el consumismo, la banalidad, el éxito personal por encima de la solidaridad y promoviendo marcas, estilos de vida y perspectivas de análisis más cercanas a la sociedad de mercado que al socialismo. Lo hemos debatido intensamente en la UPEC y esperamos que una Ley de Comunicación o de Prensa termine por resolverlo. No estoy hablando de los blogs personales, que le aportan, desde mi punto de vista, una dinámica nueva y desafiante al periodismo tradicional. Lo que nos faltan son regulaciones actualizadas. Lo que debemos es impedir que nos pasen gato por liebre y que, en nombre de una falsa libertad, terminemos maniatados por el mercado como tantos colegas nuestros en el mundo.

¿Dice que es más rentable en Cuba trabajar para un medio privado que para uno público?

Pues sí, los privados disponen de abundantes fondos de los que hacen ostentación, pagan en divisas a sus colaboradores, un dinero que es varias veces el salario que hoy pagan los medios públicos. Seguramente es más rentable trabajar para los privados, no solo en la prensa. La pregunta es: ¿hasta cuándo? Estoy convencida de que a medida que se sufra en la práctica aquello de que “el que paga manda”, mucha gente rectificará hacia la real libertad de crear en función de ideales.

¿Hay periodistas encarcelados en Cuba? Reporteros sin Fronteras dice que se persigue la libertad de expresión

No conozco a ningún periodista encarcelado en Cuba y creo seriamente que pocos países pueden presumir de mayor libertad de expresión, no sólo en los medios -que la hay con los límites de la responsabilidad individual y colectiva y los alcances de la voluntad y el talento de periodistas y directivos- también en el conjunto de la sociedad, estructurada en organizaciones que, empezando por la niñez, garantizan un nivel de participación social que nadie puede negar. ¿Cómo se puede explicar la supervivencia de la Revolución al cruel cerco de su poderoso vecino sin libertad para expresarse? Reporteros sin fronteras tiene muchas tareas pendientes en nuestra región, la de más asesinatos y desapariciones de periodistas, pero ninguno de ellos es cubano.

Algunos lectores, críticos con la revolución cubana, podrían pensar que habla así porque disfruta de algunos privilegios inaccesibles a la mayoría de los cubanos, y de esa forma los gobernantes se ganan su fidelidad. ¿Qué me responde?

Que alguien enumerara mis supuestos privilegios. Vivo en un apartamento pequeño de un edificio multifamiliar, construido por microbrigadas, tengo un automóvil, que me gané trabajando y que ya está bastante viejo y dañado por el uso, el abuso y lo costosas que son las reparaciones. Trabajo intensamente, no sólo en la Mesa Redonda: escribo y hago la conducción de un programa de radio semanal de entrevistas a personalidades nacionales y extranjeras y colaboro en guiones de documental y publicaciones que tienen una línea editorial afín a mi pensamiento. No conozco a nadie que envidie mi situación, pero no me quejo. Escogí mi profesión y la disfruto mucho. Tampoco me quejo de las dificultades que como cubana me ha tocado sufrir. Es el precio que nos ha tocado pagar por insistir en la defensa de una sociedad más justa.

¿Cómo cree que se informa de Cuba en la prensa extranjera?

Creo que los medios extranjeros, al menos por lo que publica la llamada gran prensa, es en general maliciosamente selectiva y responde a un prejuicio anticomunista al hablar de Cuba. Tergiversan, mienten y silencian. Pero también nuestro país peca de parco, omiso y lento para difundir sus verdades. En la era de internet podríamos hacer mucho más, aunque el bloqueo mediático al país, y no sólo desde Estados Unidos, es casi peor que el financiero.

¿Qué considera que tiene como periodista en Cuba que no tendría en otro país?

Lo que como periodista tengo en Cuba que no tendría en otro país es la posibilidad de vivir sin miedo a que me encarcelen o me asesinen por decir lo que pienso. Y la suerte de poder practicar el periodismo desde una militancia de compromiso con los pobres de la tierra, sean de nuestro país o de otro cualquiera. No hay nada más gratificante que escribir, hablar, difundir, los sueños, las peleas, las victorias, de las mayorías.

