Estados Unidos: avaricia y fascismo

Es normal escuchar en los noticieros estadounidenses a los senadores y representantes afirmar que, al día siguiente de ser electos, comienzan a buscar financiamiento para su reelección.

En las películas y series de televisión estadounidenses, cuando se habla de campañas electorales, siempre vemos que los comandos de campaña tienen, como tarea fundamental, conseguir recursos económicos. Inclusive, cuando en la trama necesitan imprimir algo de drama, siempre sucede que algún grupo retira el financiamiento lo que amenaza con impedir finalizar la campaña.

Nadie obtiene un cargo de elección popular en los Estados Unidos si no cuenta con exorbitantes sumas de dinero.

El pueblo no importa, importan los dólares.

Por eso, es una plutocracia.

Un imperio fascista sediento de sangre

Esta secular avaricia por el dinero de los círculos de poder norteamericanos, de los que Donald Trump es un claro exponente, han convertido a esa nación en un imperio fascista sediento de sangre.

Así, las operaciones bélicas en Siria por parte de Estados Unidos y sus aliados, mantienen la política de hostigamiento y desestabilización del gobierno de Bashar al Assad. Sigue leyendo