Presidente de Cuba manifiesta satisfacción por resultado de referendo

DC-referendo3[1]

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó su satisfacción por el resultado del referendo constitucional de este domingo, en el cual seis millones 816 mil 169 cubanos ratificaron la nueva carta magna de la República.

Siento inmenso orgullo de ser parte de nuestro heroico, valiente y firme pueblo. Un pueblo así merece siempre la victoria. Que tremendo homenaje a los padres de la nación, a José Martí, Fidel Castro y Raúl Castro. Vencimos y vamos por más, escribió en su cuenta en la red social Twitter @DiazCanelB.

Por similar vía, el presidente cubano agradeció a su homólogo de Venezuela, Nicolás Maduro, por el mensaje de felicitación enviado con motivo de la realización este domingo del referendo constitucional en la isla caribeña.

Gracias hermano Presidente @NicolasMaduro. Felicitaciones también para el heroico pueblo venezolano que hace trizas cada intento injerencista, agresivo y mediático del perverso imperio, de sus halcones y de sus lacayos, aseguró Díaz-Canel en twitter, red a través de la cual abogó por Manos fuera de Venezuela.

Con anterioridad, Maduro envió un mensaje en el cual manifestó: ‘Felicitamos al heroico pueblo cubano, a nuestro hermano presidente Miguel Díaz-Canel y al General de Ejército Raúl Castro por la histórica jornada electoral que marcará el rumbo de nuevas victorias para la Revolución Cubana’.

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, felicitó este lunes al pueblo cubano por la aprobación de la nueva constitución en este país, tras una masiva participación ciudadana en el referendo.

‘Felicitamos al hermano pueblo cubano por su masiva participación en el Referendo Constitucional efectuado ayer, en el que se aprobó una nueva Carta Magna que reafirma los valores revolucionarios’, escribió el mandatario en su cuenta en la red social Twitter.

En ese sentido, Morales resaltó que ‘con esta fiesta democrática, Cuba volvió a dar un ejemplo de civismo al mundo.

Tomado de Radio Sancti Spíritus

Referendo Constitucional en Cuba: Validación de una causa

6f901fe926c5df2cd1364dac6409cc3f_L[1].jpg

Para muchos cubanos lo que habrá de suceder este domingo 24 de febrero en los más de 24 mil colegios electorales será, apenas, un hecho formal. Dicho así pudiera parecer pura banalidad, pero no lo es.

Desde el 13 de agosto y hasta el 15 de noviembre último, cuando tuvo lugar la consulta popular sobre el proyecto de Reforma Constitucional, se evidenció que nuestro pueblo da lo mejor de sí cuando se trata de Patria y Nación.

Y aunque ya se ha dicho, es menester subrayar el carácter eminentemente democrático que caracterizó el proceso, el cual brindó la oportunidad —desde el más humilde de los compatriotas hasta el intelectual más consagrado— de expresar las ideas en torno a un documento que conducirá los destinos del país en los próximos años.

Los diputados reunidos en la Asamblea Nacional aprobaron el texto en diciembre pasado, tras un largo camino (casi anónimo) que reunió desde hace unos años a un pequeño grupo de personas, quienes en principio tuvieron la responsabilidad de investigar en la historia de nuestro Constitucionalismo y buscar experiencias disímiles, incluso foráneas, que pudieran desbrozar el camino hacia una Carta Magna lo más auténticamente respetable.

Tal es así que el documento que este domingo 24 de febrero —fecha de una significación extraordinaria, pues marca el inicio de la Guerra Necesaria por José Martí— se lleva a votación lleva en sí las consideraciones y aspiraciones de un pueblo que, quizás como nunca antes, lo hizo suyo.

Personalidades e intelectuales entrevistados han catalogado el proceso de “inédito”, al referirse a la participación masiva de compatriotas, que en centros de trabajo, estudio y lugares de residencia aportaron conocimientos, criterios y expresaron sentimientos acerca de la nueva Constitución.

El pueblo cubano tiene una vasta cultura política; quizás por eso haya participado de tal manera e interiorizado la trascendencia de este Referendo que, seguramente, quedará registrado en la historia.