Cuba toma nota: Soros, la Open Society y la guerra mediática contra Venezuela

Por Carlos Luque Zayas Bazán/La pupila insomne

Como era de esperar, la guerra mediática internacional arrecia contra la victoria inicial de la Asamblea Constituyente Venezolana. El CEO de la empresa Smartmatic, el venezolano Antonio Mugica ha declarado a la agencia Reuters que

We know, without any doubt, that the turnout of the recent election for a National Constituent Assembly was manipulate…” (Sabemos, sin lugar a dudas, que la participación de las recientes elecciones para una Asamblea Constituyente Nacional fue manipulada…) y,

We estimate the difference between the actual participation and the one announced by authorities is at least 1 million votes…” (Estimamos que la diferencia entre la participación real y la anunciada por las autoridades es por lo menos de 1.000.000 votos.)

Pero, ¿qué es Smartmatic, cómo surgió y quién es Antonio Mugica?

Si Ud. teclea estos dos términos en Google encontrará la noticia del “fraude” en los sitios digitales de Univisión, El Mundo, El País, ABC, El Nacional, El Universal, Martínoticias, todos citando la matriz de Reuters. Lo que no encontrará es una pequeña historia de cómo surgió esa empresa y quiénes son sus principales sostenedores internacionales.

Según nos ilustra José A. Téllez Villalón, y se puede confirmar en la Red de Redes mediante el mismo sitio de la empresa, esta entidad está especializada en tecnología para procesos electorales y su principal cliente es el Consejo Nacional Electoral venezolano desde que fue contratada en el 2004. Desde entonces su tecnología se ha empleado en las últimas 14 elecciones del país.

En Venezuela hoy radica sólo una sucursal, pero la futura transnacional, como mera empresa en sus inicios, surgió con un empréstito público del gobierno venezolano bolivariano, deuda que pudo amortizar mientras se expandía internacionalmente con los contratos firmados para asistir a las sucesivas elecciones efectuadas en el país.

Tiempo después el negocio se asoció con el inglés Lord Mark Malloch-Brown. En la Wikipedia se explica que “Smartmatic es una empresa multinacional especializada en el diseño y despliegue de soluciones tecnológicas orientadas a ayudar a gobiernos a cumplir sus compromisos con los ciudadanos”, pero en ese epígrafe no encontrará ningún otro dato de la relación con esa empresa con el Barón Mark Malloch-Brown. Es preciso tener en cuenta que la Wiki advierte que “Un contribuidor principal a este artículo parece tener una conexión cercana con su tema”, es decir, llama la atención sobre un posible conflicto de interés para sugerir un posible sesgo de la información que brinda acerca de la empresa. Resulta curioso que por la información principal de la Wiki no sabríamos que el Lord inglés, miembro del Partido Laborista y que en su tiempo fue el segundo de la ONU, también fue vicepresidente de los fondos de inversión nada menos que uno de los más grandes especuladores multimillonarios de todos los tiempos, George Soros, y que también ocupó ese cargo en el instituto de Soros, Open Society, Sociedad Abierta. (sí, esa misma con la que colabora el tanque de pensamiento radicado en nuestro país, Cuba Posible, y que anunció próximamente entrevistará a Soros para saber su opinión “sobre los problemas globales”, según anuncian sus directores.) El lord inglés además ha ocupado la vicepresidencia en el Banco Mundial. Esa información hay que buscarla en el tema que la Wikipedia dedica al personaje. José A. Téllez Villalón, quien consultó la página ofrece el texto en inglés, que informa:

“Malloch Brown se ha asociado estrechamente con el multimillonario especulador George Soros. Trabajando para los refugiados internacionales, formó parte del Comité Consultivo de Soros sobre Bosnia en 1993 – 94, formado por George Soros. Desde entonces ha mantenido relaciones cordiales con Soros, y alquilado un apartamento propiedad de Soros mientras trabajaba en Nueva York en asignaciones de la ONU. Mientras servía como administrador del fondo de desarrollo de las Naciones Unidas, Malloch Brown habló al lado de Soros en 2002, lo que sugiere que las Naciones Unidas y el Instituto de la Sociedad Abierta de Soros, así como, en otras organizaciones trabajan juntos para financiar funciones humanitarias.”

