Estados Unidos dice no saber nada de detenidos en Cuba

El Departamento de Estado norteamericano afirma que el gobierno cubano no les ha comunicado los detalles del caso de los cuatro cubanos residentes en Estados Unidos que fueron detenidos en la Isla el pasado 26 de abril, bajo cargos de terrorismo.

En Washington solo están al tanto de la nota informativa publicada en la prensa cubana.

“Hemos visto la declaración del Ministerio del Interior cubano. No tenemos más información en este momento. El Gobierno cubano aún no se ha puesto en contacto con nosotros acerca de estos casos,” declaró ayer Jen Psaki,  portavoz del Departamento de Estado, durante la conferencia de prensa diaria que ofrece esa oficina gubernamental.

En la rueda de prensa, un periodista preguntó lo siguiente: “Ha habido una historia de intentos desde Miami de realizar actos de terrorismo en Cuba. ¿Está al tanto de algo reciente o es que – las aguas están calmadas?

La portavoz Psaki respondió: “No estamos al tanto de nada.” La funcionaria tampoco sabía si los detenidos son ciudadanos estadounidenses o solo residentes, limitándose a repetir “no tenemos más información al respecto.”

El nombre de Luis Posada Carriles también fue mencionado por uno de los periodistas, quien rememoró su intento de magnicidio,  sacando el ejemplodel intento de asesinato del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro.

Psaki tampoco sabía nada al respecto. ¿El Departamento de Estado acostumbra a saber tan poco…incluso cuando se trata de terrorismo?

(Tomado de Cubadebate)

El padrino del terrorismo y su último complot

PosadaEl sector terrorista de la ultraderecha radicada en Miami continúa sin aceptar el escenario que se produce en el contexto político, económico y social de los Estados Unidos, respecto a la nación cubana; caracterizado por un crecimiento de los que abogan por un cambio en la política de EE.UU. hacia Cuba y promueven el acercamiento entre las dos naciones. Esta tendencia al cambio es más evidente en la comunidad cubana asentada en La Florida, como demostró el estudio realizado meses anteriores por el Atlantic Council.

En la actualidad son varios los congresistas estadounidenses que se han sumado a los pronunciamientos en favor de un acercamiento entre ambos pueblos y la eliminación del bloqueo. El caso más reciente son los cuatro congresistas demócratas de visita en nuestro país, quienes han declarado públicamente que están dadas las condiciones para avanzar en negociaciones directas y sin condiciones que permitan normalizar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Barbara Lee, líder del grupo, se pronunció en nombre del grupo que conforman Sam Farr (California), Enmanuel Cleaver (Missouri) y Gregory W. Meeks (Nueva York).

Sin embargo, un sector de la extrema derecha insiste en crear y fomentar la desunión entre Cuba y su comunidad en el exterior. Lideran este sector extremistas como Ileana Ros, Mario Diaz Balart, Robert Menendez, Marco Rubio, entre otros.

Estos representantes protegen a terroristas al servicio de la CIA como Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat, Manuel Alzugaray y Luis Posada Carriles, este último proclamado como el padrino del terrorismo en America Latina y cabecilla de los restantes.

Últimas noticias revelan como estos connotados fanáticos de la violencia aparecieron como actores intelectuales de nuevas acciones terroristas en el territorio nacional, sin importar poner en peligro la vida de personas y la seguridad de ambas naciones.

No es de extrañar. Este sector extremista se siente amenazado y avizora su desaparición ante lo inevitable de un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos; aunque los que cabildean por este curso de acción, deban trabajar mucho para lograrlo y la comunidad cubana en Miami tenga que estar sometida a las pujas entre grupos.

Su reacción acostumbrada a la frustración, es acudir rápidamente a la organización de actos violentos. Como dice el refrán “no se le pueden pedir aguacates a la mata de mango”.

Las recientes revelaciones del proyecto ZunZuneo, los intentos por generar actos provocadores en el contexto del 1ro. de Mayo y la revelaciones de última hora, demuestran una vez más que en la política aplicada por la extrema derecha no existen costuras entre el terrorismo, la provocación y las guerras de cuarta generación. Todo este accionar forma parte del mismo esquema para doblegarnos donde el fin justifica los medios.

Habrá que esperar qué sale del juicio al que con seguridad serán sometidos los peones del terrorismo miamero. Esta saga no termina aún.