Muchos ya han expresado el SÍ públicamente, bajo razones —ante todo— patrióticas y con un alto significado de unidad. Los cubanos sabemos que, al margen de dificultades y limitaciones, el camino escogido representa los intereses de las grandes mayorías, de las clases mas humildes de la sociedad.

He ahí la validación de un SÍ, que también significa SÍ por la historia, por los cubanos que ofrendaron la vida desde las guerras de independencia, primero contra el colonialismo español y luego contra los intervencionistas norteamericanos.

Significa SÍ por los jóvenes del Centenario, que no dejaron morir las ideas del Apóstol; los que valientemente asaltaron el Moncada; los que se sobrepusieron a todos los peligros y vinieron en el Granma, los que batallaron en la Sierra y en el llano, e incluso soportaron las mas crueles torturas.

Significa SÍ porque la Revolución de 1959 representó un cambio radical para millones de seres humanos; porque le dio a la mujer y al campesino un lugar en la sociedad, y respetó al negro como nunca antes.

Significa SÍ porque el proceso revolucionario encabezado por Fidel abrió las puertas de la educación y la salud; enseñó a los cubanos a pensar por sí mismos, llevando las políticas educativas y la cultura hacia los rincones mas apartados.

Significa SÍ porque este pueblo ha sabido trazar su propio destino sobre la base de esfuerzos y muchos años de lucha, siempre bajo la amenaza imperial y un bloqueo que ya supera el medio siglo.

Muchos catalogan esta nueva Ley de leyes como superior en varios sentidos, porque ratifica nuestra soberanía e independencia, el caracter socialista; por la estructura y la organización de los Derechos, Deberes y Garantías, por lo que expresa en torno a la estructura del gobierno a nivel de provincia y municipio, porque se atempera a los tiempos de la Cuba actual y recoge, incluso, las nuevas formas de propiedad.

Pero, sobre todo, como han expresado cientos de personas mediante los diferentes medios de comunicación (la prensa impresa, la televisión, la radio, los portales digitales) porque se respeta la voluntad martiana de: “Yo quiero que la ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.

Masiva asistencia de electores cubanos en referendo constitucional

La Comisión Electoral Nacional informó que hasta las cinco de la tarde habían acudido a las urnas siete millones 524 mil 318 cubanos, lo que representa el 81,53 por ciento del total de electores inscritos en las listas actualizadas.

Alina Balseiro Gutiérrez, presidenta del órgano electoral, dijo a la prensa que los resultados son favorables y en ellos destaca la masividad de los cubanos, toda vez que se registraron en esta ocasión tres puntos porcentuales por encima para igual período durante la segunda etapa de las elecciones generales de marzo de 2018.

Agregó que se incluyeron de manera excepcional en las listas alrededor de 200 mil personas, una cifra considerable, pero que se justifica ante la posibilidad que tenían los electores de ejercer su derecho a participar en el referendo constitucional en cualquier colegio cuando por determinada causa no pudieran hacerlo en el que se encuentran inscritos.

Balseiro explicó que este resultado es preliminar y que mañana lunes se darán a conocer los resultados con cierre hasta las seis de la tarde de este domingo, aunque las cifras oficiales serán públicas de que culmine el proceso de revisión, organización y validación de los resultados, lo cual acontecerá en los próximos días.

La funcionaria señaló que todos los planes de transportación, comunicaciones y alimentación previstos se cumplieron y que como una muestra de la transparencia y democracia del sistema electoral cubano a las seis de la tarde comenzó en todos los colegios el escrutinio público de las boletas.

Desde las siete de la mañana los más de 24 mil colegios electorales habilitados para este día abrieron sus puertas, de ellos 195 especiales, ubicados en centros de alta concentración de personas como hospitales, terminales aéreas y de ómnibus.

Con un enunciado claro y preciso, la pregunta que se sometió a votación fue ¿Ratifica usted la nueva Constitución de la República?, a la cual el elector debía responder sí o no, haciendo uso de su derecho al voto secreto.