El entramado de acciones e intereses asociados a estas personalidades de los grandes negocios internacionales, no se limita a los bussines. La política y la subversión son, en el fondo, su principal escenario y objetivo. Como él mismo aceptó, Soros ha jugado un decisivo papel en los sucesos que provocaron la escisión neofacista y la guerra civil en Ucrania, ha financiado las llamadas “revoluciones de colores” dirigidas a socavar gobiernos o políticas cuyo desenvolvimiento puedan significar una amenaza a sus intereses. Hoy no puede asombrar la declaración de Antonio Mugica y es altamente probable que una vez surgida aquella empresa con el apoyo del dinero público venezolano, su absorción internacional haya estado esperando la oportunidad de hacer valer sus verdaderos objetivos. Otra lección para Cuba y una advertencia para los que en Cuba quieren sembrar una semilla que no podrá encontrar terreno fértil para florecer en nuestro país.

Cuba-EE.UU: En escena los viejos muchachones

Trump recibió recientemente en su despacho de la Casa Blanca a los principales personeros de la brigada mercenaria derrotada en Playa Girón, a petición del Senador Marco Rubio.

Trump recibió recientemente en su despacho de la Casa Blanca a los principales personeros de la brigada mercenaria derrotada en Playa Girón, a petición del Senador Marco Rubio.

En Estados Unidos siempre se ha trabajado en la confección de un plan subversivo integral contra Cuba ajustado a los acontecimientos, con sus ramas políticas e ideológicas abiertas y sus operaciones encubiertas para usar todas las herramientas que hagan falta en el propósito de desestabilizar el orden interno nacional y lograr los objetivos de destruir a la Revolución.

Lo que ha hecho Donald Trump ha oxigenado a esa frustrada derecha de origen cubano. Los acontecimientos se han disparado tan pronto como el presidente concluyó su discurso retórico ante aquel público histérico, de apátridas, mercenarios, y, de modo especial, con la presencia de un grupo amplio de terroristas que ha sembrado luto y muerte en el seno de nuestro pueblo a lo largo de más de 55 años. Aplaudían frenéticamente a cuanta frase amenazante pronunciaba contra nuestro país y a la promesa de ser duros contra nuestra heroica nación.

Casi inmediatamente después del discurso del jefe del imperio, organizaciones de la mafia y mercenarios que viven en la Isla ofrecieron una conferencia de prensa en un centro cultural de Miami para calificar de “exitoso” el giro de la política de la administración en sus relaciones con nuestro país y enfatizar que a juicio de ellos lo dicho por Trump marca “una nueva era”.

Lo más significativo es que pasadas varias horas del show en el miamense teatro Manuel Artime, se produjo un acontecimiento que no ha tenido mucha divulgación, pero es muy llamativo y, como algunos expertos en Estados Unidos han señalado, no es algo casual: el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo, se reunió en Langley con varios miembros de la Brigada mercenaria 2506 encabezados por Félix Rodríguez Mendigutia el Gato y otras personajes, entre ellos el comisionado del condado de Miami-Dade, Esteban Bovo Jr., el Sheriff Jorge Gutiérrez Izaguirre y el senador cubanoamericano, Marco Rubio.

El mercenario de la 2506, y también empresario de origen cubano José Pepe Cancio, calificó de “muy agradable”, el encuentro y se deshizo en elogios sobre el modo en que fueron atendidos por el jefe de la CIA. “Nos atendió en su salón de reuniones privado, fue muy agradable… Según la nota que se ha divulgado, Pepe Cancio relató que poco antes de comenzar el encuentro con Pompeo, los brigadistas coincidieron en la sede de la CIA con el presidente guatemalteco, Jimmy Morales, a quien le expresaron el deseo de recuperar un avión utilizado durante la invasión de Bahía de Cochinos, en 1961.