(Tomado de La Santa Mambisa)

Miami: Nostálgicos de Batista y veteranos de la CIA sueñan con violencia en Cuba

Increíblemente, más de medio siglo después del derrumbe de la infernal dictadura proamericana de Fulgencio Batista en Cuba, subsisten en Miami nostálgicos del régimen de Fulgencio Batista que sueñan en conquistar la Isla, con el apoyo de la CIA, a fuerza de provocaciones violentas y de propaganda sucia.

El Ministerio del Interior cubano anunció este miércoles que detuvo a cuatro cubanos residentes en Estados Unidos que planeaban ataques terroristas a instalaciones militares por encargo de los autodenominados “grupos anticastristas” de Miami, generados hace décadas y luego tolerados – sino orientados – por los servicios de inteligencia norteamericanos.

El comunicado precisa que los detenidos – como José Ortega Amador, Obdulio Rodríguez González, Raibel Pacheco Santos y Félix Monzón Álvarez – confesaron que ejecutaban órdenes de los bien conocidos terroristas Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray vinculados a la banda CIA de Luis Posada Carriles.

Este nuevo intento de realizar en Cuba ataques terroristas es solo el último de una interminable lista de actos de violencia provocados desde los primeros días de la revolución cubana, todos sin excepción, con el apoyo abierto u oculto, de una forma u otra, de la Agencia Central de Inteligencia.

Durante décadas, la CIA ha creado, entrenado y mantenido, tanto con dinero, asesores o con armas, a toda una colección de grupos terroristas, en una ciudad de Miami que literalmente penetró, ocupó, infiltró y dominó con estos fines con su parafernalia.

El colmo se alcanzó cuando la agencia ordenó la fusión de estas organizaciones cuya disciplina era a veces algo aproximativa, en una “Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU)”, el 11 de junio de 1976, en Bonao, República Dominicana.

La CORU, bajo la dirección del “Pediatra de la Muerte” Orlando Bosch – socio mayor de Posada Carriles – se convertirá rapidamente en el grupo terrorista cubanoamericano más devastador de la segunda mitad del siglo pasado. Organizó y ejecutó, siempre bajo control directo de la CIA, un sinnúmero de atentados, asesinatos, secuestros y desapariciones no solo en Cuba sino en la propia Miami, en Venezuela, Panamá, México, Argentina, Canadá y hasta en Europa sin olvidar la fascista Operación Cóndor, notablemente con la DINA de la dictadura de Augusto Pinochet .

Entre los “soldados” los más fanáticos de la Agencia – verdaderos SS del régimen que pretende representar la libertad – se encontraba Luis Posada Carriles, un colaborador de la policía política y militar de Fulgencio Batista, que fue entrenado inmediatamente a su llegada en los “USA” como especialista en explosivos y represor de élite. Posada pasará luego, sucesivamente, de entrenador de terreroristas en los Everglades, torturador y asesino en Venezuela (con la DISIP) y América Central a narcotraficante, traficante de armas en África; autor de intentos de magnicidio contra el líder histórico de la revolución cubana, etc. La lista parece nunca terminar.

En 1997, Posada había concebido y dirigido una serie de atentados con bombas contra instalaciones turísticas en Cuba, que causaron la muerte de un turista italiano, Fabio Dicelmo. Tenían como propósito esencial hacer creer, en el exterior de la Isla, en una sublevación contra el gobierno revolucionario.

Posada – seleccionado por la CIA por sus características de sicópata – nunca se curó de sus manías asesinas. Hace solo unas semanas, el terrorista cubano nacionalizado venezolano declaraba que iba “a luchar en cualquier escenario, inclusive en Venezuela”, confirmando las informaciones que lo vinculan a conspiraciones contra la persona del Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

El propio presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello,confirmó hace poco que el máximo responsable detrás de las operaciones para ejecutar el magnicidio era Luis Posada Carriles… hoy identificado como el padrino de este último complot terrorista contra Cuba.

Una red  mafiosa al servicio del imperio

En la nación que persiste en colocar a Cuba en su infame “Lista de los países patrocinadores del terrorismo” – cuando alberga e incluso mantiene en su territorio decenas de criminales que actuaron al servicio de la CIA en el mundo entero – decenas de cubanos recuperados y entrenados por la CIA siguen activos en una red mafiosa siempre dispuesta a ejecutar planes inspirados por orientaciones imperiales.

