#LaPupilaTv: Los por qué y los cómo de las vacunas cubanas (video)

Tomado de La Pupila Insomne.

Inauguran en #Rusia la Fundación Fidel Castro

Fundación Fidel Castro en el momento de su nacimiento

Amigos rusos y simpatizantes de la Revolución cubana crearon la Fundación Fidel Castro, integrada también por organizaciones solidarias que pretenden levantar un monumento al Comandante en Jefe en la plaza que lleva su nombre en Moscú.

Lena Loshkina, jefa del Comité Ruso por el levantamiento del bloqueo, dijo que el escultor Alexei Chebanenko ya trabaja en el proyecto del monumento a Fidel, que estará ubicado en el distrito de Sokol, junto a la calle Salvador Allende.

Tomado de Alma Cubanita.

Educación cubana, legado imperecedero de Fidel y la Revolución

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Los logros de la Educación en Cuba son fruto de un largo camino de transformaciones que desde el triunfo de la Revolución se enfoca en el ser humano, la niñez, la adolescencia, la juventud y los adultos, y brinda la posibilidad a la gran mayoría de la población de acceder a la enseñanza. Sigue leyendo

El Interferón que ayuda a tratar la Covid-19: de su origen hasta hoy

Este proyecto de trabajo comenzó en 1981, luego de que Fidel se reuniera con el médico estadounidense Randolph Lee Clark.
Este proyecto de trabajo comenzó en 1981, luego de que Fidel se reuniera con el médico estadounidense Randolph Lee Clark. Foto: Archivo de Granma

El Interferón Alfa 2b Humano Recombinante sigue siendo noticia en el mundo y captando el interés de los lectores por su eficacia en el tratamiento a pacientes contagiados con el nuevo coronavirus sars Cov-2, causante de la enfermedad Covid-19.

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América Latina en Fidel Castro

Las políticas de choque impuestas por el imperialismo y sus mecanismos financieros internacionales han provocado una terrible situación en los pueblos de América Latina que trae como consecuencia una agudización de la lucha de clases, con manifestaciones en estos momentos en varios países como Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela,  Colombia, Honduras, Nicaragua, Guatemala, Argentina, por citar algunos.

A estas alturas la idea que pretendía desideologizar todo, desde las discusiones económicas, las propuestas políticas, hasta las relaciones internacionales yace en el basurero de la historia. Como aseveró Fidel, “(…) estamos viviendo en un mundo más ideologizado que nunca, solo que se trata de un mundo donde se busca imponer la ideología del capitalismo, la ideología del imperialismo, la ideología del neoliberalismo y, precisamente, hacer desaparecer del mapa político toda ideología que no coincida con esa ideología. De modo que pienso que el mundo está más ideologizado que nunca”.[1]

La desaparición de la URSS y el campo socialista en Europa del Este a principio de los 90, originó una enorme confusión y desorientación en la izquierda latinoamericana, y una euforia maliciosa de la derecha internacional, encabezada por el complejo militar industrial, que declaró  la clausura definitiva del socialismo y el triunfo total del capitalismo sobre todo tipo de modelo alternativo de desarrollo social.

La resistencia de los revolucionarios cubanos y el surgimiento de gobiernos progresistas a partir de finales de la última década del siglo XX, encabezados por figuras de la talla de Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Evo Morales, Luiz Inazio Lula Da Silva y Rafael Correa, por citar solo algunos nombres, ha permitido una recuperación del trauma que representó ese acontecimiento, si bien es cierto que no es total, ni mucho menos; pero también ha traído como consecuencia la ofensiva actual de la derecha y la oligarquía latinoamericana, organizada y conducida por las fuerzas de poder del imperialismo estadounidense.

Para las fuerzas de izquierda que precisan de integrarse y unirse en este crucial momento de la humanidad les resulta de mucha utilidad acercarse al pensamiento profundo y consecuente de Fidel Castro, que nos permite encontrar respuestas a problemas tan diversos como complejos y actuales, identificar lo que nos une, partiendo de identidades diferentes y de los males que confrontan, y colocar al hombre como recurso más importante de cada pueblo, como protagonista y sujeto de todos los cambios.

