Las campañas de la CIA contra Cuba, ya no engañan a nadie.

Durante 60 años, funcionarios de la CIA y del Departamento de Estado, han elaborado miles de argumentos falsos para acusar a Cuba de cuantos males existen en este mundo y satanizar a la Revolución cubana, algo que en las décadas de los años 60 y 70 del siglo XX tuvo cierto efecto, por el aislamiento que impusieron a la Isla mediante sus planes macabros, pero hoy todo es diferente.

La apertura de Cuba al mundo y del mundo a Cuba, como pidió el Papa Juan Pablo II durante su visita en 1998, unido al acceso a Internet, permiten conocer en tiempo real lo que sucede dentro y fuera del país, por tanto, las mentiras o Fake News se esclarecen rápidamente.

Para los yanquis el arma más empleada contra la Revolución es la guerra económica, comercial, financiera y biológica, en su desesperado deseo de ahogar a los cubanos, sumada a las campañas mediáticas para sembrar el criterio de que el socialismo es culpable de sus penurias.

Donald Trump, complaciendo peticiones del senador Marco Rubio, en representación de la mafia terrorista de Miami, sueña con ser el presidente que destruya la Revolución socialista y para eso impone nuevas sanciones contra todos los que comercian con Cuba, inviertan en su desarrollo, realicen transacciones bancarias y cualquier exportación cubana que permita obtener dinero para mejorar su economía. Sigue leyendo