El ejemplo más evidente de esta telaraña letal es por cierto el agente CIA que ordenó el asesinato de Ernesto “Che” Guevara en Bolivia en 1967 y que traficó narcóticos en El Salvador con Posada Carriles años más tarde, Félix Rodríguez Mendigutía, que fue – irónicamente – elegido hace unos días capo de la asociación de veteranos de la Brigada 2506, tropa mercenaria de Playa Girón (alias Bahía de Cochinos) derrotada en menos de 72 horas, por la revolución cubana, en 1961.

(Irónicamente… porque este “héroe” de la invasión CIA, entonces jefe de un “team” de infiltración, temeroso de ser capturado, se pasó la operación escondido en un refugio siguiendo los acontecimientos por televisión. Poco después fue sacado de su escondite por el encargado de prensa y propaganda de la embajada del gobierno franquista español.)

Tan podrido está el personaje que, acerca de la muerte de Che Guevara que ordenó, confesó en una entrevista: “Mandé a Terán que efectuara la orden. Le dije que debía dispararle (al Che) bajo el cuello ya que así podríamos probar que había sido muerto en combate.”

Como si no fuera suficiente, Rodríguez se jacta de su participación en la guerra de Vietnam, en la siniestra Operación Fénix bajo el mando de Ted Shackley, otro SS del Imperio.

Que un grupo de cubanos de Miami escoge de líder a un auténtico gánster, mercenario de servicios secretos de la nación anexionista que siempre quiso desaparecer la suya, permite valorar hasta qué punto está anclado en su alma el odio al país que los vio nacer.

Se dice que las fieras cuando se sienten amenazadas se tornan más agresivas. La elección de Félix Rodríguez, como los planes de Miami de acciones provocadoras de corte violento, son una prueba del sentimiento de frustración que los embarga.

Las encuestas de opinión favorables a una relación normalizada con Cuba y las llamadas al diálogo con el gobierno cubano, expresadas por importantes figuras políticas y organizaciones de EEUU, de manera evidente exacerba a los que en Miami, vivieron durante décadas del terror y que hoy subsisten gracias a planes terroristas contra Cuba y Venezuela.

Nostálgicos de gobiernos retrógrados que junto al poder imperial pensaban controlar para siempre una América Latina que hoy más que nunca proclama su deseo de soberanía y de independencia.

(Tomado de Contrainjerencia)

Nota Informativa del Ministerio del Interior (MININT)

El pasado 26 de abril, fuerzas del Ministerio del Interior detuvieron a los ciudadanos de origen cubano y residentes en Miami, Estados Unidos, José Ortega Amador, Obdulio Rodríguez González, Raibel Pacheco Santos y Félix Monzón Álvarez, cuando planificaban ejecutar acciones terroristas en el territorio nacional.

Los detenidos reconocieron que pretendían atacar instalaciones militares con el objetivo de promover acciones violentas. Con tales fines, desde mediados del 2013, tres de ellos habían realizado varios viajes a la Isla para estudiar y modelar su ejecución.

Declararon además, que estos planes se han estado organizando bajo la dirección de los terroristas Santiago Álvarez Fernández Magriñá, Osvaldo Mitat y Manuel Alzugaray, quienes residen en Miami y mantienen estrechos vínculos con el connotado terrorista Luis Posada Carriles.

Se realizarán las gestiones pertinentes con las autoridades estadounidenses competentes para investigar estos hechos y evitar oportunamente que la actuación de elementos y organizaciones terroristas radicados en ese país pongan en peligro la vida de personas y la seguridad de ambas naciones.

(Tomado de Granma)

La Loba Feroz recibe al asesino del Che en el Capitolio de Washington

Loba

Hay quien dice que el miércoles es un día atravesado y el número trece trae mala suerte. Pero en Miami y en Washington parece que no creen en eso.

El miércoles 13 de abril fue el día escogido por los admiradores de Luis Posada Carriles en la ciudad floridana para realizar un banquete por la absolución del connotado terrorista, luego de un juicio por perjurio que se prolongara por tres meses en El Paso, Texas. “Contra nosotros nadie puede“, gritó eufórico desde el escenario, el autor de la voladura de un avión de pasajeros en que murieron 73 personas.