“Hace años, varios amigos míos han estado tratando de conversar con varias personas en el gobierno guatemalteco y hasta ahora nunca habíamos tenido la oportunidad de poder hablar con un presidente de Guatemala y pudimos conversar con él”, explicó entusiasmado. Cancio dijo que ya cuentan con los medios para traerlo a Miami, una vez que reciban el autorizo del país centroamericano, nación que describió como muy ligado a la lucha del exilio cubano.

La CIA y sus “viejos guerreros”

Los mercenarios y Rubio en la sede de la CIA.

Los mercenarios y Rubio en la sede de la CIA.

Si algo han probado los hechos es que esta gente siempre se conduce hacia los extremos con tal de mantener el acceso al poder y no poco es su envalentonamiento tras el discurso de Donald Trump. Pero cuál es el mensaje adicional de la reunión de los “viejos guerreros” con Pompeo.

El presidente de los veteranos de la brigada mercenaria 2506, Humberto Chino Argüelles (en realidad es Díaz-Arguelles, pero se quitó el Díaz), dijo por su parte que “la llegada de Trump demuestra que nunca se ha dejado de luchar por la libertad de Cuba”.

Si la CIA vuelve a asomar sus fauces de manera tan pública en el ambiente miamesco, ¿puede interpretarse como que se abrirá otra vez la caja de Pandora donde la palabra mágica dinero moviliza y desata pugnas facciosas de entre los múltiples grupúsculos que buscan beneficiarse con la industria anticubana y cuya meta ha sido siempre en estos casi 60 años sacar utilidades?

¿Pretenderán utilizar otra vez a estos “viejos guerreros” en las andadas de las acciones encubiertas para ver quien recibe más e intentar dominar por la vía del terror el escenario que hoy les resulta complejo y adverso a épocas pasadas, tanto en la comunidad cubana, como en nuestra Patria? ¿Proyectarán usarlos otra vez como “la efectiva tuerca para favorecer la agresiva política del presidente en el exterior” y recularán a las acciones conspirativas de Dallas y Watergate?

Por lo pronto, de Mike Pompeo se puede esperar cualquier cosa. Es uno de los representantes de la línea más dura del Partido Republicano con amplia experiencia en asuntos de inteligencia, de seguridad nacional y militares.

Figura destacada de la facción ultraconservadora republicana Tea Party, como legislador fue crítico del acuerdo nuclear de la administración de Barack Obama con Irán. También ha defendido programas de recolección masiva de datos personales por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés) y es un firme defensor de que se mantenga abierto el centro de detenciones en la ilegal base naval de Guantánamo.
Según los despachos sobre su trayectoria, Pompeo defendió a la CIA después de la publicación del Informe del Comité de Inteligencia del Senado sobre la Tortura en 2014, que detalla esas prácticas criticadas por violación de derechos humanos. “Estos hombres y mujeres no son torturadores, son patriotas”, dijo.

Cría cuervos y te sacarán los ojos

Como BOHEMIA publicó en un anterior comentario –y ahora prosigue– Trump se codeó en Miami con la flor y nata de una mafia que se distingue por aprovecharse del dinero de los contribuyentes y buscar pretextos para ver si algún día los gobernantes norteamericanos se atreven a intervenir directamente en Cuba.

Allí estaban los Díaz-Balart. No solo Mario, sino también Lincoln que igualmente fue congresista y renunció antes de que le partieran la siquitrilla por acciones fraudulentas. Si algo caracteriza a esta familia batistiana es la habilidad y su perenne flexibilidad ética.

Desde el viejo Rafael que fue uno de los dirigentes más activos del aparato de represión de la tiranía batistiana. Cuando llegó a Miami en los primeros días de enero de 1959 con el apoyo de las autoridades norteamericanas fundó la organización terrorista La Rosa Blanca, integrada por asesinos y torturadores, como el sangriento coronel Pilar García, personaje con nombre de mujer y alma de hiena que se distinguió por su sadismo y crueldad, o el teniente coronel Merob Sosa que realizó horribles matanzas con cientos de campesinos en la Sierra Maestra y que su terrorífica actuación fue célebre por una frase: “¿qué pasa si Sosa pasa?”.