En julio de 1993, en la clausura del IV encuentro del Foro de Sao Paulo, celebrado en La Habana, Fidel se preguntaba:

“¿Qué razones tenemos para sentirnos felices? (…) ¿Qué tiene de extraño que América Latina cuente hoy con 270 millones de habitantes viviendo en condiciones de pobreza y 84 millones viviendo en condiciones de indigencia? (…) ¿De quién recibimos esa herencia, si no del colonialismo, del neocolonialismo? ¿Qué remedios trajeron a nuestros problemas? Esas poblaciones viven hoy peores de lo que vivían bajo el colonialismo, ¿y son estos problemas los que nos va a resolver el neoliberalismo?”[2]

El escenario latinoamericano del presente tiene dos caras, la rica que es una minoría y la pobre, donde están las grandes masas oprimidas. Como tendencia, la rica será cada vez más rica y la pobre, cada vez más pobre, pues representa la esencia misma del capitalismo desde su surgimiento.

El imperialismo estadounidense y la derecha latinoamericana intentan perpetuar el actual orden económico, hacerlo todavía más cruel e injusto y ordenarlo a la medida de sus intereses. Por eso atacan a Venezuela y Nicaragua, bloquean a Cuba, dan golpes de Estado en Bolivia, Brasil y Paraguay, protegen a los gobiernos de Sebastián Piñera y Lenín Moreno y acusan a Cuba y Venezuela de promover las manifestaciones sociales que hoy irrumpen en varios países..

Ante esta situación América Latina y el Caribe deberán unir sus raíces como la plata en las raíces de los Andes, como lo dijera José Martí. La difícil tarea de asaltar el futuro y dar una vida digna a sus pueblos nadie lo hará por nosotros, solo sus propios pueblos realizarán el difícil e irrenunciable reto que significa desarrollar nuestros países.

Al respecto Fidel diría:

“ (…) No nos incumbe el sistema social que deba tener cada uno de ellos, pero nos incumben todas aquellas cosas que nos unen y nos unen no solo todos estos intereses que hemos mencionado: nos une el interés de la paz, del respeto debido a cada uno de nuestros pueblos, el interés por definir en qué clase de mundo vamos a vivir, qué clase de paz nos va a traer el futuro”.[3]

“Siempre me he preguntado si es posible el futuro, si es posible la independencia, la seguridad y el desarrollo de nuestros países; si son posibles sus sueños de bienestar y de justicia social, sin la más estrecha unión de sus economías y de sus fuerzas (…) La cuestión no estriba en que cada país de nuestra área trate de salvarse por sí mismo, porque es un sueño imposible en un mundo dominado hoy por gigantes industriales y políticos. Tenemos necesidad de crear entre todos un gigante, para poder realmente desarrollarnos y disfrutar de paz, independencia y seguridad”.[4]

“ (…) creo en los pueblos de América Latina, tan humildes, tan saqueados, tan explotados, tan agredidos; … creo en esta mezcla de indios, de negros, de europeos y asiáticos …Y creo en esos pueblos, no por una cuestión de fe, sino por haberlos visto luchando, haberlos visto en el combate”.[5]

Fidel  ha sido uno de los más grandes conocedores en la historia contemporánea de la naturaleza y esencia del imperialismo, de las raíces económicas del mismo y sus características, que no actúa tan solo por la potencia de las armas, sino que utiliza como instrumento la penetración en las economías para lograr sus propósitos. Por eso agreden y bloquean a Venezuela para arrebatarles su petróleo y promueven un golpe de Estado en Bolivia para robarle su litio.

Las manifestaciones y protestas que hoy ocurren en varias ciudades latinoamericanas confirman su idea de que, “(…) nos estamos aproximando a aquellas condiciones que dieron lugar históricamente en otras partes a los estallidos, a las revoluciones clásicas, a los estallidos sociales incontrolables, inmanejables. Y creo que si esto sigue acumulándose, si todos estos problemas se siguen acumulando, si todos estos problemas sociales se siguen agravando en todas partes … si estos problemas no se resuelven, nos vamos a acercar a esas condiciones objetivas que darían lugar a los estallidos revolucionarios clásicos (…)

“(…) Y ojalá sean conscientes los dirigentes políticos, ojalá sean sabios, primero para resolver los problemas objetivos de las economías de nuestros países, y segundo, para llevar a cabo las medidas de justicia, de equidad, de distribución de las riquezas, los cambios sociales imprescindibles, necesarios, para que se llegue a la justicia social realmente sin necesidad de traumas tan terribles como son esas revoluciones clásicas y como son, en general, todas las revoluciones”.[6]

Fidel nos ha dejado todo un proceso de enseñanza de estrategias y tácticas revolucionarias que debemos estudiar, y nos da en su obra la revelación de la tarea transformadora de hoy y de mañana. Definió que en esa lucha deben incluirse a la clase trabajadora, los campesinos explotados, intelectuales, militares con una posición antimperialista, creyentes honestos de las diversas confesiones y otras fuerzas de los sectores sociales.