El mismo día, en el Capitolio de Washington, un grupo de congresistas homenajeaba a once veteranos de la derrotada invasión mercenaria a Cuba en 1961, de la que por estos días se cumplen cincuenta años. La presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, encabezó el homenaje en el que también estuvieron los congresistas Mario Díaz-Balart,  David Rivera, Bill Nelson, Joe Lieberman y Bob Menéndez. “Ellos  mostraron su apoyo y cariño a los veteranos y los llamaron “héroes”, dice la crónica social publicada por el diario El Nuevo Herald bajo el título “Sentido homenaje a miembros de la Brigada 2506 en el Congreso“.

Según el Herald, la señora Ros-Lehtinen encontró un eufemismo para nombrar la aplastante derrota de Girón: “la operación no fue exitosa”, dijo; y en un almuerzo en homenaje a los invitados de Miami, el senador Bob Menéndez proclamó: “Es un honor estar al lado de hombres que han estado dispuestos a arriesgar su vida por la libertad de pueblo cubano y que desde ese momento hasta el presente no han dejado de luchar por esa libertad”. Es una “lucha” que Menéndez conoce muy bien porque, según se probó por un agente del FBI en el juicio de El Paso, él recibió dinero para su campaña política de los mismos que financiaron los atentados de Luis Posada Carriles en los hoteles de La Habana en 1997.

Entre los asistentes a Washington estuvo un cercano amigo de Posada Carriles, el ex agente de la CIA Félix Rodríguez que, en el marco de la actividad, mostró una fotografía  y se hizo otra con el presidente de la Cámara de Representantes de EEUU., John Boehner. Y aquí es donde el miércoles y el número trece pueden empezar a hacer de las suyas, porque quizás  Boehner no conozca que en el año 1985 un comité selecto en ese mismo Congreso investigó al señor Rodríguez por una “operación  no exitosa” realizada por este junto a Luis Posada Carriles que mezclaba dinero para la Contra nicaragüense, armas para Irán y drogas para Estados Unidos, bajo el nombre de Irán-Contras,  y esta fotografía de George Bush padre, en su despacho junto a Félix Rodríguez hizo época.

El condecorado ex agente de la DEA, Celerino Castillo III declaró anteel el Comité Selecto de Inteligencia de la misma Cámara de Representantes que ahora preside Boehner que “a finales de 1984 Donald Gregg [asesor de Seguridad Nacional] reunió a Oliver North y Félix Rodríguez, quien ya llevaba más de un año trabajando en Centroamérica bajo las órdenes de Bush. El 22 de enero de 1985, se reunieron Bush, Gregg y Félix Rodríguez, dos días después de esta reunión Rodríguez fue a El Salvador e hizo los arreglos para organizar su centro de operaciones en la base aérea de Ilopango…”.

Guarden la fotografía. Cuando más de 600 personas vitorean en Miami a un terrorista que alardea de sus crímenes y en el Congreso de Estados Unidos tratan como un héroe con el dinero de los contribuyentes a quien ha violado las leyes del país, es muy posible que nuevas conspiraciones estén en marcha. Sobre el gobierno de Estados Unidos, que se negó a juzgar a Posada por terrorista y luego se declaró “decepcionado” por el veredicto, cae la responsabilidad por las “operaciones no exitosas” del futuro; hasta la fecha es mal augurio.

Félix Rodríguez en Vallegrande en octubre de 1967

Enviado por la CIA para reconocer a Ernesto Che Guevara, Félix “Ramos” Rodríguez llegó en helicóptero a La Higuera a las 6:15 de la mañana, el día 9 de octubre. “El Gato” trae un potente radio y una cámara.

Observa al Che tendido en el suelo, los brazos atados en la espalda y sus pies amarrados y empieza a insultarlo. Luego, transmite con su radio un mensaje cifrado a la estación CIA más cercana para su retransmisión hacia el cuartel general de la CIA en Langley, Virginia. Empezó a fotografiar sistemáticamente todos los documentos que traía el Che, incluso su diario, página por página.

Realiza un número de fotos del Che que la CIA mantiene secretas hasta hoy. Este mismo día, el dictador boliviano Barrientos recibe del embajador norteamericano Henderson la orden de muerte del Che.

Félix Rodríguez recibe luego un mensaje cifrado dando el código establecido para la ejecución.

Según los documentos norteamericanos desclasificados, será el cubanoamericano quién informará, una hora más tarde, al Coronel boliviano que habia captura al Che la decisión de la CIA.

Tras esta orden, ejecutan al Che ese mismo día.

(Tomado de Cubadebate)