Lincoln, ahijado del dictador Fulgencio Batista, y fanático partidario del uso del terrorismo contra Cuba, desde su cargo de congresista abiertamente recomendó a la Casa Blanca en época de Clinton una suspensión “temporal” de la ley de neutralidad y permitir a los terroristas de Miami que lanzaran ataques contra la Isla. Tiene entre sus “méritos” haber ejercido influencia para la liberación y admisión en Estados Unidos del asesino Orlando Bosch Ávila y de haber presionado para la liberación del otro archicriminal, Luis Posada Carriles. Igualmente, y con absoluta impunidad, en dos ocasiones ante espacios públicos de la televisión y la radio clamó por el magnicidio de Fidel: “Estados Unidos debe asesinarlo”, dijo.

El excongresista Lincoln Díaz-Balart se ha dedicado a reorganizar el grupo mafioso clandestino creado por su padre, La Rosa Blanca, lo cual hizo con la presencia de la Loba Feroz, la congresista Ileana Ros-Lehtinen, y del senador Marco Rubio con el propósito de recuperar a su favor una tajada de los millonarios fondos del presupuesto federal destinados a desestabilizar a Cuba.

Igual propósito persigue Silvia Hediondo (perdón Iriondo), una canosita que se veía detrás de Trump en el talk show del teatro Artime, sacando la cabeza para que la vieran bien en Miami… y en Washington, porque ella es otra de las que anda detrás del dinero que suministran las agencias gubernamentales estadounidenses para la subversión en Cuba, y así también vivir del cuento.

Iriondo, cuyo verdadero nombre es Silvia Goudie Medina, es hija de un mercenario de la fracasada invasión CIA de Playa Girón, y ha hecho de la lucha contra Cuba un nivel de opulencia desde la creación de su criatura Madres y Mujeres AntiRepresión (M.A.R.), que subsidia generosamente el gobierno norteamericano. Baste recordar que esta mujer y los integrantes de su organización dijeron cuando el secuestro del niño Elián que preferían que este muriese, antes que devolvérselo a su padre y familiares en Cuba.

Como se ha denunciado en otras oportunidades, esta señora trata de buscar dinero y para ello promueve todas las campañas contra Cuba que ha protagonizado la extrema derecha miamense y apoyan y estimulan a la contrarrevolución. Amparada en su supuesto humanismo también hacen llamamientos a la desobediencia civil. Envían apoyo financiero y cientos de documentos con propaganda subversiva a los mercenarios de la llamada disidencia. Se visten de negro, y ahora también de blanco en señal de luto, manejando el tema cubano como se vende un producto.

Se dice que ella rivaliza con otro camaján de la política anticubana, el connotado contrarrevolucionario Orlando Gutiérrez Boronat, secretario nacional del denominado Directorio Democrático Cubano, con sede en Miami, de larga trayectoria terrorista como miembro en la organización Abdala cuando estaba fusionada al violento Frente de Liberación Nacional Cubano, que fue calificado por la CIA en su estudio “Diagnóstico y Pronóstico del Terrorismo Internacional y Transnacional” de 1976, como la organización terrorista de cubanos más activa en Estados Unidos entre 1968 y 1975. Eso sin contar su participación en la secta Jóvenes de la Estrella y sus servicios a las agencias de inteligencia y subversión norteamericanas, que durante décadas han tratado de derrocar a la Revolución cubana.

Gutiérrez Boronat, recordó el fallecido periodista Jean Guy Allard, promocionó Junto a Ana Carbonell, entonces jefa de la oficina en Miami de Lincoln Díaz-Balart, un reporte difamador sobre la supuesta vinculación de Cuba con los movimientos terroristas islámicos, que fue publicado precisamente en septiembre de 2001, tras los trágicos y condenables actos de terror ocurridos en territorio norteamericano, tratando de persuadir que el Washington de George W. Bush atacara a nuestro país.