Su pensamiento revolucionario se enlaza con la historia latinoamericana y universal, y nos deja como guía una frase de mucha actualidad, para movilizar a nuestros pueblos en la lucha: “(…) América es una sola: campo de lucha por la dignidad y por la justicia (…)”. [7] Sigue leyendo

¿Por qué #Cuba resiste ante el bloqueo de #EEUU?

Luego de la desaparición de la Unión Soviética y del campo socialista, Cuba tuvo que enfrentar la más severa de las situaciones económicas de su historia.

Con el fin de destruir a la Revolución, Estados Unidos recrudeció aún más su criminal bloqueo. Nuestro país quedó prácticamente solo, fueron años muy duros, de enormes carencias, pero el pueblo y su gobierno supieron sortear los más complejos escollos.

Contrario a las apuestas de los enemigos de la Revolución, Cuba no sólo resistió de pie, sino que venció las adversidades y creció con talento y creatividad, sin perder la esperanza ni la solidaridad.

El bloqueo ha sido y es no sólo el principal obstáculo al desarrollo de la nación, sino también la mayor causa de sufrimientos para toda su población. Ante tanta crueldad, Cuba ha sido creativa y ha resistido firmemente los embates del peor de los cercos económicos, que ha pretendido asfixiar al país.

Salud cubana frente al bloqueo

La preocupación por la salud, la formación educativa, la puesta en marcha de decenas de programas culturales, deportivos y científicos, y, sobre todo, la contribución solidaria de médicos y otros profesionales a los rincones más lejanos de todo el mundo, han ratificado la esencia humanista de la Revolución cubana en las más difíciles circunstancias.

Los cubanos hemos llegado hasta aquí, bloqueados, resistiendo carencias, víctimas de una cruel asfixia económica impuesta desde Washington; pero convencidos de que es posible, desde Cuba, construir un país mejor para nuestros hijos.

El mayor desafío está en preservar la unidad de la nación, porque ante el mundo, el bloqueo ya fue vencido con una dignidad y resistencia inigualables.

¿Por qué bloqueo y no embargo?

¿Por qué bloqueo y no embargo?

En el propio año 1959 Washington inició sus acciones para derrocar a la Revolución cubana, operaciones que fueron escalando hasta convertirse en un bloqueo total encaminado a la asfixia económica, puesto en vigor desde febrero de 1962.

Un año antes, el 3 de enero de 1961, Estados Unidos rompió relaciones diplomáticas con Cuba. El 31 de marzo de ese año, el Presidente John F. Kennedy suprimió totalmente la cuota azucarera cubana en el mercado norteamericano y el 3 de febrero de 1962, mediante la Orden Ejecutiva Presidencial 3447, se implanta oficialmente el bloqueo total contra Cuba.

Inversamente a lo que opinan y manipulan algunos, las acciones ejercidas contra Cuba por sucesivas administraciones estadounidenses no se enmarcan en la definición de “embargo”. Por el contrario, trascienden éste y tipifican como “bloqueo” al perseguir el aislamiento, la asfixia y la inmovilidad de la nación, con el perverso propósito de ahogar a su pueblo y llevarlo a claudicar de su decisión de ser soberano e independiente.

“El bloqueo es un acto de guerra”, este es un principio aceptado en el Derecho Internacional desde la Conferencia Naval de Londres, de 1909. Sin embargo, desde el 3 de febrero de 1962, cuando el presidente John F. Kennedy estampó su firma, los continuos inquilinos de la Casa Blanca, tanto republicanos como demócratas, ratificaron la ilegal política bajo el manido y falso pretexto de que es un “asunto bilateral”.

La Ley Torricelli promulgada en 1992, reforzó las medidas económicas contra Cuba y brindó sustento normativo a la extraterritorialidad del bloqueo. Cuatro años después, en 1996, se puso en vigor la Ley Helms-Burton, con el objetivo esencial de obstaculizar y desestimular la inversión extranjera en la Isla, así como internacionalizar el bloqueo.

Una pieza del pasado que recrudece la Casa Blanca

 Principales cambios anunciados por Trump en la Directiva presidencial

La adopción por el presidente Donald Trump del “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de EE.UU. hacia Cuba”, el 16 de junio de 2017, que refrendó entre sus objetivos el recrudecimiento del bloqueo contra la Isla, representó un serio retroceso a las relaciones bilaterales con Cuba.

Desde entonces, las regulaciones y disposiciones emitidas por los Departamentos de Tesoro, Estado y Comercio de los Estados Unidos, han impuesto trabas adicionales a las limitadas oportunidades del sector empresarial de Estados Unidos en Cuba y han restringido, aún más, el derecho de los estadounidenses a viajar a la Isla vecina.