Gutiérrez Boronat, para seguir bailando al compás de la danza de los millones proporcionados por Washington, alabó el acto de Trump: “Hoy es un día de victoria, es una victoria estratégica de la resistencia cubana del exilio. Hemos demostrado que no nos pueden borrar”.

Y no se puede dejar de mencionar a otra estrella de la farándula cavernícola que estaba pavoneándose junto al presidente de Estados Unidos: Antonio D. Esquivel, flamante “presidente” de la supuesta Junta Patriótica Cubana, connotado terrorista desde sus tiempos en la dirección de la contrarrevolucionaria organización autoproclamada Movimiento de Recuperación Revolucionaria y que más de una vez conspiró junto a cabecillas de los grupos más violentos en Miami, como el estafador y asesino Tony Calatayud, Roberto Frómeta de los Comandos F-4 y otros jefes militares de Alpha 66, para “tumbar a bombazos” a la Revolución.

Esta Junta es una coalición de varios grupúsculos contrarrevolucionarios y anacrónicas tendencias políticas de la emigración cubana que fue creada por un personero de la seudorepública, Tony Varona, con vínculos a las tenebrosas operaciones de la CIA contra la Isla.

Tales son algunos de los carcamales que llenaron de alabanzas a Donald Trump en el teatro Artime y hasta le cantaron “Feliz Cumpleaños”. Trump tendrá que chocar con la misma piedra de algunos de sus antecesores para darse cuenta que a esta gente le pega bien aquello de “cría cuervos y te sacaran los ojos”.

Trump saluda desde su asiento presidencial al asesino del Che, Félix Rodríguez Mendigutía.

Trump saluda desde su asiento presidencial al asesino del Che, Félix Rodríguez Mendigutía.

Origen: Cuba-EE.UU: En escena los viejos muchachones

Venezolanos marchan hoy en apoyo a Constituyente

Gracias a ARGENCUBA

Caracas, 7 ago (PL) Miles de venezolanos marcharán hoy en respaldo a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que esta semana continuará laborando en búsqueda de la paz y contra la guerra en todas sus formas que enfrenta el país.

La cita será en la Plaza Morelos, en la avenida México, Caracas, donde se convocó la concentración a las 10 de la mañana para reiterar lo expresado el 30 de julio cuando más de ocho millones de electores se pronunciaron a favor de instalar un espacio de diálogo y paz a través del Poder originario.

El sábado los elegidos del pueblo instalaron el foro soberano, entre cuyas primeras acciones destacó la remoción de su cargo de la Fiscal General Luisa Ortega Díaz, quien en opinión del primer vicepresidente de la ANC, Aristóbulo Istúriz, promovió la discriminación y parcialidad política generando altos niveles de violencia delictiva y política en el país.

Seguidamente el órgano designó al Defensor del Pueblo, Tareck Saab William, como nuevo Fiscal General de la nación, con la encomienda, entre otras, de dar garantía del debido proceso, de los juicios de los procesos penales, de la defensa de los derechos de las víctimas y de combatir los niveles que hoy afectan la paz y la estabilidad del país.

Por otra parte, la presidenta de la ANC, Delcy Rodríguez, quien también encabeza la Comisión de la Verdad, Justicia y Reparación de las Víctimas, señaló que esta tendrá amplias facultades plenipotenciarias.

Eso le permitirá revisar y determinar la responsabilidad de los victimarios sin parcialidad política y promoverá la paz, a fin de evitar que ocurran hechos violentos de carácter político.

Anunció Rodríguez que los constituyentes reanudarán sus labores mañana martes, mientras sectores de la oposición de derecha persisten en desestabilizar la unidad cívico-militar del país.

Este domingo, el Ejército Bolivariano controló un ataque terrorista contra el Fuerte Paramacay, ubicado en Valencia, estado Carabobo. ‘Con la información que manejo a esta hora, puedo decir que les pagaron para traerlos a esta aventura’, afirmo la víspera el presidente Nicolás Maduro.

‘De los 10 atacantes dos fueron abatidos por el fuego leal a la patria’, afirmó el jefe de Estado durante la transmisión del programa televisivo Los Domingos con Maduro, número 92.

Por: Luis Beaton

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