La puesta en vigor de estas sanciones ignora el apoyo mayoritario de la opinión pública estadounidense, de la comunidad internacional y de una buena parte de la emigración cubana en el norteño país al levantamiento del bloqueo y a la normalización de las relaciones entre los dos países.

El fortalecimiento de la aplicación extraterritorial del bloqueo ha sido otra de las manifestaciones distintivas del endurecimiento de esta política, con marcada incidencia en las relaciones financieras y crediticias internacionales de Cuba.

El bloqueo constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos de todo el pueblo cubano y califica como acto de genocidio, en virtud de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Es violatorio de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y constituye un obstáculo para la cooperación internacional.

El escenario actual es muy complejo, pero Cuba reitera que jamás hará concesiones inherentes a sus principios de independencia y soberanía. Si el bloqueo no es levantado, los cubanos seguiremos construyendo el país aún en las más difíciles circunstancias, porque este pueblo hace mucho tiempo que venció a esa absurda política de Washington.

En Radio Rebelde

Convocatoria al tuitazo “FIDEL Y LA SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS”

 

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) convoca a los internautas cubanos y a los amigos en el mundo a sumarse al tuitazo “FIDEL Y LA SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS”.

Estaremos rindiendo homenaje al líder histórico de la Revolución, paradigma de la solidaridad y el internacionalismo; en el segundo aniversario de su desaparición física (Birán, 13 de agosto de 1926 – La Habana, 25 de noviembre de 2016).

La cita será en redes sociales el próximo viernes 16 de noviembre, entre las 10:00-12:00hrs; y los mensajes se emitirán desde nuestras cuentas de Facebook y Twitter: @SiempreconCuba.

Circularemos mensajes con las etiquetas #HastaSiempreComandante, #FidelCastro, #YoSoyFidel y #SolidaridadCuba.

Tal como dijera el Comandante en Jefe en el acto por el 32º Aniversario del desembarco del “Granma”, el 5 de diciembre de 1988: “Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad. Quien no sea capaz de luchar por otros, no será nunca suficientemente capaz de luchar por sí mismo.”

Por Siempre con Cuba.cu

Archivo CD: La historia me absolverá, una verdadera sinfonía política (+Libro para descargar)

Suele decirse que hay textos, libros o discursos que son hacedores de la historia. La metáfora es expresiva pero, a la vez, engañosa. Lo primero, porque hace justicia a la extraordinaria importancia que un escrito puede excepcionalmente adquirir en el desencadenamiento de grandes procesos históricos. Pero también engañosa porque en su formulación inicial oculta un hecho decisivo: son hombres y mujeres quienes realmente hacen la historia. No fueron los libros, o los panfletos, sino la articulación entre estos y las luchas de los pueblos los que movieron la historia.La historia me absolverá pertenece a este mismo ilustre género. Se trata de un alegato extraordinario, un texto impresionante, sin duda uno de los más importantes de la historia latinoamericana, tanto por su contenido como por las condiciones bajo las cuales se produjo

Así escribió hace cinco años Atilio Borón, cuando se cumplieron 60 de que Fidel Castro pronunciara su histórico alegato en el juicio por las acciones del Asalto al Cuartel Moncada. Cubadebate lo recuerda hoy en esta significativa fecha.

A 15 años de la histórica visita de Fidel a Argentina

Fidel junto a Néstor Kirchner. Foto: Archivo.

Se cumplieron 15 años de la histórica visita del Comandante en Jefe Fidel Castro a Argentina, invitado por el entonces presidente Néstor Kirchner para participar en su toma de posesión (2003), y de su inolvidable discurso en la escalinata de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Aquella era su tercera visita a este país. Había estado por primera vez en mayo de 1959, solo cuatro meses después del triunfo de la Revolución cubana, ocasión en que fue recibido por el entonces mandatario Arturo Frondizi. Pasarían 36 años para su regreso. En octubre de 1995 volvió a pisar tierra argentina para participar en la V Cumbre Iberoamericana en Bariloche. Sigue leyendo

Fidel volvió a la Asamblea General

Diseño: Edilberto Carmona/ Cubadebate.

Hace 58 años, cuando Fidel inscribió en la historia de Naciones Unidas su famosa frase: “Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”, no habían cumplido el primer año de vida ni el actual Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ni el líder boliviano Evo Morales. El primero estaba cumpliendo cinco meses en un hogar de sencillos trabajadores de la central ciudad de Santa Clara y Evo daba sus primeros pasos en el seno de una familia aymara en una pequeña aldea rural del frio altiplano.

Casi seis décadas después, los dos líderes latinoamericanos, salidos de las humildes entrañas de sus respectivos pueblos, trajeron de vuelta el espíritu de aquel treintañero rebelde que cambió la historia americana y se saltó los rígidos protocolos del tiempo de los discursos para decir verdades que debieran inscribirse con letras doradas en el mármol verde de la vetusta sala donde fueron
pronunciadas en 1960.

Casi simultáneamente, con pocos minutos de diferencia, sobre el mediodía de este 26 de septiembre, Evo y Díaz-Canel respondían a Donald Trump su ofensivo discurso de la víspera y la maniobra del gobierno estadounidense para aprovechar su período en la presidencia del Consejo de Seguridad, elevando el tono de las amenazas y sanciones contra Irán, Rusia y Siria.

A quienes cubrimos por vez primera vez un evento de esta naturaleza y envergadura, nos parecía un sinsentido que sesionaran al unísono la Asamblea y el Consejo. Y seguramente no éramos los únicos en pensar así, porque la mayoría de los oradores de la primera comenzaban sus discursos saludando a un Guterres (Secretario General), ausente de la gran sala por el reclamo del todavía más poderoso Consejo de Seguridad.

Y fue allí, en el órgano de decisiones de carácter vinculante (obligatorio) y a sólo dos personas de distancia de Trump, donde el presidente indio le cantó las verdades a los “matones con licencia” que ahora presiden el Consejo de Seguridad:

“A EE.UU. no le interesa la democracia, si así fuera, no habría financiado golpes de Estado y apoyado a dictadores”, dijo Evo con admirable energía, mirando a Trump y recordando las fechorías del imperio contra Irán entre 1953 y 1979 y las actuales “amenazas de intervenciones militares a gobiernos democráticamente electos, como lo hace contra Venezuela”.

En breves minutos, el líder boliviano desnudó la hipocresía de Estados Unidos, cuya administración “desprecia el multilateralismo” y usa y abusa de los mecanismos de Naciones Unidas para hacer valer la sinrazón del más fuerte, con el entusiasta apoyo de Gran Bretaña y Francia y el complaciente acompañamiento de las naciones que esperan pago o temen el castigo de los poderosos.

Al terminar Evo, el odio se podía ver en la mirada amenazante de Pompeo y en el desconcierto de Nikki Haley, su representante en ONU. Trump, por su parte, tuvo que escuchar algunas verdades más de representantes de naciones más respetuosas de Naciones Unidas, como Guinea Ecuatorial, cuyo presidente Obiang Nguema se declaró muy preocupado por la “puesta en escena, llena de falsedades, engaños, hipocresía e insolidaridad” de aquel debate orquestado dos días después de la Cumbre en homenaje a Mandela, donde todos se declararon a favor de rechazar todo tipo de confrontación y rencores.

Miguel Díaz-Canel en la Asamblea General de la ONU. Foto: ONU.

Mientras esa batalla alcanzaba su clímax en el Consejo de Seguridad,en el podio de la Asamblea General ya estaba el Presidente cubano,dispuesto a probar que el cambio generacional en la Revolución no es ruptura, es continuidad.

En respuesta directa a las groseras imputaciones de Trump el día anterior contra el sistema político cubano, Díaz Canel recordó que los males de que la Humanidad viene a quejarse a la ONU: “no son fruto del socialismo, como el Presidente de los Estados Unidos afirmó ayer en esta sala. Son consecuencia del capitalismo, especialmente del imperialismo y el neoliberalismo; del egoísmo y la exclusión que acompaña a este sistema, y de un paradigma económico, político, social y cultural que privilegia la acumulación de riqueza en pocas manos a costa de la explotación y miseria de las grandes mayorías.

El capitalismo afianzó el colonialismo. Con él nació el fascismo, el terrorismo y el apartheid, se extendieron las guerras y conflictos, los quebrantamientos de la soberanía y la libre determinación de los pueblos; la represión de los trabajadores, las minorías, los refugiados y los migrantes. Es opuesto a la solidaridad y a la participación democrática. Los patrones de producción y consumo que le caracterizan promueven el saqueo, el militarismo, amenazan a la paz; generan violaciones de los derechos humanos y constituyen el mayor peligro para el equilibrio ecológico del planeta y la sobrevivencia de los seres humanos.”

¿Quién se atrevería a afirmar que Fidel Castro no estuvo este 26 de septiembre en la sala de su legendario discurso de más de cuatro horas en 1960? Seguramente nadie lo vio, pero todos lo sintieron.

Diseño: Edilberto Carmona/ Cubadebate.

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